| HISTORIA MEDIEVAL |
ALJARANDA |
Facinas medieval.
El fantasma idrisí y otros relatos (I)
Juan José Álvarez Quintana
Hablar de la presencia de hispanomusulmanes en Facinas durante la Edad Media, pasa indiscutiblemente por considerar que el lugar aparece mencionado en varias fuentes escritas como apunta Gaspar Cuesta Estévez (1): las obras del ceutí al-Idrisi (en torno a 1154) y el Libro de la Montería de Alfonso XI (1344).
En dichas obras, grosso modo, los topónimos que se relacionan con Facinas aparecen durante la descripción de caminos existentes en la zona. Si tenemos en cuenta el contexto geográfico en el que nos estamos moviendo, el texto alfonsí no deja ninguna duda acerca de la localización de "Feçina". Sin embargo, para relacionar la alquería Faysana con Facinas (mencionada entre Algeciras y Medina Sidonia, dentro de la ruta Algeciras-Sevilla), hay que hacer frente a diversos inconvenientes. Entre ellos, como veremos, que al-Idrisi la sitúa entre el río Barbate y Medina Sidonia.
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La Depresión de la Janda desde el sureste de Facinas. Al fondo, Benalup y Medina. En el centro, cultivo "aeroecológico". |
Ese no es el único dato contradictorio que existe si quiera en el trayecto Algeciras-Medina que vamos a desgranar. El problema es mucho mayor debido a la existencia de diversas copias de las obras del ceutí. El mismo pasaje posee varias versiones y ello ha generado interpretaciones dispares. Sin embargo, la información que contiene una obra editada en castellano en 1989 permite abordar la problemática desde diversos frentes, gracias a que se incluye un nuevo núcleo poblacional entre Algeciras y el río Barbate (alquería de Al-Aba) y se especifican las distancias existentes entre los hitos.
El hecho es que las propuestas de localización de los topónimos que se habían realizado antes de esta fecha (a partir de otras obras o copias que no contienen estos datos), han configurado un panorama caracterizado por una ausencia casi total de actitud crítica entre los distintos investigadores, debido probable y precisamente, a la parquedad de los textos. Los investigadores basaban sus propuestas en la similitud gráfica de los topónimos con nombres de poblaciones bien actuales bien fosilizadas en otras fuentes árabes. Esta doble posibilidad, como veremos, es muy engañosa y ha enmarañado mucho más el panorama. Porque si carecer de elementos de juicio influía en la contrastación de tales hipótesis, las ideas premeditadas hacían que en algunos casos no se distinguiese entre la grafía con la cual se transcribiría el topónimo y del topónimo relativo al lugar con el cual cabía asociarlo.
Cuando comenzamos este trabajo nuestro objetivo era ver hasta qué punto podía relacionarse la alquería Faysana con Facinas. Sin embargo, poco después quedaba claro que no podía analizarse este caso concreto sin tener en cuenta el trayecto Algeciras-Medina Sidonia en su conjunto. Había más de un "fantasma" idrisí y era necesario realizar un análisis crítico tanto de las transcripciones y propuestas de localización, como del pasaje en el que aparecen dichos topónimos.
EL FANTASMA IDRISÍ: PROYECCIÓN HISTORIOGRÁFICA
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| Detalle del mapa de J. Blaeu (1634), con mención a la Venta del Marqués al norte de Vejer y ausencia de Torre del Marqués. |
Abu-Abd-Alla Mohamed-Al-Idrisi (1100-1172), bisnieto del último Hammudita que reinó en Málaga, trabajó al servicio del rey Roger II de Sicilia. Uno de sus cometidos fue la realización de una cartografía, para lo cual, según la tradición, ambos eligieron a un selecto grupo de "investigadores" y dibujantes. En concreto, el texto relativo al sur de la Península Ibérica aparece inserto en la sección 1ª del clima IVº. El encargo de Roger se relaciona con la obra Nuzhat al-Mustaq. Tras su muerte, su hijo y regente Guillermo encarga al geógrafo una versión ampliada de la obra, que se asocia con el título Uns Al-Muhay Wa-Rawd Al-Furay. El resultado actual, es el desalentador panorama que hemos esbozado más arriba (2). Para analizarlo, tenemos en cuenta los siguientes trabajos en los cuales se reproduce/comenta bien el grueso de la obra de al-Idrisi relativa a la Península, bien sólo los pasajes de la sección 1ª del clima IVº. Los ocho primeros se realizan sobre alguna copia de la Nuzhat; constituyendo el último la edición en castellano del Uns:
-Conde: Descripción de España de Xarif Aledris (3).
-Dozy/Goeje: Edrisi. Descripciòn de l’Afrique et de l’Espagne (4).
-Alemany Bolufer: La geografía de la Península Ibérica en los escritores
árabes (5).
-Saavedra: La Geografía de España del Edrisi (6).
-Blázquez: Descripción de España por Abu-Abd-Alla-Mohamed-al-Edris (7).
-Dúbler: Idrisiana Hispánica I (8).
-García Mercadal: Viajes de extranjeros por España y Portugal (9).
-Ubieto Arteta: Idrisi. Geografía de España (10).
-Abid Mizal: Los caminos de Al-Andalus en el siglo XII (11).
Los problemas que encontramos en esta muestra bibliográfica son los siguientes:
1- Dentro de este grupo compuesto por autores que han trabajado bien sobre toda la descripción de la Península bien sobre la sección 1ª del clima IVº, cabe hacer una primera distinción entre quienes trabajan manuscritos y quienes reproducen la obra de otro investigador total o parcialmente. Entre los primeros Conde, Blázquez, Dúbler, Abid Mizal, perteneciendo a la segunda modalidad Ubieto Arteta y según este mismo autor Saavedra (respecto a Dozy) y García Mercadal (respecto a Blázquez y Saavedra). Por su parte, Dúbler dice haber localizado cinco manuscritos, de los cuales el de París, Bibl. Nat. Nº 2221 (P1), le ofrece el mejor texto. Se vale además de varios trabajos, entre ellos los de Dozy y Saavedra. Finalmente decir que Alemany Bolufer consulta las obras de Dozy y Saavedra, pero no analiza ni lecturas ni propuestas de localización de los topónimos. De hecho no recoge los que centran nuestra atención.
2- La información que contiene el Uns no se ha utilizado en estudios sobre la sección 1ª del clima IVº antes de 1989, año de su edición en castellano. Tampoco con posterioridad a esta fecha y en el caso que nos ocupa, se ha usado para contrastar la información que ofrecen las distintas versiones de la Nuzhat.
3- El Uns ha sido estudiado por un sólo autor. Esto no quiere decir que el trabajo de Mizal no sea elogiable, porque es más bien al contrario, sino que da pie a dos inconvenientes dentro del conjunto. De un lado no siempre ofrece hipótesis sobre la localización de los lugares. De otro, apenas existe un debate en torno a las lecturas y propuestas de localización que realiza.
4- En el resto de los trabajos hay autores que difieren tanto en la lectura como en la localización de los topónimos. Aquí se incluyen los investigadores incluidos en las dos categorías expuestas en el primer punto (exceptuando a Abid Mizal, editor del Uns), es decir, quien trabaje sobre documento original y quien extrae párrafos o reproduce por completo el texto de alguno de aquellos autores. A continuación presentamos algunas de las versiones del pasaje que centra nuestro interés, con el fin de ilustrar brevemente esta vertiente de la problemática.
Nuzhat
"...por el camino de tierra, el camino de Algezira a Ar-retba, al río Barbêt, a la alquería Nixêna; y de ella á Medina Ben Selim, a Gebal-mont; de allí a la alquería Asluca, y en ella posada; luego a Almudein...".
JOSEF A. CONDE (12)
"Por tierra se va de Algeciras a la alquería Qaysana con manzil=posada, que corresponde probablemente a Medina Sidonia con una jornada de 80 Km; luego a la ciudad de Ibn al-Salim ev. = Arcos de la Frontera (?), a Yabal munt ev. = Gibalbín, luego a la alquería asluca (?) con posada; luego a al-mada’in...".
CESAR E. DÚBLER (13)
"El camino de tierra es como sigue: Desde Algeciras se va a Ar-Rataba, después al río Barbate; después, a Faisana, donde hay una mansión o parada; es una gran villa donde hay mercado y una población considerable; después a la villa de Ibu-as Salim; después, a la montaña que se llama Gibalbín; después, a Alocaz, villa donde hay parada; después, a Al Madâin; después, a...".
GARCÍA MERCADAL (14)
Uns
"De Algeciras a al-Rataba hay dieciocho millas, a la alquería de al-Aba / cuatro millas, al río Barbate hay seis millas, a la alquería de Fisana hay diez millas, a Medina-Sidonia hay siete millas; de Medina-Sidonia a Bakkat Q.m.rat. hay doce millas, a Wadi Lakka (Guadalete) hay doce millas, a la ciudad de Jerez hay cuatro millas".
JASSIM ABID MIZAL (15)
Finalmente cabe mencionar un grupo de autores que se ocupan puntualmente bien del pasaje que centra nuestro interés, bien de topónimos aislados de alguno de los nueve mencionados. La diferencia con respecto a los últimos es que sus trabajos no giran en torno a la obra del ceutí. Tenemos así a Sánchez Albornoz (16), García de Diego López (17), Martínez Ruiz (18), Abellán Pérez / Cabilla Sánchez-Molero (19), Terés Sábada (20) y Cuesta Estévez (21).
Presentados problemas y protagonistas, sólo queda intentar localizar los topónimos mencionados en el trayecto Algeciras-Medina Sidonia. Para referirnos a ellos utilizaremos siempre la lectura propuesta por Abid Mizal.
AL-RATABA, AL-ABA, FAYSANA
Al-Rataba
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Detalle del Mapa de Doménico de Rossi (1696). En él señalamos los topónimos Rota, Nisana y Medina: ¿Es esta una propuesta de localización a partir del mismo texto idrisí sobre el que trabajó Conde? |
El primer lugar que menciona al-Idrisi tras salir de Algeciras, es la Arretba de Conde, la Ar-Rataba de Dozy (22), Blázquez (23) y García Mercadal, la Arrateba de Saavedra (24) y la al-Rataba de Abid Mizal. Dúbler ni siquiera menciona este lugar, lo que significa que o bien los manuscritos sobre los que trabaja son deficientes o sólo aborda en su trabajo aquellos topónimos que considera corresponden a lugares de mayor relevancia. Todo hace pensar en esta última circunstancia como luego veremos.
Conde dice: "...me parece que fué donde torre del Marqués hacia la Laguna de la Janda" y propone como traducción "fuerte de frontera" (25). Para Saavedra corresponde a una cuesta que llama la Trocha, diciendo: "...en el camino titulado la Trocha, se cruza el río Barbate..." (26) y Abid Mizal, sin hacer mayor precisión, dice: "Lugar que, según Idrisi, se encuentra a 18 millas de Algeciras" (27). Por su parte, Juan Martínez Ruiz recoge el topónimo al rutba (que traduce como "el portazgo"´) y siguiendo a Dozy lo sitúa entre Algeciras y Sevilla (28). Sánchez Albornoz acepta las ideas de Saavedra (29). García de Diego López recoge Aretba, propone como significado "torre monasterio" (30) y dice del topónimo: "Torre del Marqués luego; en la laguna de la Janda. Parecido a Artebat-fuerte de frontera". Finalmente tenemos el caso de Terés Sábada, quien sólo apunta la posible variación de "al-Madina" (31).
¿Es posible extraer alguna conclusión? De entrada, si vemos la distancia que se menciona en el Uns, es difícil aceptar que Al-Rataba se encuentre cerca del río Barbate. Y ello aplicando como equivalencia de la milla 1.857’57 metros (32), como haremos en todo momento. Antes de exponer nuestra hipótesis, analicemos sin embargo estas propuestas de localización que hemos visto.
Muy interesante es el caso de Conde, de quien se hace eco García de Diego López. Aunque no aparece reflejado en la cartografía que hemos consultado, encontramos la llamada "Venta del Marqués" o simplemente "del Marqués" en los mapas de Blaeu (1631 y 1634), R. y J. Ottens (1745), Llobet (1748), Don Tomás López (1767), Picquet y Lapie (1810) o Thuillier y Barriere (1838) (33). También mencionan el topónimo los viajeros François Bertaut (1659) y Juan Bautista Labat (1705-1706) (34), pudiendo tratarse en nuestra opinión del lugar recogido por Antonio Ponz como "Cortijo de Moreno" (35). Finalmente, también se documenta en 1744 (36). En definitiva, habría que situar esta venta muy cerca de las Habas (¿Cerro de la Venta?) y diferenciarla de la de Tahivilla.
En cuanto a la hipótesis de Saavedra hay que decir que en la actualidad existe un lugar llamado La Cuesta, pero aproximadamente a un kilómetro de distancia de Facinas en dirección suroeste. Por tanto, no cabría tal relación bajo la perspectiva de que al-Idrisi describe una ruta que parte de Algeciras y no de Tarifa. También es conocido el lugar llamado La Trocha en el término municipal de Algeciras, por el cual pudo discurrir el camino. Sin embargo, la distancia de 18 millas mencionada en el Uns elimina la relación La Trocha-Al-Rataba.
Aceptar el Uns es negar que el hito se encontrase cerca del río Barbate o la Laguna de la Janda. No sólo por la distancia de 18 millas que lo separa de Algeciras, sino porque entre el mismo y el río Barbate se encuentra la alquería de Al-Aba. Si realizamos el cálculo valiéndonos de la equivalencia de la milla (1.857’57 metros), hay que situar el enclave a unos 33 Km de Algeciras. Es decir, si nos dirigimos desde Algeciras hacia Medina a través del término municipal de Tarifa, en las cercanías del Embalse del río Almodóvar.
Para contrastar tal hipótesis sólo encontramos una vía: replantear la transcripción del topónimo. Nuestra incursión en un campo en el que somos neófitos (por lo cual pedimos disculpas a los filólogos), se debe a que el término "al-ruttáb" es recogido por F. Corriente con el significado de "centinela" (37). La similitud que puede establecerse con las distintas grafías en general si se considera que el topónimo conservado en las obras de al-Idrisi está ligeramente alterado, implica una doble posibilidad. De un lado el Cerro del Mirador, a un kilómetro al noreste del Embalse del río Almodóvar y de otro, junto al citado embalse, el Cerro de Torrejosa.
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Detalle del mapa de J. Llobet (año 1748), con topónimo "del Marqués" cerca de Las Habas |
Existen una serie de topónimos que recogen Oliver Asín (38) y Torres Balbás (39), con los cuales relacionamos el caso aquí analizado, aunque es realmente Conde quien primero apunta el significado de "fuerte de frontera" para el topónimo idrisí, variando en boca de García de Diego López a "torre monasterio" como vimos. Oliver Asín y Torres Balbás (sobre todo el primero), analizan los distintos significados que pueden poseer toda una suerte de topónimos similares, de entre los cuales destacamos, aun sin base argumental en cuanto a nuestra propuesta, el relativo a la existencia de "un grupo de cinco o más jinetes que forman un cuerpo de guardia" (40).
Sea o no acertada tal relación, nos decantamos por esta última propuesta de localización expuesta más arriba. Dado el enorme valor estratégico de dicho cerro (desde el que se controlan visualmente tanto la vía natural de acceso desde la Depresión de la Janda a la Bahía de Algeciras por un lado, como al hinterland de Tarifa a través del valle que forman las cadenas Saladavieja-Ojén y Saladaviciosa-Fates-Enmedio), planteamos que existe un error de transcripción del topónimo. Queda pues para el filólogo la contrastación de dicha alteración y para el arqueólogo atestiguar la existencia de algún tipo de construcción, militar o no, en las cercanías de dicho cerro en el s. XII (41).
La alquería de Al-Aba
El siguiente hito en el camino, mencionado únicamente en el Uns, es la alquería de al-Aba, a 4 millas del lugar anterior y a 6 del río Barbate. Si retenemos la propuesta de localización de al-Rataba en las cercanías del Embalse y suponemos que al-Aba se corresponde con el actual "Cortijo de Las Habas", dichas distancias serían muy acertadas. Vemos en tal caso que el camino descrito por el geógrafo discurre como máximo, a 3 km de Facinas, sin que exista ninguna duda respecto a su procedencia directa desde la Bahía de Algeciras, como ya han puesto más que de manifiesto otros investigadores. No obstante, cuando el ceutí menciona que entre la alquería de al-Aba y el río Barbate existen 6 millas, observamos que esta distancia se ajusta mejor a la que en realidad existe entre el Cortijo de las Habas y el río Celemín (ello si admitimos la relación de topónimos y tenemos en cuenta que el camino fuese más o menos recto). Aceptar que la alquería se sitúa en el Cortijo de Las Habas nos lleva pues a decir que el texto debería hablar de 7 millas y no de 6. Posteriormente volveremos a este interesante descuadre y cómo ayuda a comprender el desorden existente en el tramo río Barbate-Medina Sidonia.
La alquería de Fisana o Faysana
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Detalle de la Carte Nouvelle de l’isle de Cadiz & de Detroit de Gibraltar (1730). Obsérvese la mención al sur de Medina Sidonia, de un lugar llamado "Nisana". |
El topónimo es trascrito Nixena por Conde, Qaysana por Dúbler, Faisana por Mercadal y Fisana o Faysana por Abid Mizal. A ellos hay que unir la Faisana de Dozy (42), la Faicena de Saavedra (43) y la Faisena de Blázquez (44).
Basándonos en la postura que mantienen respecto a este caso concreto, podemos hacer una distinción entre quienes establecen, aceptan o consideran probable la relación del hito con Facinas (Saavedra, Blázquez, Sánchez Albornoz, García de Diego López, Ubieto Arteta y Cuesta Estévez), quienes proponen otras alternativas (Conde, Dozy, Dúbler, Terés Sábada, Abid Mizal y Abellán Pérez / Cabilla Sánchez Molero) y quien no propone nada (García Mercadal).
Quienes apuntan la identificación del topónimo Faysana con Facinas, se basan como dijimos en la similitud de las grafías. Esto significa, teniendo en cuenta que la información suministrada no coincide con la realidad, que admiten explícita o implícitamente que existe un error en los documentos, en cuanto en ellos se está situando Facinas "más allá" del río Barbate.
Mucho más interesante a nuestro juicio, por cuanto hasta la edición del Uns aceptar dicha relación era sólo cuestión de similitud en las grafías, es el caso de quienes no la conciben, sea negándola o simplemente proponiendo otra. Tenemos así a Conde, Dozy, Dúbler, Terés Sábada, Abid Mizal y Abellán Pérez / Cabilla Sánchez-Molero (45).
Conde es de entre ellos quien menos claro se muestra. Dice de Nixena: "Alkeria, Nixena, Ximena ó cierta población que menciona una escritura de la Santa Iglesia de Sevilla llamada Sena, y otra Bulca" (46). De sus palabras se deduce una cuádruple propuesta de ubicación, escapando las dos últimas a nuestras manos. En el caso de Nixena, establecemos una relación directa con cierto topónimo que recoge la cartografía de Rossi-Cantelli de 1696, Jaillot (1721), Carte Nouvelle ( 1730), o R. y J. Ottens de 1745 (47). El lugar, denominado "Nisana", es situado al norte del Barbate, cerca de Medina Sidonia. La gran similitud de las grafías Nixena y Nisana es evidente. No obstante, es difícil saber qué ocurre realmente con estos topónimos en cuanto a su correspondencia.
Sobre la segunda de las propuestas de Conde (Ximena), parece tratarse de Jimena de la Frontera. García de Diego López comete el que consideramos mismo error, al no tener en cuenta el marco geográfico al que debemos ceñirnos para localizar el hito idrisí y quizás siguiendo a Conde (aunque no hace referencia expresa a este autor), dice: "...por metátesis Xinena y luego Jimena" (48).
Por su parte, Dozy y Dúbler tienen dos elementos en común: proponer una lectura muy similar del topónimo (Caisana/Qalsana y Qaysana respectivamente) y relacionarlo con Medina Sidonia. Sus hipótesis son por ello susceptibles de crítica desde tres frentes: lectura del topónimo, relación del mismo con Medina Sidonia y por consiguiente, desfase de distancias. Ubieto Arteta corrige la lectura de Dozy (49), siendo Christine Mazzoli-Guintard (50) quien lea Faysana en el texto árabe que el Dúbler presenta en el Opus Geographicum.
La relación de Faysana con Medina Sidonia no puede establecerse si atendemos a los textos, pues queda claro que Medina se corresponde con el siguiente topónimo que aparece en los manuscritos (51). Por ello situamos el origen de la identificación de Faysana con Medina, en la breve descripción que ofrece alguna copia de la Nuzhat. Es decir, al tomar los elementos "mercado y población considerable" como indicios de un enclave próspero, Dozy y Dúbler lo relacionan con el núcleo más importante del entorno: Medina Sidonia.
De otro lado tenemos a Abid Mizal (52), quien dice basarse en la distancia que según el Uns separa a Faysana del río Barbate (10 millas), para proponer la localización del lugar en Casas Viejas. Tal hipótesis queda descartada según se desprende de la equivalencia de la milla en ese caso. Su error se explica en parte, al margen de tal desfase, porque considera que el camino se dirige a Alcalá de los Gazules y lo relaciona con la A-381, virando a la altura de las Casas del Castaño hacia Casas Viejas.
Tampoco Mizal se hace eco de la hipótesis según la cual Faysana y Facinas son una misma cosa, contemplando exclusivamente en el epígrafe "Faysana o Fisana", la posible relación entre Qaysana y Medina Sidonia, a colación de lo cual trae las hipótesis de Dozy, Dúbler y Elías Terés (53).
Finalmente tenemos la hipótesis de Juan Abellán Pérez y Francisco Cabilla Sánchez-Molero. En la introducción previa a un exhaustivo análisis del material recuperado en el yacimiento de Calatrava, dichos autores se plantean si es posible relacionar el lugar con alguno de los topónimos fosilizados en las fuentes árabes. Por el entorno geográfico estiman que Calatrava se corresponde con la ciudad de Balsana, mencionada en el Dikr bilad al-Andalus (54). Al encontrar una gran cantidad de restos "que denotan la vitalidad de la zona hasta el siglo XIII" y teniendo en cuenta que el Dikr se redacta entre los siglos XIV y XV, estiman que el topónimo "alquería Faysana" hace referencia (en el momento de su florecimiento), a la posteriormente llamada ciudad de Balsana. El problema al que se enfrentan entonces es cómo argumentar tal relación. Si bien rebaten la propuesta de Abid Mizal argumentando su falta de conocimiento del terreno, se dejan llevar por su tendencia a situar el topónimo a menos de diez millas del río Barbate, contradiciendo igualmente el texto del Uns.
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Detalle del mapa provincial (año 1849). Obsérvese la ausencia de Facinas, la presencia de Bolonia como encrucijada (al igual que en el mapa de D. Tomás López de 1767) y el recorrido lineal del camino Tarifa-Medina por Benalup, sin indicación sobre su paso al norte o al sur del conjunto montañoso Saladaviciosa-Fates-Enmedio. |
Para contrastar su hipótesis, intentan ordenar el desalentador panorama que las fuentes musulmanas ofrecen para este sector de la provincia de Cádiz. Sin embargo, no tienen en cuenta que a las distintas lecturas existentes sobre un mismo topónimo, se une una variada gama de propuestas de localización. A partir de la similitud de las grafías, comenzarán contemplando la posible relación de la Qalsana o Qarsana de Al-Himyari con la Qalsana de Yaqut, eliminando posteriormente tal posibilidad atendiendo a los textos de dichos autores. Basándose igualmente en la similitud de las grafías, traen a colación las lecturas que realizan Dozy y Dúbler del topónimo idrisí (Caisana-/Qalsana y Qaysana respectivamente), aunque sin especificar que Dozy y Dúbler lo sitúan en Medina.
Por su parte, en lo referente a las distancias, tampoco debatirán todos los datos que al respecto contienen las obras del ceutí. Relacionan la distancia que separa a Calatrava de Medina Sidonia, con la existente entre la alquería Faysana y dicha ciudad (7 millas), pasando por alto sin embargo, que en ese caso la alquería difícilmente puede estar a 10 millas del río Barbate. Porque Calatrava se encuentra a mucho menos de 10 millas del mismo (10 millas = 19 Km. aproximadamente).
En definitiva, vemos que aún apoyándose en el Uns para basar la identificación de la Balsana del Dikr con la Faysana idrisí, no se realiza un análisis crítico del propio texto. Este hecho nos lleva a pensar que quizás la breve descripción que se ofrece de la alquería, ha influido de nuevo para proponer una localización, debido a la supuesta existencia de "un mercado floreciente y una población considerable".
Comprobamos la existencia de aspectos contradictorios y grandes vacíos en los trabajos de quienes relacionan o no Facinas con la alquería Faysana, destacando la ausencia de una actitud crítica de los mismos investigadores entre sí y respecto a los textos. Cabe recordar nuestra imposibilidad de analizar las dos primeras propuestas de Conde sobre la localización de la alquería, al no encontrar elementos que permitan su contrastación. Sin embargo, su incidencia en el debate es mínima como veremos.
REFERENCIAS Y BIBLIOGRAFÍA
(1) CUESTA ESTÉVEZ, G.J.
"Notas sobre microtoponimia del término de Tarifa (con valor histórico y
arqueológico)". Actas de las II Jornadas de Historia del Campo de Gibraltar.
Almoraima nº 9. Mayo 1993. pp. 111-121.
(2) Sobre estos y otros problemas consultar ABID MIZAL, J. Al Idrisi. Los
caminos de Al-Andalus en el siglo XII (según el UNS AL-MUHAY WA-RAWD AL-FURAY).
CSIC. Instituto de Filología. Madrid, 1989.
(3) CONDE, J.A. Descripción de España de Xarif Aledris, conocido por el
nubiense (Nuzhat Al-Mustaq). Madrid, 1779. Reimpresión: Madrid, 1980. En
adelante nos referiremos siempre al texto de la reimpresión de 1980.
(4) DOZY, R; DE GOEJE, M.J. Edrisi. Descripción de l’Afrique et de l’Espagne
par Edrisi. Leyden, 1866. Esta obra ha sido reimpresa en dos ocasiones:
Leiden, E. J. Brill, 1968 y Amsterdam, Oriental Press, 1969. En adelante nos
referiremos siempre al texto de las reimpresiones, que ocupa las mismas páginas
en ambos casos.
(5) ALEMANY BOLUFER, J. La geografía de la Península Ibérica en los
escritores árabes. Revista del Centro de Estudios Históricos de Granada y su
Reino. Tomos IX. Granada, 1918. pp. 154-172; y Tomo X. Granada, 1920. pp. 1-14.
(6) SAAVEDRA, E. La geografía de España del Edrisi. Boletín de la
Sociedad Geográfica de Madrid. Tomo X. 1881. pp. 249-255 y 376-387; Tomo XI. pp.
102-115; y La geografía de España del Edrisí. Madrid. Imprenta Fortanet.
1881. En adelante nos referiremos sin embargo al texto reproducido por Arteta
(ver nota 10).
(7) BLÁZQUEZ, A. Descripción de España por Abu-Abd-Alla-Mohamed-al-Edris
(obra del siglo XII). Madrid, 1901. Como en el caso anterior, en adelante
nos referiremos al texto que reproduce Arteta.
(8) DÚBLER, CÉSAR E. Idrisiana Hispánica I. Probables itinerarios de
Idrisi por Al-Andalus. Al-Andalus XXX. 1965. En CERULLI, E. y otros (Opus
Geographicum. Nuzhat Al-Mushtaq FiIjtraq Al-Afaq. Fascículo V. Napoles-Roma,
1975. pp. 535-582), Dúbler se encarga del texto árabe de parte de la sección 1ª
del clima IVº en la que se incluye el texto que analizaremos luego.
(9) GARCÍA MERCADAL, J. Viajes de extranjeros por España y Portugal.
Aguilar de Ediciones. Madrid, 1952. Tomo I. pp. 181-212.
(10) UBIETO ARTETA, A. Idrisi. Geografía de España. Textos Medievales,
37. Ed. Anúbar. Valencia, 1974. En esta obra se reproduce el trabajo de Saavedra
(pp. 67-152) y Blázquez (pp. 153-214), además del texto árabe editado por Dozy
(pp. 15-66).
(11) ABID MIZAL, J. Opus Cit. Nota 2.
(12) CONDE, J.A. Opus Cit. Nota 3. p. 41.
(13) DÚBLER, C.E. Opus Cit. Nota 8. p. 118.
(14) GARCÍA MERCADAL, J. Opus Cit. Nota 9. p. 187.
(15) ABID MIZAL, J. Opus Cit. Nota 2. p. 79.
(16) SÁNCHEZ ALBORNOZ, C. Itinerario de la conquista de España por los
musulmanes. Cuadernos de Historia del Islam Nº 10. Instituto de
Investigaciones Históricas de Buenos Aires. Buenos Aires, 1948. pp. 21-74.
(17) GARCÍA DE DIEGO LÓPEZ, V. Toponimia de la zona de Jerez de la Frontera.
Publicaciones del Centro de Estudios Históricos Jerezanos. Jerez, 1972.
(18) MARTÍNEZ RUIZ, J. "Toponimia gaditana del siglo XIII". En Cádiz en el
siglo XIII. Actas de las Jornadas Conmemorativas del VII centenario de la
muerte de Alfonso X el Sabio. Servicio de Publicaciones de la Universidad de
Cádiz. Cádiz, 1983. pp. 93-121.
(19) ABELLÁN PÉREZ, J; CABILLA SÁNCHEZ-MOLERO, F. Fisana Faysana o Q.y.sana,
un despoblado altomedieval en la cora de Saduna. Al-Andalus-Magreb I. Cádiz,
1983. pp. 13-49.
(20) TERÉS SÁBADA, E. Materiales para el estudio de la toponimia
hispanoárabe. Nómina Fluvial. Tomo I. Madrid, 1986.
(21) CUESTA ESTÉVEZ, G.J. Opus Cit. Nota 1.
(22) DOZY / GOEJE. Opus Cit. Nota 4. p. 214.
(23) UBIETO ARTETA, A. Opus Cit. Nota 10. p. 116.
(24) ÍDEM. p. 78.
(25) CONDE, J.A. Opus Cit. Nota 3. p. 204.
(26) SAAVEDRA, E. Opus Cit. Nota 10.
(27) ABID MIZAL, J. Opus Cit. Nota 2. p. 135.
(28) MARTÍNEZ RUÍZ, J. Opus Cit. Nota 14. p. 104.
(29) SÁNCHEZ ALBORNOZ, C. Opus Cit. Nota 12. p. 25 (nota 20).
(30) GARCÍA DE DIEGO LÓPEZ, V. Opus Cit. Nota 13. p. 42.
(31) TERÉS SÁBADA, E. Opus Cit. Nota 16. p. 77.
(32) VALLVÉ BERMEJO, J. Notas de metrología hispanoárabe. El codo en la
España musulmana. Al-Andalus XLI. 1976. Fasc. 2. p. 354.
(33) Cartografía consultada en BAHAMONDE MAGRO, A; MARTÍNEZ LORENTE, G; OTERO
CARVAJAL, L.E. Atlas Histórico de las comunicaciones en España. 1700-1998.
Correos y Telégrafos. Barcelona, 1998 (p. 30 Blaeu; p. 82 Picquet y Lapie;
p. 87 Thuillier y Barriere); MURILLO VELARDE, P. Geographia de Andalucía,
1752 (pp. 64 a 65, R. y J. Ottens); VVAA. La Nueva Cartografía en España.
Del siglo XVIII al XX. Junta de Andalucía. Sevilla, 1998 (p.32 F. Llobet);
GÓMEZ CRUZ, M. Atlas histórico-forestal de Andalucía, siglo XVIII.
Granada, 1991 (p. 17 Tomás López).
(34) GARCÍA MERCADAL, J. Opus Cit. Nota 9. Tomo II. p. 599, en el caso de
Bertaut; Tomo III. p. 145, en el caso de Labat.
(35) PONZ, A. Viajes de España, 4. Tomos XIV-XVIII. Trata de Cataluña,
Aragón, la Mancha y Andalucía. Aguilar. Madrid, 1989. p. 727.
(36) JURADO SÁNCHEZ, J. Caminos y Pueblos de Andalucía. Colección
Galaxia. Sevilla, 1989. p. 132.
(37) CORRIENTE, F. A gramatical Sketch of the spanish arabic dialect bundle.
Instituto Hispano-árabe de Cultura. Dirección General de Relaciones Culturales.
Madrid, 1977. p. 94.
(38) OLIVER ASÍN, J. Origen árabe de rebato, arrobda y sus homónimos.
Contribución al estudio de la Historia medieval de la táctica militar y de su
léxico peninsular. Madrid, 1928.
(39) TORRES BALBÁS, L. Rábitas hispanomusulmanas. Al-Andalus XIII. 1948.
pp. 475-496.
(40) OLIVER ASÍN, J. Opus Cit. Nota 39. p. 533, a propósito del topónimo
"Arrobt".
(41) En tal caso, sin duda alguna, la fisonomía actual del edificio tendría poco
que ver con la originaria. En cuanto al étimo del topónimo, quizás hay que tener
en cuenta la existencia de una rábita, un ribat o una mezcla de ambos en el
lugar. Para Torres Balbás (Rábitas hispano-musulmanas. Al-Andalus XIII.
1948. p. 476), la rábita era una pequeña ermita o capilla habitada por los
llamados moros santos o morabitos. El ribat lo relaciona con un convento
fortificado habitado por musulmanes devotos dedicados a prácticas ascéticas y
expediciones militares, que servían a su vez de puestos de vigilancia. Este
autor nos dice: "Hubo casos sin duda, en que los ribats se organizaron a base
de una rabita y con un morabito como jefe; el hecho inverso de un ribat reducido
a ermita, también es natural que se produjera". Oliver Asín realiza a su vez
otras propuestas (Iniciación al estudio de la Historia de la Lengua Española.
3ª Edición reforzada. Zaragoza, 1939. p. 48).
Sobre los precedentes ocupacionales, hay que tener en cuenta
la existencia de un lugar en las cercanías del Cerro de Torrejosa, las llamadas
Casas de Santa Genoveva, hoy bajo el embalse. Según Acién Almansa (Poblamiento
indígena en Al-Andalus e indicios del primer poblamiento andalusí. Al-Qántara
XXX. 1999. p. 53), los topónimos Munt y Sant indican una presencia indígena tras
la llegada de los musulmanes, "pues como las fuentes dicen, a veces con
carácter general y otras refiriéndose a zonas concretas, que buena parte de la
población huyó a los montes en el momento de la conquista". Existen al
respecto varias necrópolis de tumbas antropomorfas excavadas en la roca por la
zona: Cerro de Torrejosa, Puerto de Santiago, Alto Mariscal (todas en un radio
de 2 Km desde Torrejosa). Entre 2 y 4 Km son varias las existentes.
(42) DOZY, R. Opus Cit. Nota 4. p. 215. Sin embargo en la misma página,
nota 1, cambian Faisana por Caisana o Qalsana.
(43) UBIETO ARTETA, A. Opus Cit. Nota 10. p. 78.
(44) ÍDEM. p. 166.
(45) ABELLÁN PÉREZ, J.; CABILLA SÁNCHEZ-MOLERO, M. Opus Cit. Nota 15.
(46) CONDE, J.A. Opus Cit. Nota 3. p. 204.
(47) La Nueva Cartografía... Opus Cit. Nota 33. p. 29, para Domenico de
Rossi ; BAHAMONDE et al. Opus Cit. Nota 33. pp. 20 y 21, para Jaillot;
MURILLO VELARDE, P. Opus Cit. Nota 33. pp. 64-65, para R. y J. Ottens.
Este último está basado en el de Domenico de Rossi.
(48) GARCÍA DE DIEGO LÓPEZ, V. Opus Cit. Nota 13. p. 52. Con relación a
Facinas, el caso de este investigador es muy significativo. De un lado y al
utilizar la obra de Conde, expone la teoría sobre Nixena=Jimena que acabamos de
reproducir. Pero de otro vemos en este mismo trabajo que ha consultado o ha
tenido constancia de las obras de Dozy y/o de García Mercadal, porque también
recoge el topónimo Faisana, que relaciona con Facinas. No obstante, esta lógica
confusión se ve complementada con la siguiente, pues si comienza creyendo que se
trataba de topónimos relativos a lugares distintos, acaba diciendo de Faisana en
la página 49, que aparece en el Itinerario de Abulfeda.
(49) UBIETO ARTETA, A. Opus Cit. Nota 10. p. 232, en el índice de
lugares, apunta los dos errores cometidos por Dozy: leer Caisana o Qalsana en
vez de Faisana y situar el hito en Medina Sidonia en vez de en Facinas. No es
menos interesante ver que Seco de Lucena Paredes (Topónimos árabes
identificados. Universidad de Granada. 1974. Nota 10. p. 42), menciona el
error que alguien comete al leer en el caso de Faucena (cortijada del término
municipal granadino de Iznalloz a la cual nos referimos en un trabajo anterior
en relación al étimo de Facinas), "qarsana" en vez de "fawsana".
(50) MAZZOLI-GUINTARD, C. Ciudades de al-Andalus. España y Portugal (s.VIII-XV).
Ed. ALMED. Granada, 2000. p. 115. Nota 172. Mazzoli-Guintard no propone
localización. Sin embargo, la lectura que hace del topónimo no es a propósito de
corregir a Dúbler, sino a Pedro Chalmeta Gendrión (CHALMETA GENDRIÓN, P. El
señor del zoco en España. Edades media y moderna. Contribución al estudio de la
historia del mercado. CSIC. Madrid. IHAC. 1973), quien habla de Faysara (p.
89) y Fasara (p. 147).
(51) Muchos investigadores relacionan ese topónimo con Medina Sidonia. Parece
ser Saavedra quien plantea por vez primera esta hipótesis (UBIETO ARTETA, A.
Opus Cit. Nota 10. p. 77), a la cual nos sumamos. Por otra parte, es muy
interesante observar que la distancia real que separa a Medina Sidonia del río
Barbate es 10 millas y no 17 como dice el Uns.
(52) ABID MIZAL, J. Opus Cit. Nota 11. pp. 136 y 137.
(53) TERÉS SÁBADA, E. Opus Cit. Nota 16. p. 77. Este autor sigue a Dozy,
aunque lee Faysana.
(54) MOLINA, L. Una descripción anónima de Al-Andalus. CSIC. Instituto
Manuel Asín. Madrid, 1983. Tomo II (Traducción y estudio). p. 71.
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