LITERATURA

ALJARANDA

Tarifa en la narrativa de Pío Baroja

José María García León

José María García León, es Presidente del Ateneo de Cádiz, doctor en Geografía e Historia y Profesor de la Universidad de Cádiz, destaca por su conocimiento de la Historia Contemporánea.

Pío Baroja, insigne visitante de Tarifa.

    Aparte de la producción novelística propiamente dicha, Baroja nos dejó un buen número de narraciones, visiones de paisajes y curiosas descripciones de figuras humanas. En todo ello, la técnica es la misma, a base de pinceladas que le vienen muy bien para trazar sus perfiles físicos y psicológicos.

    Sin llegar a ser un bohemio, si gustaba, de vez en cuando, hacer un paréntesis en su vida sedentaria y viajar por España y Europa. A veces por mero placer y curiosidad, otras en su calidad de corresponsal de algún periódico. En todos estos viajes tomaba notas de lo que después serían interesantes descripciones, presentándonos esos raros, pero siempre curiosos, tipos que aparecen con profusión en su singular narrativa.

Las tapadas: los "fantasmas femeninos" que Baroja no pudo ver. (Foto reproducción M. Rojas)

    Pío Baroja estuvo en Tarifa en los primeros años de nuestro siglo, sin duda aprovechando algún que otro viaje que efectuó a Marruecos, donde llegó a escribir unas crónicas sobre la crisis colonial en el norte de África. En un interesante artículo titulado "Fantasmas de Tarifa" nos describe con su peculiar estilo la impresión que le produjo la ciudad en su conjunto, sus costumbres, su historia, su leyenda... Más dado a su paisaje vasco a al castellano, y poco entusiasta de todo lo meridional, Baroja se deja deslumbrar por el aspecto que le ofrece la ciudad: Por la mañana, con un sol radiante, veo la ciudad de Tarifa, con sus murallas, sus torreones y una isla próxima al mar. De su privilegiada situación geográfica, agrega que, "Tarifa es como un centinela que contempla las alturas montañosas de África.

    Se interesa igualmente por el traje típico de la mujer tarifeña y, extrañado de no ver ninguna con el manto negro y la cara tapada por las calles, muestra una cierta decepción, "yo esperaba ver un pueblo poblado por fantasmas femeninos, pero no hay tal". Por ello concentró su interés en lo que él llamó "los fantasmas de Tarifa" y que, como ya hemos señalado, da origen a este artículo de Baroja. Pero se trata de fantasmas históricos, que para él no son otros que Guzmán el Bueno, el coronel Valdés y Josefina de Comerford.

Guzmán el Bueno, al que Baroja llamó "fantasma de Tarifa". (Foto M. Rojas)

    Con su espíritu escéptico y alga burlón, a Baroja la historia de Guzmán le produce cierto aire de teatro, viniéndole al recuerdo un drama de Gil de Zárate que de pequeño había contemplado sobre el héroe castellano. De Valdés nos deja una descripción física, según un retrato que se encuentra en el Estado Mayor del Ejército, "es un viejo que da la impresión de altivo y orgulloso. Es de mediana estatura, erguido, con cara larga y facciones correctas, el pelo blanco... Sin duda su aventura tarifeña era uno de los mejores recuerdos de su juventud. Le gustaba que le llamaran héroe de Tarifa". Y de Josefina de Comerford, destaca su romanticismo delirante y su oscuro final. Debió ser una mujer bastante interesante, de una aventura constante, inmersa en las luchas políticas de su tiempo. Baroja se pregunta, "¿Fué una vida malograda la de esta amazona realista o fue una vida lograda?. Solo ella lo pudo saber..."

    Finaliza Baroja sus impresiones sobre nuestra ciudad diciendo, "al volver de Gibraltar a Cádiz, veo de nuevo Tarifa, con sus murallas y torreones, iluminados por el sol rojo del crepúsculo. No pasa por la calle ninguna tapada como un fantasma. Para mí, los fantasmas históricos de la ciudad son Guzmán el Bueno con su acero, Don Francisco Valdés apoyado en su sable y Josefina Comerford con su látigo de amazonas"

    De estos dos últimos personajes, Valdés y Comerford, tendremos ocasión de hablar en la ya próximas Jornadas de Historia del Campo de Gibraltar en su segunda edición.

[ Volver al Índice ]