COSTUMBRES POPULARES

ALJARANDA

La Virgen del Sol, antigua Patrona de la ciudad y del gremio de mareantes

Ramón Sánchez Moreno

Ramón Sánchez fué Jefe de los Servicios Meteorológicos del Observatorio de Tarifa, siendo corresponsal en nuestra ciudad del Diario de Cádiz y la agencia EFE durante 30 años.

Virgen del Sol. (Foto M. Rojas)

    Al unísono de su vieja historia y milenario castillo, Tarifa cuenta, respecto a lo religioso, con una antiquísima imagen. La conocida desde hace siglos por la Virgen del Sol.

    Según empolvados documentos la advocación a la Santísima Virgen del Sol data desde tiempos inmemoriales. Citándose que su curioso título de Sol fue elegido conjuntamente entre cristianos y árabes, al convertirse estos al cristianismo cuando la ciudad fue ganada a los moros en 1292.

    Desde su origen, la imagen de referencia fue objeto de cultos en la iglesia de su mismo nombre, que estaba situada en el entonces existente barrio de mareantes o pescadores, enclavado fuera de las murallas, en lo que hoy es Paseo de la Alameda y Biblioteca Municipal.

    Pero esta iglesia y el citado barrio de mareantes, a la sazón poblado por más de 500 vecinos, fueron derribados por las fuerzas españolas en el año 1812, cuando la guerra de la Independencia contra los franceses, al objeto de evitarse fortificaciones del enemigo en su sitio de la plaza. Pasando en dicho año la Virgen del Sol a la parroquia Mayor de San Mateo, lugar donde actualmente se conserva y venera.

    Desde 1293 a 1750, esta imagen tuvo en Tarifa un gran arraigo popular, así como la devoción de las fuerzas militares de su guarnición. Siendo durante este largo tiempo la Patrona de la ciudad y del entonces poderoso gremio de mareantes.

    Sin embargo, la devoción popular a la Virgen del Sol comenzó a decaer a partir de 1750, debido a que en 18 de enero de tal año, el obispo de Cádiz, Fray Tomás del Valle, previa la aprobación del Papa, comunicó a la población el nombramiento de la Virgen de la Luz como Patrona de Tarifa. Y como a este patronazgo se asoció asimismo el referido y pujante gremio de mareantes, fue por lo que poco a poco, con el transcurso de los años, fueron extinguiéndose los cultos a la Virgen del Sol, aunque perdurando éstos dentro del espíritu religioso de la población.

La Virgen del Sol fué patrona de los mareantes. (Foto M. Rojas)

    Refiriéndose en si a la imagen que actualmente se conserva en San Mateo, diremos que se trata de una magnífica talla del puro Barroco de finales del siglo XVI. Significando que en un inventario de la Hermandad de la Virgen fechado en mayo de 1700, en el documento en cuestión se cita a la Virgen del Sol como una imagen nueva. Lo que demuestra que por aquel entonces, la imagen que hoy perdura, había sustituido a otra anterior del mismo título o advocación.

    Finalmente, nos complacemos resaltar el gran interés que el fallecido alcalde, don Juan A. Núñez Manso, tenía por esta imagen de la Virgen del Sol, que poco antes de su inesperado fallecimiento se puso en contacto con Bellas Artes en Sevilla para una pequeña restauración de dicha imagen, así como que fuera expuesta de una manera más visible en el templo de San Mateo. Teniendo también mucho interés por despertar la curiosidad de todos los ciudadanos y grupos escolares para que conociesen la tradición y devoción de nuestros antepasados, ya que ellos y los mareantes, antes de salir estos a la mar, oían ante la Virgen del Sol la misa llamada del Alba.

    Resumiendo. Hoy día, este interés religioso por la Virgen del Sol viene rememorando sus pasados laureles, toda vez que el nuevo arcipreste de la ciudad, el R.P. don Sebastián Araújo y Ruiz de Conejo, fiel al espíritu literario de un señorial pasado, ha dado ya un lugar de honor a tan antigua y arraigada imagen.

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