HISTORIA

ALJARANDA

La primera incursión árabe a España:
Tarifa, año 710

Enrique Gozalbes Cravioto

Enrique Gozalbes Cravioto, nacido en Tetuán, es doctor en Historia y especialista en el mundo antiguo. Trabaja como profesor en Granada, por donde ha sido senador. Es miembro del Instituto de Estudios Ceutíes y del de Granada y su Reino.

    El episodio que analizamos de la historia de Tarifa es relatado por muy distintas crónicas, tanto cristianas como musulmanas, de la Baja Edad Media. De acuerdo con el relato de los hechos, en el verano del año 710 los musulmanes, establecidos desde hacía algún tiempo en las costas de Marruecos, realizaron una primera incursión contra las costas hispanas. El lugar de desembarco de esta expedición no habría sido otro que la isla y la costa de Tarifa. Así lo menciona también el cronista marroquí lbn Idari, siglo XIV, que recoge diversas versiones acerca de la conquista de al-Andalus.

Vista del Estrecho de Gibraltar (Foto M. Rojas)

    Precisamente la tradición hispano-musulmana iba a afirmar que el dirigente musulmán Tarif, que mandaba la expedición, dió nombre a la ciudad de Tarifa. El dato lo encontramos reiteradamente mencionado en los cronistas árabes. Una descripción anónima de al-Andalus elaborada en el siglo XV, volvería a repetir los datos: en primer lugar defendiendo el origen etimológico de Tarifa; en segundo lugar, describiendo "Tarifa, localidad de tipo medio, que fue la primera en ser ocupada por los musulmanes en los inicios de la conquista".

    Y no solamente los autores árabes los que interpretarían a Tarif y su incursión como origen del nombre de Tarifa. Como señalaría Alfonso X el Sabio en su Crónica General de España, ésta fue la primera entrada que los moros fizieron en Espanna, e aportaron aquen mar en la ysla que despues a aca ovo de nombre Algezira Tharif del nombre daquel Tarif". Y un viajero franciscano anónimo de mediados del siglo XIV cuando pasó por Tarifa y la mencionó en su Libro del conosçimiento, afirmaba que "Tarifa, la qual poblo un alarabe muy poderoso que dixeron Tarif.."

    Y antes de Alfonso X este hecho había sido recogido por otras crónicas cristianas que mencionan el desembarco en la isla de Tarifa por parte del dirigente bereber: concretamente encontramos esta cita en lengua latina en los Anales Complutenses y en el De Rebus Hispaniae de Rodrigo Ximenez de Rada, fuentes directas de la crónica alfonsina.

La Isla de las Palomas
(Foto M. Rojas)

    El hecho de la expedición inicial contra Tarifa se iba a perpetuar en la memoria de los musulmanes norteafricanos que verían piadosamente este episodio. En el siglo XVII un autor norteafricano como al-Maqqri, con buenas y antiguas fuentes andaluxíes, describía con detalle el episodio de la incursión de Tarif. Y en 1690 al-Gazzani, embajador recogía en su relato del viaje la tradición sobre la expedición musulmana contra Tarifa en el año 710.

    La crónica más antigua conservada acerca de la invasión árabe narra los hechos de forma tan general que apenas se adivina la expedición del año 710. Nos referimos a la Crónica elaborada en latín por un mozárabe en el año 754. En la crónica todos los datos anteriores a la decisiva batalla del Guadalete, se resume a indicar que Taric Abuzara y otros, que estaban ya reallzando incursiones a la provincia que hacia tiempo le estaba encomendada y devastaban muchas ciudades, se fue a las montañas Transductinas... El nombre de Abuzara precisamente corresponde a Tarifa (Ibn Zara), con lo que se adivina una simple mala lectura (ausencia de una coma, por ejemplo).

    Encontramos mencionada una pluralidad de incursiones pero no se detallan cada una de ellas. Por el contrario, sí podemos observar con claridad que estas incursiones de beréberes se estaban produciendo en la zona de Tarifa-Algeciras como demuestra la mención de unas montañas cuyo nombre deriva claramente del de la antigua ciudad de lulia Traducta. El siglo pasado Adolfo de Castro interpretó que Tarif atacó Mellaria, desde entonces conocida como Tarifa, mientras con posterioridad se dirigió a lulia Traducta, que identificó con Algeciras.

    Las fuentes árabes más antiguas no mencionan la primera expedición árabe contra Tarifa en el año 710. Es el caso de autores de mucho crédito a nivel general, pero de muy poco (por fantasiosos) en los detalles, que escribieron en el siglo IX acerca de los acontecimientos. Nos referimos al egipcio lbn Abd al-Hakam y al granadino lbn Habib; en ambos casos sabemos que tomaron su relato de al-Waquidi (siglo VIII), autor cuya obra no se ha conservado.

    En todos estos casos se silencia el desembarco previo en Tarifa, pasándose directamente, a partir del episodio del conde Julián a narrar el paso desde Ceuta a Algeciras. Es decir, en la tradición árabe-egipcia más antigua, representada por al-Waquidi, la algarada realizada por Tarif al frente exclusivamente de bereberes es silenciada; no tiene tampoco nada de extraño este desconocimiento cuando se trataba de un autor que pretendía centrar en el elemento árabe (muy minoritario) el protagonismo casi único de la conquista de al-Andalus.

    Sin embargo, este silencio ha conducido a algunos autores a considerar dudosa la existencia de la expedición árabe contra Tarifa. Si bien es cierto que la encontramos aceptada por la mayor parte de los investigadores, por ejemplo por Saavedra y por Lévi-Provençal, sin embargo la etimología es considerada muy sospechosa.

Antiguo grabado de Gibraltar
(Reproducción fotográfica de M. Rojas)

    Joaquín Vallvé ha llegado a poner en duda no solamente este relato sino todos los referidos a la conquista árabe. En su opinión todas las menciones a islas (especialmente a la de Algeciras) se referían en realidad a Cádiz. Es cierto que utilizando la metodología de Vallvé tampoco puede llegarse a esa conclusión sino a la descalificación global (y sin más) de las fuentes; si todas constituyen una eterna confusión, ¿es legítimo sacar de ellas conclusiones aventuradas?.

    No obstante los hechos que se narran, de forma muy reiterativa, son perfectamente lógicos y aceptando la veracidad de la expedición previa contra Tarifa el conjunto del relato sobre la invasión árabe de España gana en veracidad. Asentados los árabes en Tánger muy poco tiempo atrás realizan una incursión con toda probabilidad con el objetivo fundamental de conseguir botín. El desembarco en Tarifa es lógico si, como se deduce de todos los relatos, el puerto de partida de las cuatro embarcaciones fue Tánger.

    Los escritores árabes posteriores interpretarían, de forma piadosa, una expedición puramente corsaria, ataque y saqueo de poblaciones costeras, como una actividad exploratoria de la ulterior conquista realizada por el Islam. Cuando los beréberes atacaron Tarifa no existía el objetivo de conquistar la Península. Igualmente introducirían literalmente al conde Julián como colaboracionista en el episodio en unos momentos en los cuales, sin duda, el famoso personaje se hacía en realidad fuerte en su plaza de Ceuta. Estas interpretaciones a posteriori, que harían contradictorio el episodio, deben ser eliminadas por la crítica histórica y hacen realmente verosímil el episodio.

    Por otra parte, una crónica cristiana ovetense del siglo IX, la Crónica Profética, parece probar la existencia de la expedición. En efecto, la mencionada y antigua crónica cristiana habla de la sucesión de los acontecimientos: era et anno que supra ingressus est Abuzubra sub Muza ducem in Africa comanente et maurorum patrias defecante. Alio anno ingressus est Taric. Tertio anno prelio jam edodem Taric agente cum Ruderico ingressus est Muza iben Nuzeir, et periit regnum gotorum.

    Es cierto que esta crónica, redactada en Asturias en el año 883, no menciona expresamente el nombre de Tarifa. Pero no lo es menos que la sucesión que ofrece es exacta : abuzubra (Tarifa ibn Zara) atacó Tarifa en el año 710, Tario realizó su gran gesta en el año 711, y fue en el 712 cuando pasó Muza ibn Nusair. En consecuencia, si la crónica mozárabe elaborada en el 754 hablaba de expediciones en plural sin detallarlas, la Profética del año 883 cita expresamente una realizada por quien, sabemos por otras fuentes, que atacó Tarifa.

La Chronica gothorum Pseudo isidoriana, del siglo XI, ya habla muy brevemente de la expedición. De acuerdo con su relato esta incursión habría sido un acto potenciado por el conde Julián para probar su fidelidad a los árabes. Así el ataque habría tomado la isla de Tarifa, Julián habría pasado entre Ceuta y Málaga, y el principal lugar de desembarco sería más tarde Gibraltar. Pero esta fuente cristiana parece indudablemente derivar de las crónicas hispano-musulmanas de un siglo atrás.

    A partir del siglo X es cuando en las crónicas árabes aparece la reiterada mención de la existencia de una expedición previa de los musulmanes contra Tarifa. Arib es el autor árabe más antiguo en el cual hemos podido detectar la mención detallada de la expedición contra Tarifa. De acuerdo con este autor, en párrafo recogido más tarde por Ibn Idari, el gobernador musulmán del Norte de África, Muza ibn Nusaiur, habría solicitado permiso para invadir al-Andalus. El califa le contestó que antes de hacerlo mandara algunas expediciones a explorar el tránsito del mar y las tierras hispanas. El encargado de la expedición sería el beréber Tarif que, con 100 jinetes y 400 peones, en julio del año 710 pasó desde Tánger en cuatro barcos hasta la isla de Tarifa, situada justo frente al puerto africano.

Un notable recuerdo de la ocupación árabe de Tarifa: uno de los machos de la muralla. (Foto M. Rojas)

    También el cronista andalusí Ahmad al-Razi, por estas mismas fechas, menciona la expedición de Tarif que ocupó provisionalmente Tarifa. De acuerdo con lo recogido del autor africano al-Maqqari, Tarif y los suyos marcharon desde Tarifa contra Algeciras, quemaron su iglesia, e indica que tomó unicamente unos pocos prisioneros. La obra de Razi no se conserva de forma directa sino a partir de lo conservado en autores posteriores. Es muy posible que los hechos tal y como los conocemos deriven precisamente de su transmisión.

    Probablemente quien mejor describe los hechos es la crónica titulada "Ajbar Machmua". De acuerdo con este relato los ár:abes habrían mandado a un liberto llamado Tarifa a realizar una exploración de la costa andalusí. Con 400 hombres, de ellos 100 de caballería, pasó a la isla que desde ese momento recibiría el nombre de isla de Tarifa: "era arsenal de los cristianos y punto desde el cual zarpaban sus embarcaciones. Esperó a que se le agregasen todos sus compañeros y después se dirigió contra Algeciras. Hizo muchos cautivos, como ni Muza ni sus compañeros los habían visto semejantes, recogió mucho botín y regresó sano y salvo". La fuente ofrece una fecha bastante precisa: julio del año 710.

    Según indica el cronista medieval lbn al-Atir, debido a esta incursión beréber contra Tarifa, gracias al gran botín conseguido, una gran multitud de beréberes se aprestaron a participar en futuras razzias. La introducción en el episodio del conde Julián no tiene base alguna. Otro cronista medieval, en este caso el andalusí lbn al-Kardabus, hablaría de una incursión previa (absurda por otra parte) de Julián a Algeciras, a la que seguiría la realizada por Tarifa a la isla de Tarifa. Este dato debe considerarse una simple ampliación literaria.

    Sin duda ni Tarifa ni su superior, Muza ibn Nusair, pensaban en esas fechas en la conquista de al-Andalus, no obstante el éxito de la expedición que saqueó Tarifa y Algeciras serviría de acicate posterior. El estallido de la guerra civil en el reino visigótico, la llamada de ayuda a los musulmanes por parte de los hijos de Witiza, el colaboracionismo del conde Julián de Ceuta, eran ya elementos novedosos para pensar en una expedición de más largo alcance. Esta vez la base naval de Ceuta colaboraba por lo que el desembarco tendría lugar en Gibraltar.

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