EDITORIAL

ALJARANDA

Editorial

    Si realizar la presentación de una revista, de un libro o de un conferenciante es ya de por sí un honor y un placer para la persona elegida, en mi caso lo es mucho más al recibir la petición de los miembros del Consejo de nuestra querida revista ALJARANDA para que fuera yo la persona designada para tal fin en este nuevo número coincidiendo con el fin de esta legislatura política en que asumí las competencias de la Delegación de Cultura del Excmo. Ayuntamiento de Tarifa.

    Vaya de antemano a los miembros del Consejo de Redacción mi agradecimiento por esta designación.

    En estos cuatro años al frente de la Delegación de Cultura y como miembro del Consejo de Redacción de la misma me ha cabido el placer de trabajar con un grupo de personas en las que ha primado, por encima de todo, el interés por conseguir que esta publicación alcanzara las cotas más altas de difusión de nuestra historia, cultura, tradiciones, personajes, etc...

    Un proyecto que iniciado hace ya doce años ha conseguido convertirse con el paso del tiempo en referente cultural no ya sólo a nivel comarcal sino provincial. Un proyecto que, gracias al gran número de investigadores que han colaborado y siguen colaborando con la misma, gracias al arduo trabajo de los miembros de su Consejo de Redacción a la hora de seleccionar los mejores trabajos que debían ser publicados, gracias al trabajo de maquetación y edición, hoy en día pasa por ser una de las mejores publicaciones de su género, reconocido tanto por investigadores, historiadores y un sinfín de personas que trimestre a trimestre reciben la misma.

    En estos años, la revista ALJARANDA ha pasado a tener más de seiscientos suscriptores tanto a nivel nacional como internacional, siendo numerosos los números de la misma que deben ser enviados trimestralmente a distintos países europeos. Todo ello, gracias, como he dicho, a todos los que colaboran de una manera u otra con la misma.

    En estos últimos cuatro años, el trabajo de todos ha permitido la consolidación aún más de nuestra querida ALJARANDA y se ha posibilitado la apertura de nuevos canales de difusión. Basta recordar como hace poco tiempo, trabajos de ALJARANDA, en concreto de Wenceslao Segura sobre la isla del Perejil, saltaron a la palestra con motivo del conflicto internacional en esta isla española, y al mismo tiempo universidades españolas han mostrado interés por recibir periódicamente nuestra publicación, todo ello sin olvidar la gran difusión de la misma desde el momento en que todos los números de esta revista pueden ser consultados en Internet.

    En este período en que he estado al frente de la Delegación de Cultura y siendo miembro del Consejo de Redacción de ALJARANDA, celebramos el X Aniversario de la misma allá por los primeros meses del año 2001, aniversario que entre todo el Consejo de Redacción preparamos con gran ilusión dándole el mayor realce e importancia que tal fecha requería. Para tal fin organizamos una serie de actos en aquellos meses que contaron con el apoyo y la asistencia de todos ustedes. Presentación de libro, conferencias, acto de agradecimiento a los distintos alcaldes y concejales de cultura que tuvieron relación con la revista, colaboradores, miembros del Consejo de Redacción, inicio de la publicación de la colección de láminas de nuestro querido amigo Manuel Reiné, etc... en resumen, se llevaron a cabo una serie de actos que tenían como fin último celebrar que tras diez años ALJARANDA seguía adelante y con la fuerza necesaria para cumplir muchos aniversarios más.

    También en este tiempo en que he estado al frente de la Concejalía, nuevos miembros se incorporaron al Consejo de Redacción en un intento de dar cabida a nuevas personas, nuevas ideas y a fin de abrir aún más el círculo de colaboradores de la revista. Desde ese momento los miembros antiguos del Consejo de Redacción como los nuevos trabajamos codo con codo por conseguir mejorar en todo lo posible a ALJARANDA y, creo, en mi modesta opinión, que el trabajo de todos ellos ha conseguido esa meta marcada, convirtiendo, como decía, en un referente cultural muy importante este proyecto iniciado allá por 1991.

    Por todo ello, no me cabe más que agradecer a todos los miembros del Consejo de Redacción de ALJARANDA el magnífico trabajo desinteresado llevado a cabo en estos cuatro años, sin el cual este proyecto no hubiera sido posible. Dar también las gracias a los colaboradores, investigadores, historiadores o personas interesadas por la cultura, la historia, las tradiciones que trimestre a trimestre preparaban trabajos para ser publicados en nuestra revista, gracias tanto a los que permanentemente han publicado en la misma como los que lo han hecho de forma ocasional. Esos trabajos han servido para colocar a ALJARANDA en el lugar que hoy en día se encuentra. También mi agradecimiento a todas las personas que de una forma u otra nos han ayudado tanto a editarla, maquetarla, publicarla y difundirla. Gracias también a las personas que siempre han estado dispuestas a colaborar en la presentación de cada número. Gracias a los socios que año a año hemos ido incre-mentando y que colaboran en la difusión de la revista.

    A todos, mi más afectuoso agradecimiento y por supuesto a todos ustedes que número a número nos han acompañado en todos los actos de presentación de ALJARANDA.

    A todos, hasta el último colaborador, hasta el último asistente a este acto, gracias por hacer grande esta revista, por hacer importante este proyecto, por permitir que Tarifa tenga un referente cultural como es la Revista de Estudios ALJARANDA.

Antonio Díaz Delgado

Palabras pronunciadas en el acto de presentación del número 48 de ALJARANDA el 28 de marzo de 2003.

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