| BIOGRAFÍA | ALJARANDA |
Juan Navarro Cortecejo
Una de las figuras más notables del socialismo español del siglo XIX, fué tarifeño. Un ilustre tarifeño llamado Joaquín Abreu, el cual es desconocido por la gran mayoría, razón por la que he creido oportuno traerlo a nuestra revista y también porque su biografía me parece interesante.
Tenía algunos datos, muy pocos, sacados del libro La Prensa en Algeciras de Alberto Sanz Trelles y de algunos periódicos y revistas. Pero husmeando por la feria del libro de Algeciras di con un libro editado por la Diputación y escrito por Antonio Cabral Chamorro, de donde he sacado estos datos que vais a conocer. El libro en cuestión es Socialismo utópico y revolución burguesa: el fourierismo gaditano 1834-1848. Un libro donde no sólo nos habla de la figura de Joaquín Abreu, sino también de muchos de sus artículos que luego han servido de fuente histórica para eruditos.
UNA BREVE BIOGRAFÍA
![]() |
| Retrato de Joaquin Abreu y Orta (Foto Archivo ALJARANDA) |
Joaquín Abreu Orta nació en Tarifa en el mes de mayo de 1782. Fueron sus padres Juan Abreu Cebada y Ana de Orta Arcos. Fue oficial de la marina mercante durante la Guerra de la Independencia, ingresó como guardiamarina en septiembre de 1797. Finalizada la Guerra en 1814 (en donde combatió como alférez), renunció al grado de oficial para volver a su ciudad natal junto a los suyos.
Miembro de la Comisión encargada de conducir al rey a Sevilla, votó su destitución en dicha ciudad, lo que le costó la condena a muerte en 1823. Tuvo que exiliarse, volviendo a España en 1834, ya con sus nuevas ideas fourieristas.
Estuvo en Bélgica, residiendo en Bruselas durante tres años, al cabo de los cuales y por razones de salud, solicitó al ministerio del Interior francés permiso para residir en Marsella. Tras serle denegada dicha petición, vuelve a Gibraltar y contacta con familiares y amigos políticos.
En 1834, tras once años de exilio, regresa a su Patria, concretamente a Tarifa, su ciudad natal. Volvió totalmente arruinado, pobre y convertido en un proletario, seudónimo que eligiría para sus primeros escritos en el periódico liberal El Grito de Carteya de Algeciras.
Su estado proletario no duró mucho tiempo, ya que se casó en Cádiz el 28 de octubre de 1836 con su sobrina Concepción Núñez Abreu, veinticuatro años más joven que su tío esposo. La novia iba embarazada, según consta en la dispensa papal que se conserva en los Archivos de la Diócesis de Cádiz.
Era Concepción Núñez Abreu hija de uno de los más grandes arrendatarios del Duque de Medinaceli. En manos de los Núñez estuvo arrendada la dehesa Tapatana de dos mil fanegas en 1823-1825, como también la dehesa de Navafría entre 1823 y 1830 con una extensión de dos mil novecientas fanegas.
Fué así como "el proletario" quedó ligado a los intereses agrarios y convertido en uno de los más ricos hacendados de Tarifa. Nueva situación personal que pesará en su práctica socialista en la hora de la disolución final del Antiguo Régimen. Quedó, así Joaquín Abreu, ligado a la agricultura y a la ganadería. ya sea como administrador o bien como socio de algunos de sus familiares, todos ellos ricos hacendados de Tarifa.
En esta su nueva andadura, Abreu mantuvo durante años diversos pleitos con el Ayuntamiento de Tarifa, unas veces por el problema de la tierra, otras veces por el ganado que pretendía traer de Marruecos. Pleitos que elevaba a la Diputación e incluso a la Corona, encontrando siempre un duro adversario en el Ayuntamiento de Tarifa.
Aprovechó la desamortización, pues en 1844 compró varias fincas, sumando un total de 50 fanegas. Se puede constatar aún hoy en día, escrituras de muchas casas y cortijos en donde consta que Abreu fué su antiguo propietario.
Nombrado en 1836 administrador principal de rentas de las loterías de la provincia de Cádiz, se trasladó a ésta ciudad, junto con su mujer Concepción y sus dos hijos Joaquín y Antonio.
En su estadía en Cádiz ocupó una vocalía económica en el Correcional, hasta el año 1844.
Tras el nombramiento de nuevo como jefe de loterías, se retira a Algeciras, desde donde dirige sus propiedades. Muere allá el 17 de febrero del año 1851, de una congestión cerebral.
LA IDEOLOGÍA POLÍTICA DE JOAOUIN ABREU
Los primeros propagadores de las doctrinas socialistas fueron discípulos de Charles Fourier, figurando el primero entre ellos Joaquín Abreu, que reunió a un grupo de constantes y activos propagandistas.
![]() |
| Fernando VII, cuya vuelta produce una involución con la derogación de la Constitución (Foto Archivo ALJARANDA) |
Siguiendo a su maestro Fourier, defendió Abreu una auténtica subversión de los valores y concepciones tradicionales admitidas en el terreno de la familia, de la educación, la moral, la organización de la producción, de la distribución de la riqueza...
Denunciaba el carácter opresor de la reestructuración de la sociedad en su conjunto, la alienación del individuo, convertido en un simple medio de producción y la función instrumental de los intelectuales y los políticos respecto al sistema. Valga esta extensa cita de Maluquer para sintetizar la ideología de Abreu y su importancia histórica.
Abrazó el liberalismo a ultranza, pidiendo nuevas elecciones para que los cargos ocupados por gentes del régimen anterior, fuesen ocupados por liberales.
Muestra de su ideología política fué la propuesta que en todos los edificios públicos y casas particulares, se grabasen artículos de la constitución, estimulando el patriotismo, pues así se instruía al pueblo. La propuesta fué aprobada por unanimidad y Abreu felicitado por su celo liberal.
LA ACTIVIDAD POLÍTICA DE JOAOUÍN ABREU
Como se ha indicado anteriormente, participó Abreu en la lucha contra los francesés. Pasando posteriormente, a la lucha política clandestina tras el golpe de estado fernandino de 1814, lo que motivó el exilio. Tras regresar en 1820 ejerció el cargo Alcalde de Tarifa durante varios meses, fué nombrado diputado provincial por el distrito de Algeciras (1820-1822) y diputado provincial por Cádiz (1822-1823).
En la reunión de las Cortes de Sevilla del 11 de junio de 1823, votó la destitución de Fernando VII y su sustitución por una Regencia. Lo que tras la reposición de Fernando VII hizo que fuera condenado a muerte teniéndose que refugiar en Gibraltar, Argel y Londres. Ésta condena le forzó nuevamente ir al exilio, concretamente a Francia.
En la Diputación formó parte de las Comisiones de Censo y Estadística, de la Distribución de Partidos y Justicia y de la Instrucción Pública.
Sus posiciones políticas se mantuvieron en el lado extremo del liberalismo, coincidiendo sus votos con los de Alcalá Galiano, Isturiz o Zulueta.
En 1836 volvió a presentarse a Diputado, no consiguiéndolo, a pesar de ser muy votado en algunas zonas, como fué el caso de Jerez.
En la revolución de julio-agosto, es elegido por unanimidad para la alcaldía de Tarifa, cargo que no aceptó por motivos de salud.
ABREU Y LA PRENSA
Como se dijo antes, escribió en el periódico de Algeciras el Grito de Carteya, bajo seudónimo del Proletario y sus escritos eran recogidos por el periódico de Barcelona El Vapor.
Escribió innumerables artículos con títulos como Economía Pública, Ley Electoral, Moderados y Exaltados, que fueron publicados por el Grito de Carteya, El Noticioso, y otros. Así mismo escribió cartas dedicadas a la mujer, al adulterio, etc.
Más tarde el Correo Nacional recoge unos escritos de Abreu a la reina, en la que aboga por una reducción de las competencias de los Ayuntamientos. En la etapa 1838-1842 éste mismo periódico publicó varios artículos de Abreu con títulos como Sobre Fourier y su escuela, Socialistas modernos, etc.
En Barcelona El Constitucional también recogió algunos de sus artículos. Sin embargo, la mayor parte de sus publicaciones se la lleva El Nacional de Cádiz, ya que además de una serie de artículos sobre Fourier, publicó artículos sobre la Agricutura, sobre el reparto de la tierra, etc. Los mismos periódicos afirmaban que los escritos de Abreu aumentaban la importancia de dichos periódicos.
Es tan vasta y compleja la trayectoria de Joaquín Abreu, que merece que los eruditos locales se ocupen más de su figura, por igual en sus facetas personal, en su actuación política, como rico hacendado, como periodista, en relación con los pleitos que mantuvo con el Ayuntamiento. Todo ello me parece apasionante y digno de estudiarse para que deje de ser un ilustre tarifeño desconocido. Esta situación de desconocimiento es compartida por otros tarifeños que pienso traer a esta revista.
Quiero terminar diciéndoles que hay familiares de este personaje en Cádiz y en Tarifa, pues ya sabéis que los apellidos Núñez y Abreu perviven en la Historia de Tarifa desde hace muchos años.
[ Volver al Índice ]