HISTORIA MEDIEVAL

ALJARANDA

El almirante Gilberto de Castelnou
y su relación con Tarifa

Manuel López Fernández

INTRODUCCIÓN

    Aunque Juan Antonio Patrón Sandoval ha explicado en otras ocasiones las relaciones entre Tarifa y el Almirantazgo Mayor de Castilla, de manera especial a partir de los últimos años del siglo XIV, me van a permitir los lectores de ALJARANDA que dedique una líneas a rememorar la figura de un personaje del que se sabe poco por estas tierras a pesar de que fue almirante mayor del reino de Castilla y, a su vez, estuvo relacionado con la villa de Tarifa por ser el hombre que sustituyó a don Juan Alfonso de Guzmán –el hijo de don Alonso Pérez de Guzmán–, como tenente de la misma. Ahora bien, como en los años que el almirante Castelnou fue tenente de Tarifa no ocurrió por aquí nada digno de recoger en las crónicas, palidece nuestro personaje –históricamente hablando– ante la aureola del héroe tarifeño quien, en una carta personal al rey Jaime II de Aragón, reconoce el oportunismo de la llegada del marino catalán al sitio de Algeciras y su colaboración en la toma del castillo de Gibraltar en el año 1309. Porque el vizconde Gisbert de Castelnou (1) irrumpe precipitada y brillantemente en la historia castellana en los comienzos mismos del cerco a Algeciras, en los días finales del mes de julio del año antes citado y como consecuencia de los tratados de colaboración entre Aragón y Castilla para combatir al reino de Granada, aunque todo apunta a que él ya estaba en aguas del Estrecho como embajador del rey de Aragón ante el sultán de Marruecos desde el mes de mayo de aquel año (2) y participando activamente en la conquista de Ceuta, ciudad que vuelve a manos de los beni-merines aliados por entonces de los aragoneses (3).

UN NUEVO ALMIRANTE DE CASTILLA

    Cuando se inicia el sitio de Algeciras la marina castellana presente en el Estrecho no estaba siendo mandada por su almirante mayor puesto que éste, Diego García de Toledo, había retrasado su salida de Barcelona hacia el sur para acompañar al rey de Aragón. Como el sitio a Algeciras por el lado castellano se coordinaba en el tiempo con el cerco a Almería por parte de los aragoneses, y éstos habían prometido apoyar a los castellanos por mar, no debe sorprendernos que en los primeros compases del cerco algecireño apareciera la marina catalana al mando del almirante Castelnou. De la oportunidad de su llegada habla Alonso Pérez de Guzmán en una carta al rey de Aragón (4), fechada en Gibraltar el día 12 de septiembre, donde le dice: "... e sennor, sabet que si las vuestras galeras non llegaran aqui el dia que llegaron que era desfecha la movida de sobre Algeciras". La colaboración del marino catalán con los castellanos no ha hecho más que empezar, pues nada más saber el rey que las galeras aragonesas controlaban la situación en el mar, lo envió a que inspeccionase Gibraltar y sus defensas. Así lo relata Pérez de Guzmán en su carta a don Jaime de Aragón: "E don Gisbert e yo fuimos en las suyas galeras a ver el logar qual era. Et fallamos que era lugar muy fuerte pero que fablariamos con el rey que enviase y las vuestras galeas con don Gisper e gente de las suyas e que lo conquestaramos. Et señor, el rey envio a don Johan Nunnes e a mi".

    Así comenzó el cerco a Gibraltar si hemos de creer a un testigo directo como lo fue don Alonso Pérez de Guzmán. Y creemos que éste debió iniciarse en los primeros días del mes de agosto a tenor de lo que ya sabemos y porque como consecuencia de la intensidad de los ataques de los sitiadores, los defensores de la plaza se vieron obligados a pedir un aplazamiento; circunstancia militar que no finalizó hasta el día 12 de septiembre, fecha en que entregaron la plaza a los castellanos cuando vieron que nadie les socorría y que los sitiadores podían tomarla al asalto si reanudaban sus actividades. Esta situación la conocemos al contrastar los datos que aporta la carta de Pérez de Guzmán con los de otra misiva que don Diego López de Haro remitió al rey de Aragón (5); en esta última se dice que el día 10 de septiembre todavía se respetaba el aplazamiento por parte de los atacantes, pero dos días después se sabe que la plaza ya se había entregado según detalla don Alonso Pérez de Guzmán, pues entre otros cosas le dice al rey de Aragón: "Otrossi, don Gisbert con las vuestras galeas vino y et, señor, de guisa que conbatido el lugar una ves que no osare ni despues a tenido otro combatimento en guisa que loado sea Dios que con el esferço e la ayuda de Gisbert de la gente de vuestras galeas y fizieron, que el lugar se dio al rey, e que es uno de los fuertes logares del mundo segun don Gisper vos dira".

    Como consecuencia de la efectividad de la ayuda aragonesa, y porque el rey quería implicar a éstos en el cerco de Algeciras, Fernando IV debió ofrecer el puesto de almirante de la marina castellana a Gisbert de Castellnou concediéndole para el mantenimiento de la flota todas las décimas eclesiásticas que por tres años le había otorgado el Papa para su campaña contra Granada. Pero tanto el nombramiento como el asunto de las décimas debieron desbordar a Castelnou y no aceptó el nombramiento hasta recibir la correspondiente autorización por parte del rey de Aragón. Suponemos que el rey castellano debió hacerle el ofrecimiento al vizconde de Castelnou en los primeros días de septiembre, antes incluso de que se rindiera Gibraltar, porque el día 10 de este mes don Juan Manuel escribía al rey de Aragón (6) pidiéndole que ordenara al Vizconde la toma de posesión del almirantazgo castellano ya que él así se lo había aconsejado y el marino le había dicho que no lo aceptaría sin el mandato de su rey. Todo apunta a que don Jaime de Aragón le debió pedir al de Castelnou que le informara personalmente, nombrando simultáneamente un sustituto para el mando de la flota aragonesa. Este hombre se llamaba Aymerich de Belvehi y el día 1 de octubre de 1309 escribía una carta al rey de Aragón en la que decía haber recibido su carta de ordenamiento para que hiciera "la guarda en l’estret", al tiempo que le informaba de la situación en el cerco y pedía salario y víveres (7). El día 6 de octubre Jaime II escribe a Fernando IV respondiendo a la petición que éste le hizo en su día para que permitiera al almirante Castelnou tomar el mando de la flota castellana. El rey de Aragón le dice al castellano (8), entre otras muchas cosas, que le place el nombramiento de Castelnou y le pide que lo disculpe por haber retenido varios días al almirante a su lado "porque lo aviamos menester a algunos fechos que no los podiamos excusar". Pero lo llamativo de la carta –al hilo de lo antes dicho y de lo que después veremos–, es que Jaime II haciendo suya una frase de la carta del monarca castellano le dice a éste que entendía su voluntad de "legar a vos los nuestros et de los poner en vuestros fechos". Postura con la que Fernando IV justificaba ante don Jaime el nombramiento de Castelnou.

    Por esa voluntad del rey de Castilla para "ligar" en sus hechos a los aragoneses, había concedido el cargo de almirante de su flota a don Gisbert de Castelnou y por la misma razón lo vinculará a Tarifa unos meses más tarde. Pero de momento, retomando el hilo cronológico, debemos apuntar que el día 17 de octubre ya estaba Castelnou de nuevo en el cerco de Algeciras ejerciendo como almirante de la flota castellana; lo sabemos porque en esa fecha informaba al rey de Aragón del malestar existente entre los nobles que participaban en el cerco a Algeciras. Situación que no corresponde explicar aquí, aunque debamos decir que como consecuencia de aquel malestar y de las disensiones ocasionadas por el mismo, Fernando IV de Castilla se vio obligado a levantar el sitio a finales de enero de 1310.

DON GILBERTO, IV TENENTE DE TARIFA

    Como ya se sabe, el tenente y en otro tiempo alcaide de Tarifa (9), don Alonso Pérez de Guzmán, había muerto el 19 de septiembre en una incursión sobre Gaucín y lo más probable es que su hijo Juan Alfonso de Guzmán le sucediera en la tenencia de Tarifa; hay que suponer esta sucesión porque existe un documento extendido por Fernando IV, el día 12 de octubre de 1309, en el cual el rey de Castilla confirma a don Juan Alfonso todos los privilegios, derechos y preeminencias que su padre había tenido (10). Así que hemos de considerar que el tercer tenente de Tarifa fue Juan Alfonso de Guzmán ya que el primero debió serlo la Orden de Calatrava, aunque el alcaide lo fuese por entonces, como dice Mercedes Gaibrois, el comendador calatraveño Rodrigo Ordóñez (11). Ahora bien, cuando el rey de Castilla comprendió que debía levantar el cerco de Algeciras sin conseguir el propósito de hacerse con ella, era plenamente consciente de que debía confiar a los aragoneses la defensa del Estrecho. Este convencimiento, que ya se hizo patente según vimos desde los primeros momentos del cerco algecireño, se debió acentuar a primeros de 1310 como consecuencia de la situación político-militar que entonces se vivía en Castilla y como consecuencia del mismo, suponemos nosotros, don Fernando decidió concederle la tenencia de Tarifa a su nuevo almirante. Lo creemos así porque hacía poco tiempo que se la había confirmado al hijo de Guzmán "El Bueno" y no creemos que pudiera justificar este repentino cambio de rumbo en su política si en el fondo no existiera esa necesidad de apoyarse en los aragoneses.

    Sea como fuere, el caso es que Fernando IV entregó la tenencia de Tarifa al almirante Castelnou poco antes de abandonar las tierras de la orilla norte del Estrecho. Este detalle lo sabemos gracias a un documento fechado en Sevilla, el 14 de marzo de 1310, en el que el rey de Castilla informa al de Aragón de un asunto relacionado con los ingenios aragoneses que tenían los castellanos en el sitio de Algeciras. El documento manifiesta al respecto una claridad meridiana ya que comienza así (12): "Fasemos uos saber que quando nos partiemos este otro dia de Aljesira que mandamos leuar los uuestros engennos et los unos a Gibaltar et los otros a Tarifa que tiene de nos don Jasper". Por si lo anterior no fuese suficiente para algunos, diremos que en este documento el rey don Fernando explica a don Jaime que había encargado a un tal Gonzalo Zapata, vasallo del rey de Aragón, que con cuatro galeras trasladara a Tarifa cuatro de los ingenios más pequeños que se habían utilizado en el cerco de Algeciras y para ello dejó al Zapata en Algeciras "...mientras que don Jusberte venie conmigo a Tarifa que gela entregamos luego que la tuviesse de nos".

    Después de lo que precede no pueden existir dudas de que el vizconde de Castelnou fue alcaide de Tarifa por decisión expresa de Fernando IV de Castilla y con toda seguridad se hizo cargo de la defensa de la villa en los primeros días de 1310. Ahora bien, lo mismo que defendemos esta postura debemos indicar que no sabemos con exactitud hasta cuando se extendió su relación con Tarifa. Lo más probable es que la tenencia de la villa estuviese vinculada a su cargo de almirante de Castilla y con respecto a este punto la información que tenemos por ahora es contradictoria, pues mientras unos autores (13) dicen que don Gisbert fue almirante hasta 1314 otros (14) se inclinan a pensar que lo fue hasta 1317. De una u otra manera, lo que sí parece seguro es que en 1319 Castilla no había liquidado sus servicios al marino catalán puesto que en el mes de julio de ese año el rey de Aragón pedía a los regentes de Castilla unos doscientos mil maravedíes que todavía le adeudaban al antiguo almirante castellano y tenente de Tarifa (15).

REFERENCIAS Y BIBLIOGRAFÍA

(1) Wenceslao Segura González se hace eco de las variantes del nombre, que no del apellido, en los documentos de la época. Véase en su trabajo: "Tarifa y el sitio de Algeciras de 1309". En Al-Qantir nº 1. Tarifa, 2003. p. 38.
(2) Así podemos verlo en los documentos que aporta BENAVIDES, A. Memorias de D. Fernando IV de Castilla. Madrid, 1860. Tomo II. Doc. nº CDXLIV y ss.
(3) Para más detalles véase MANZANO RODRÍGUEZ, M.Á. La intervención de los benimerines en la Península Ibérica. CSIC. Madrid, 1992. p. 182.
(4) MASIÁ DE ROS, Á. Relación castellano-aragonesa desde Jaime II a Pedro el Ceremonioso. CSIC. Barcelona, 1994. Vol. II. Doc. 126/ 361.
(5) Ibídem. Doc. 125/360.
(6) Ibídem.
(7) Ibídem. Doc. 126 bis/363.
(8) BENAVIDES... Doc. nº CDLXXIX. p. 694.
(9) Queremos dejar patente la diferencia entre los dos términos aclarando que el "tenente" de una fortaleza podía ser el "alcaide" de la misma si residía en ella y asumía la defensa de la misma. Pero generalmente, y para facilitar el movimiento entre sus diferentes tenencias, los "tenentes" nombraban por "alcaide" a otra persona de su confianza.
(10) Ibídem. Doc. nº CDXXXII. p. 696.
(11) GAIBROIS DE BALLESTEROS, M. Tarifa y la política de Sancho IV de Castilla. Madrid, 1919. p. 49.
(12) GIMÉNEZ SOLER, A. Don Juan Manuel. Biografía y estudio crítico. Zaragoza, 1932. Doc. nº CCI.
(13) Todos los que han bebido de Ortiz de Zúñiga dicen que en 1314 don Jofre Tenorio ya firma como nuevo almirante.
(14) Sin embargo, Wenceslao Segura González cree que lo fue hasta 1317. Véase así en el trabajo de este autor citado con anterioridad. p. 40.
(15) Ibídem.

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