HISTORIA MODERNA

ALJARANDA

El terremoto de Lisboa

Jesús Terán Gíl

    El pasado 1 de noviembre se cumplía un cuarto de siglo del celebre terremoto que asoló gran parte de nuestro País y por supuesto de Portugal, de hecho, se le conoce como el terremoto de Lisboa.

    Este terremoto se consideró como el más destructivo que ha azotado a la Península hasta esa fecha. Se produjeron varios temblores a las 9h:50min, 10h y 12h de ese 1 de noviembre de 1755, día de Todos los Santos. Este violento temblor tuvo su epicentro en la falla Azores-Gibraltar, a 37º N y 10º 0. Afectó duramente a Portugal y al sur de España. Su duración fue de 120 segundos y sus efectos fueron desastrosos y aparte del terremoto en sí, que destruyó la mayoría de los edificios en Lisboa, se produjo un devastador incendio que arrasó Lisboa y un tsunami que azotó las costas portuguesas y la zona del golfo de Cádiz.

    En Lisboa se contabilizaron 50.000 víctimas mortales de una población estimada en 235.000 personas.

    Pero lo que verdaderamente causó numerosas víctimas en nuestro territorio, fue el tremendo tsunami que barrió las costas peninsulares y africanas, según una descripción del Catálogo Nacional de Riesgos Geológicos I.T.G.E (1988), los efectos del tsunami fueron en las costas españolas y portuguesas:

En España:

    "En Cádiz, después de pasado el terremoto a las 11 h, el mar rompió los lienzos de las murallas desplazando piezas de sillería de 8 a 10 toneladas alrededor de 40 a 50 yardas, e invadió la población hasta 3 veces con intervalos de 6 minutos dejando en seco cerca de media legua de playa y ocasionó numerosas víctimas. También se produjeron daños en el muelle y el hundimiento de un barco. El Gobernador de Cádiz ordenó el cierre de las murallas salvando la vida a miles de personas. En los pueblos de la provincia se sintió el terremoto en análoga manera. Conil, Sanlúcar de Barrameda, Puerto de Santa María, Jerez de la Frontera, etc..., todos ellos sufrieron desperfectos en los edificios y víctimas. Sólo en la Isla de León (hoy San Fernando) aparecieron en sus alrededores 26 muertos. Por ejemplo, Conil quedó completamente destruido. En Ayamonte únicamente, hubo más de 1.000 muertos".

En Portugal:

    "En Lisboa se produjeron más de 4.000 muertos. En San Vicente se retiró el mar media legua subiendo el nivel a continuación 60 m. En Sagres también el mar se retiró media legua produciendo una subida de 30 m a continuación. En Motinhal y Lagos el mar avanzó hasta media legua arrasando murallas, arrasando cultivos y haciendo naufragar pequeñas embarcaciones. En Portimao, alejada 2,5 Km. del mar la ría que por ella pasa, se llevó 12 m. de muralla y destruyó un convento".

    En nuestro País se produjeron cuantiosos daños. En Sevilla, se destruyó el 6,5 % de las viviendas y dañó el 89%. La Giralda se vio muy afectada, y se produjeron 9 víctimas. En Madrid, se alcanzó una intensidad de V y, aparte de algunos daños, cayó una cruz del Colegio Imperial y otra de la fachada del Buen Suceso, ocasionando la muerte de dos niños.

    Precisamente que en la capital Hispalense y concretamente en la Plaza del Triunfo, hay un monumento a la Virgen. Es una graciosa columna que sostiene un templete, rematada con una cruz patriarcal; dentro de sí hay una imagen de Nuestra Señora. Todo el monumento es de mármol y jaspe; está cercado por un cuadro de verjas de hierro, y en el pedestal se ve una gran lápida que dice:

"Sábado 1º de noviembre
Año de 1755 á las diez
de la mañana hubo un
general pavoroso terre-
moto, el que se creyó asolaba
la ciudad y sepultaba sus moradores
la ruina. Pues se estremeció violen-
tamente los edificios: caiendo algunos
y parte de las iglesias. En la patriarcal
un espantoso horror; llovieron piedras

sus bóvedas; cayeron pilares de lo elevado de su torre
y siendo sin número el concurso nadie salió lastimado.
En toda Sevilla seis personas perecieron debiendo de-
más de sus vidas, la ciudad su consistencia el patrocinio de
la que es Madre de Dios, y misericordia María Santísima
en cuyo honor y perpetuo agradecimiento mandaron los
ilustrísimos Señores Dean y Cabildo erigir este triunfo en
el sitio mismo en que se dijo la misa, y cantó la sesta en
aquel día eccedie aquí...abet in mense novembri
Sic...horarum mane sonabat ad huc
His….terra omni territa motu".

    Precisamente que sobre este mismo tema del terremoto de 1755, en el Archivo de la Casa de Medina Sidonia existe un informe elaborado por el administrador de las rentas del Condado de Niebla, Alfonso de Cabrera, que fue durante muchos años gobernador de los Estados del Duque, y el encargado de coordinar los distintos informes, que de los pueblos del estado fueron confeccionados por los cabildos y corregidores, a fin de evaluar los daños materiales del citado terremoto.

Mapa de isoistas del efecto en España del terremoto de Lisboa de 1755.

    De este amplio informe y sobre lo ocurrido en Cádiz, dice:

    "Empezó en Cádiz a las 9 ¾ con sol claro y Mar sereno: duró 10 minutos causando algunas ruinas en Templos y Casas. A la hora en punto se levantó el Mar en torbellinos, chocando en la punta de San Sebastián, a quien cubrió en un momento derribando todo el lienzo de Muralla que corria desde la Caleta hasta el Castillo de Santa Catalina: entrose el agua por todo el Barrio de la Viña, hasta la Calle de Capuchinos, donde ahogó algunas personas. El mayor estrago de estas fue en el Arrecife y puerta de tierra, donde se juntaron los dos Mares, anegando a quantos huyeron de la Ciudad, y transitaban a la sazón por dicho Arrecife, cuya antiquísima obra quedó enteramente deshecha. Percibiose el temblor en la misma Bahía a bordo de las embarcaciones, y la gente de un Navío que venía de Caracas y surgió en ella el día 8 de dicho mes, aseguró, que navegando por la altura de las Yslas Terceras, como a 150 leguas de Cádiz, estuvo el Vajel por 3 veces a pique de naufragar a la misma hora del terremoto, del improviso levantamiento del Mar, de modo que aviendo calado la sonda se hallaron en solas 4 brazas de agua, por lo que estuvieron para arrojar el Piloto al Mar, creyendo que avia errado el rumbo, y no hizo poco este en desengañarles de lo que era".

    En lo que concierne a Tarifa, también se sintió el citado terremoto y así figura en los archivos municipales y de la parroquia, y así consta en el Libro 19 de Bautismo de la parroquia de San Mateo (1750-1756) donde podemos leer el siguiente dato:

    "En primero día del mes de Noviembre del año de mil setecientos cincuenta y cinco, se supo que a la misma hora de la oración, un barco que iba por el Cabo de Espartel se lo tragó el mar sin haber escapado mas de dos hombres y un muchacho que lo recogió una lancha y se ahogaron cuatro sin aparecer ni el palo mayor, efecto todo del temblor de tierra según la mejor astronómica y dicho barco era de Algeciras".

    Y en el folio 34 vuelto del Libro 9 de Matrimonio de la misma parroquia, el párroco de aquél entonces dejó constancia y hay un apunte donde literalmente podemos leer:

    "Noticia: Terremoto. En el día primero del mes de Noviembre de este año de mil setecientos cincuenta y cinco, día de todos los Santos, día sábado a las diez y cuarto de la mañana, estando principiándose la Misa mayor conventual, hubo en toda esta Ciudad un temblor de tierra que duró tiempo de cuatro minutos, de los mayores que los nacidos hemos experimentado, moviéndose en gran manera este templo del Señor San Mateo y percibiéndose claramente su movimiento, con el que se apagaron todas las lámparas, experimentando las gentes grandes vahídos y dolores de cabeza y otros accidentes, con el movimiento y conmoción y al día siguiente supimos que había reventado el mar frente a Vejer y cogió un barco de la Algeciras que venía de Cádiz y lo sumergió y solo escaparon dicen, cuatro hombres que recogió la barquilla de un Canales de esta Ciudad que venía de Cádiz viendo de lejos las desgracias y pudo echar su lancha para recogerlos. Después se supo haber sido Universal el terremoto. Don Luis Bermúdez y Mendoza.-".

    En la ermita de la Patrona tarifeña se cayó una pared que se estaba construyendo, por motivo del antes dicho terremoto. La crónica en los archivos de la Hermandad dice textualmente:

    "El sábado uno de noviembre de mil setecientos cincuenta y cinco a eso de las diez de la mañana, en la Casa de la Virgen sintiose un terremoto que duró algo más de cinco minutos, con dos vibraciones grandes que no causaron ruina considerable en la ermita, solo partió una pared que se estaba construyendo por el lado de atrás de la Casa de Nuestra Señora, y túvose que hacer de nuevo, también se abrió una grieta en el suelo junto a la puerta de la ermita que la reparó el santero. El mar se salió de sí con tanto ímpetu que destruyó unas barcas en la ciudad de Tarifa donde se ahogó un marinero que estaba pescando y cuyo nombre era Ignacio Reyes, y se tragó a un barco que iba por el Cabo de Espartel. Y el río de la Jara se salió de madre, escuchándose un gran ruido y arruinándose la barca del río aunque a su dueño, Francisco Santamaría no le pasó nada porque se puso a salvo. En Tarifa se notó en la parroquia mayor del Señor San Mateo y en otras casas.

    Era hermano mayor don Manuel de Terán; Vicario, don Luis Bermúdez y Mendoza, y Santero, Antonio Muñoz que ha escrito esto que pasó. Que la Virgen se apiade de nosotros".

    Asimismo sobre este mismo hecho, existe una amplia información de cómo quedó de ruinosa la iglesia de San Mateo, así consta en el acuerdo que se tomó por parte del Ayuntamiento, y que figura en el folio 494 del Libro 37 del Cabildo Municipal de 9 de junio de 1792 (a los 37 años de ocurrir):

    "El señor Gobernador dijo que uno de los motivos que le asisten para haber convocado a la Ciudad en este día ha sido, y es manifestarle el estado ruinoso en que se halla la Iglesia mayor parroquial titulada del Señor San Mateo de esta Ciudad desde el terremoto del año de mil setecientos cincuenta y cinco que se quebrantó porque se le abrieron dos rajas en las naves, las cuales en estos últimos años se han prolongado y aumentado más, de forma que como en algunas ocasiones desde dicho año del cincuenta y cinco, han caído algunas partes de adornos y colgantes de sus interiores bóvedas, unas veces de noche, y otras de día ha puesto en expectación y cuidadoso recelo a todo el pueblo, porque en la realidad si cuando han caído dichos interiores adornos y colgantes hubiese sido en horas que la Iglesia estuviere llena de fieles como regularmente lo está en los días clásicos y festivos y aún en los ordinarios por ser dicho templo el de más concurrencia del pueblo, hubiere acarreado algunas desgracias, y aunque para evitar estos daños que puedan ocasionarse por el estado en que se halla la Iglesia y ocurrir ..... reparación, había hablado con el Sr. Vicario de ella para ..... medios con que ejecutarlas en atención a no existir caudales algunos en la caja de fábrica pues apenas alcanza los que anualmente se recogen para satisfacer los gastos ordinarios y dotación de suministros, y sin embargo de que por el mismo Sr. Vicario se le ha noticiado haberse mandado a componer por el Iltmo. Sr. D. José Escalzo (Obispo) en el año 1.787, informado de la necesidad de los reparos, por el reconocimiento que hizo don José Echamorro, arquitecto y maestro mayor de la Ciudad de Sevilla, no ha podido tener efecto por la citada causa de falta de fondos, y como cada día más urgente la reparación de la citada Iglesia según el reconocimiento hecho en el presente año por el Brigadier de la R/ Armada, don Tomas Muñoz, ingeniero hidráulico que a ..... de su Señorías y de dicho Sr. Vicario ejecutó dicho reconocimiento y apreció el costo de las obras de primera necesidad en la cantidad de ciento setenta mil reales de vellón que nunca podría juntar la Iglesia pareciéndoles el medio menor y gravoso y pronto de subvenir a estas obras eran el de suplicar a S.M., se dignase no proveer el beneficio de dicha Iglesia vacante por muerte de don Domingo Noveli acaecida en diez y siete de mayo último, y procurar R/ clemencia destinar sus fondos que serán ocho mil reales por el tiempo necesario a la reparación de las obras precisas y de primer orden entendiendo también su R/ piedad a cuanto la prestamera pertenecientes a la que fue Parroquia de Santa María y que hoy se halla reunida a la de San Mateo vacante desde 14 mayo del año próximo pasado por fallecimiento de don Francisco María Ropero y ..... cuyo valor ascenderá a dos mil reales a corta diferencia en la forma que se ha hecho en las reedificaciones y reparos de diversos templos en otros pueblos de este y otro Obispado en tiempo de S.M. reinante y de su augusto Padre a fin de que unidos los dos fondos sea más pronta la reparación de la Iglesia y enterada la Ciudad de la propuesta del Señor Gobernador conociendo lo urgente y necesario de las obras de la Iglesia del Señor San Mateo, que los fieles concurran a él con desazón y sobresalto no solo por las dos grandes rajas que en las bóvedas se advierte, sino también por los adornos y colgantes interiores que han caído, informada de la imposibilidad que hay en hacer esta obra tan necesaria pareciéndole arreglado todo cuanto ha expuesto el Sr. Gobernador desde luego acuerda se represente a S.M. por medio de sus Diputados ..... D. Alvaro de Toledo y D. Santiago Derqui, unidos al venerable clero de esta dicha Ciudad se digne aplicar los fondos que anualmente produzca el beneficio y prestamera citado por el tiempo que fuere necesario a la reparación de dicha Iglesia dando a sus Diputados amplias facultades para que así lo soliciten a la R/ Piedad sin embargo ..... de que la Ciudad está en ánimo de renotar a S. M. La súplica que sobre la dotación de cátedra para la enseñanza pública para los fondos de un beneficio tiene pendiente en la R/ ..... y así se acordó".

    No quiero cerrar este tema de los daños ocasionados en nuestra ciudad sin antes decir que, en el folio 203 del Libro 35 de Cabildos y en fecha 28 de abril de 1773, a instancia del hermano mayor de la Virgen de la Luz, se acuerda se traiga a la Ciudad a la Virgen para hacerle novenario, en gracia de habernos librado del otro terremoto que se experimentó en Tarifa el 12 de Abril de 1773.

Antigua postal de la fachada de la parroquia mayor de San Mateo, afectada por el terremoto. Ed. García Sillero. (Colección particular de Jesús Terán).

    Para finalizar este trabajo he de apuntar que el pasado 1 de noviembre en la ciudad de Cádiz se llevaron a cabo varios actos, parte de ellos así lo escribe en Diario de Cádiz P.M. Durio / E. López con el siguiente texto:

    "A primera hora de la mañana, con una Eucaristía, presidida por el director espiritual de la archicofradía, arcipreste de Cádiz interior y párroco de la Palma, Rafael Fernández Aguilar, comenzó en el templo viñero el día de Todos los Santos y 250 aniversario del maremoto de Lisboa.

    En agradecimiento por la intersección de la Virgen, que salvó a la ciudad y a sus habitantes de desaparecer bajo las aguas del mar, se celebró después un rosario de alabanza hasta las puertas de la Caleta, portándose el crucifijo con el que en 1755 fray Bernardo de Cádiz, acompañado del capellán Francisco Macías que llevaba el estandarte del Rosario, salió del templo parándose las aguas a escasos metros del mismo.

    Posteriormente, al mediodía, en plena calle de La Palma, a la altura del cuadro que recuerda el lugar hasta donde llegó el mar, en un altar levantado al efecto, al que fue acercada también desde el templo la imagen de la Virgen en su paso procesional, el obispo diocesano, Antonio Ceballos, presidió una concelebración eucarística, en la que el coro parroquial interpretó la misa gaditana.

    En las primeras filas de sillas se situaron la alcaldesa, Teófila Martínez y una legacía municipal, que partió, con el pendón de la ciudad y bajo mazas, del cercano colegio La Salle-Viña, cortejo que precedió el taller-banda municipal ‘Gades’.

    También ocuparon lugar destacado el hermano mayor de la archicofradía, Francisco Lucero; el presidente del Consejo de Hermandades, Rafael Corbacho; el hermano mayor del Nazareno, Manuel Albalá, cofradía que, junto a la del Rosario, amadrinó a la Virgen de la Palma en su coronación canónica en 1987, y el director del Secretariado Diocesano para el Patrimonio, José Carlos García Solano.

    Hermanos mayores, así como diversas representaciones e invitados llenaban las sillas colocadas hasta la confluencia con la calle Cristo de la Misericordia.

    Monseñor Ceballos, que también llegó en procesión desde el colegio lasaliano, junto a los sacerdotes Rafael Fernández Aguilar, Antonio Silva y José Carlos Mellado, vestía una casulla con la imagen de la Virgen de la Palma luciendo en su pecho la medalla de oro de la ciudad, que le fue impuesta el 31 de octubre de 1987 por el alcalde Carlos Díaz.

    Las lecturas estuvieron a cargo de una religiosa de las Hijas de la Caridad y José Francisco Trigo Pérez, pregonero de la Semana Santa 2006, proclamando el Evangelio José Carlos Mellado.

    En su homilía monseñor Ceballos se refirió al acontecimiento extraordinario que se conmemoraba y recordó a continuación los ruegos que 250 años atrás hicieron los sacerdotes fray Bernardo de Cádiz y Francisco Macías: «Hasta aquí, Madre mía, hasta aquí y no más».

    Tras destacar que además se estaba celebrando el Año de la Inmaculada y el de la Eucaristía, pidió no cansarse de pedir a la Virgen, «que es la gran intercesora ante el Cristo de la Misericordia».

    Luego dijo que los cofrades tenían que ser testigos humildes y valientes del Evangelio, viviendo en fraternidad en favor de una sociedad más justa, solidaria y tolerante.

    Igualmente aludió a la celebración del Año de Gracia y pidió agradecérselo al Señor, «que se hace presente en esta calle de La Palma en esta Eucaristía de acción de gracias». Por ultimo mostró su deseo de que la archicofradía viñera fuera una auténtica escuela cristiana, en formación permanente.

    Después de la homilía, Francisco Lucero, que vestía chaqué, subió al altar para renovar el voto de acción de gracias a la imagen, lo que repitió a continuación de la bendición final, para agradecer la colaboración del Ayuntamiento y el Obispado para el acto y entregar al prelado un grabado con la Virgen de la Palma como recuerdo de la efemérides, descubriéndose seguidamente con el mismo motivo una placa conmemorativa en la fachada de la iglesia, a la que retornó igualmente la imagen".

    Los datos técnicos de este terremoto son los siguientes:

- Hora origen: 10 horas 16 minutos
- Coordenadas epicentrales: 36º 30' N - 10º 00' W
- Profundidad focal: Entre 20 y 40 Km.
- Intensidad máxima sentida en España: VIII (escala EMS-98)
- Intensidad epicentral estimada: XI - XII
- Superficie total afectada: 8 y 10 millones de Km2
- Momento sísmico M0: 5’75 x 1021 newton.m
- Magnitud momento Mw: 8’5
- Energía liberada: 2’9 x 1017 julios
- Pérdidas económicas en España (pts 1999): 84.000 millones
- Víctimas mortales en España: 1.275
- Total de víctimas: Entre 15 y 20 mil

    Un estudio analiza de forma pormenorizada los efectos que produjo en España el terremoto del 1 de noviembre de 1755, llamado de Lisboa por ser la ciudad donde se notaron más sus efectos. La elevada magnitud (8,5) fue la causa de que sus efectos se percibiesen en gran parte de Europa Occidental e, incluso, que el tsunami que generó alcanzase las costas de América del Sur. Las víctimas en España ascendieron a 1.275, si bien esta cifra pudo ser muy superior, debiéndose, la gran mayoría, a la gran ola que arrasó las costas del Golfo de Cádiz. Asimismo, el estudio analiza los daños que el terremoto produjo en los edificios, cuantificándolos en 507 millones de euros del año 1999.

FUENTES CONSULTADAS

- Archivo Parroquial de San Mateo.
- Archivo Municipal de Tarifa.
- Archivo de la Casa de Medina Sidonia.
- Archivo del autor.

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