SUCESOS

ALJARANDA

Sucedió en Tarifa, hace exactamente 100 años

Pedro Jesús Rodríguez Gurrea

    Exactamente en 1892, ocurrió en Tarifa un penoso suceso que conmocionó a gran parte de nuestra población, por lo característico del tal suceso. Ello fué el espíritu noble y de honradez de su protagonista.

    El día 13 de abril de 1892, Fernando Llanos León, licenciado en medicina y cirujía, médico titular y del Hospital de Caridad, visitó y asistió a Joaquin Navarro y Dalmán, patrón del Land Ramona de la inscripción de Tortosa, el cual se hallaba padeciendo de insomnios, estado de vigilia que tomó origen de la pérdida del buque que mandaba, acarreándole una hipocondría tal que le era indiferente el alimento; de la continua vigilia y del hondo pesar que le causó la catástrofe, llegó a persuadirse erróneamente que estaba deshonrado y era indigno del amor de los suyos, merecedor del desprecio de los que profesaban la náutica.

Archivo Parroquial de San Mateo (Foto M. Rojas)

    Según Fernando Llanos, los caracteres de su fisonomía, su estatura, la noble mirada que poseía y el conjunto de su cráneo y cara, expresaban claramente que era un hombre lleno de pundonor y decoro las circunstancias del naufragio, su carácter excesivamente delicado y modesto, los sinsabores que trae siempre al que manda el mal resultado de los intereses o personas a él confiados, produjeron el abatimiento completo del espíritu, inapetencia e insomnio, de tal manera que torcido su juicio se presentase en él una monomanía suicida que tantas víctimas hace, no pudiéndose evitar, porque esta clase de locura no versa más que sobre la necesidad de destruirse, que tienen siempre buen cuidado en ocultar.

    El citado, cometió el suicidio sin hallarse con completa libertad y por consiguiente libre albedrío que requiere un acto para ser responsable de él. Fernando Llanos no lo consideró suicida, sino un demente que por no estar vigilado dió fin a su vida, siendo más bien la sociedad la culpable, que al no prodigar, como nuestra religión ordena, los consuelos, solicitud, ayuda y vigilancia a los que gimen en el dolor, de cualquier fuente que provenga, deja que sobrevengan actos que como este, se verificó por hallarse solo en su habitación, no estando ya hacía días en condiciones de sostener ese aislamiento.

    Según el libro de finados castrense de la parroquia de San Mateo, donde está asentada dicha defunción, nos encontramos con una contradicción. Cito textualmente: [...] ha amanecido cadáver en uno de los cuerpos de guardia de la Isla y fortaleza de esta ciudad [...].

    Bueno, creo que para nosotros carece de importancia donde ocurriera tan fatal desenlace. El hecho ocurrido es lo que me ha llevado a investigar sobre este suceso que en la Tarifa de 1892, con ese espíritu de la honradez y el honor, conmocionó a nuestros antepasados.

BIBLIOGRAFÍA

Archivo Parroquial de San Mateo. Finados-castrenses.
Archivo particular del autor.
Documentación aportada por la familia de Joaquín Navarro Dalmán.

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