EXILIOS
Hubo un tiempo en que el futuro
era la patria de nuestros sueños
y no había nostalgia, ni temor, ni tristeza
en la agonía lenta de la tarde;
y los soles se hundían con las velas ardiendo,
como barcos vikingos, en un mar de esperanzas...
Y no hubo tiempo también en que cruzábamos
como un tren luminoso el túnel de la noche
y alzábamos alegres los vasos como antorchas
calcinando recuerdos sombríos, alumbrando
sonrisas y palabras en los labios amigos.
Hoy en cambio el futuro es un desierto inhóspito,
un territorio hostil poblado de escorpiones,
de víboras que avanzan reptando velozmente,
firmando inapelables sentencias en el polvo;
Hoy en cambio el futuro es un desierto inhóspito,
un páramo desierto donde los alimoches
repiten obsesivos, como escultores locos,
en sus obras el rostro terrible de la muerte.
Por eso nuestros ojos, exhaustos como náufragos,
se arrastran en silencio por playas infinitas,
buscando entre los pliegues ardientes de las dunas
oasis escondidos, torres de sombra y agua
donde el sol quiebra en vano sus arietes de fuego.
Por eso nuestros ojos surcan mapas apócrifos
como audaces navíos de reinos legendarios
y acechan improbables islas no descubiertas
entre mares de sueño y océanos de olvido...
Manuel Liaño Rivera (Tarifa)
Primer Premio
TODO ES OLVIDO
Toda biblioteca tiene
una voluntad de memoria
que el tiempo
se encarga de corroer
con las roedoras huestes
de su voraz olvido
(ese color ocre y denso
cuyo aroma nos embarga).
No menos
este pequeño catálogo
de desvaríos
(este laberinto a escala)
en que deposito
mi fugaza empeño
(palabra por palabra).
Todo es olvido,
memoria de la madrugada
en que el tiempo beodo
(chispa de sí mismo,
víctima y verdugo)
se obcecó en mirar
el futuro de frente
por completo cegado
y dada la espalda
(copa en mano)
a la persistencia de la fiesta
hecha absoluto presente
(poeta de sí mismo).
Todo el olvido,
memoria de la madrugada...
(por "Azul Esculapio")
Sergio Berrocal Sánchez (Algeciras)
Segundo Premio
TRISTE DESPERTAR
Soñé con hacerme mayor
y fumarme el humo de los bares.
Con saltar las verjas de lo prohibido
y llegar de madrugada a casa.
Soñé con tumbarme al sol de otoño
y reírme de los días lluviosos.
Con arrancar ladrillos al aire
y construir mi Versalles de cristal.
Soñé con despertarme a media noche
y encontrarte a mi lado.
Con enseñarte trocitos de mí
y aprender pedazos de ti.
... Soñé y soñé....
Y entre sueño y sueño,
me desesperé ante el dolor de saber
que se cumplen años y no sueños.
Mª Luz Terán Santander (Tarifa)
Tercer Premio