| HISTORIA |
ALJARANDA |
La reliquia de san Hiscio
Wenceslao Segura González
San Hiscio patrón de Tarifa
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| A principios del siglo XVI el pueblo de Tarifa juró tener por patrón a san Hiscio. |
Ha sido frecuente afirmar que san Hiscio es patrón de Tarifa desde tiempos remotos (1). Pero más bien parece que los tarifeños decidieron tomar al primer obispo de Carteya como patrón de la ciudad en fecha relativamente reciente, quizás a principio del siglo XVII.
Parece evidente que en Tarifa no quedó memoria de san Hiscio, quien vivió en tiempos del emperador Nerón. Basamos esta afirmación tanto en el largo periodo de dominación musulmana como en la procedencia castellano-leonesa de los pobladores de Tarifa tras su reconquista, que difícilmente podían tener en el recuerdo la existencia del que fuera discípulo del apóstol Santiago.
La razón de la elección de san Hiscio como patrón de Tarifa hay que buscarla entre los historiadores, quienes por los siglos XVI y XVII mantenían que la antigua Carteya era la actual Tarifa (2) (3). Conclusión incorrecta aunque en cierta medida lógica, habida cuenta de que Tarifa era por aquellos años la ciudad más importante en la orilla del Estrecho, donde los historiadores antiguos situaban al enclave romano de Carteya.
Lo anterior unido al prestigio de san Hiscio, que fue ordenado obispo por el mismo san Pedro y que murió martirizado, fue suficiente para que los tarifeños de hace cuatrocientos años lo eligieran como santo patrón.
La reliquia de san Hiscio
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El 28 de octubre de 1620 llegaron a Tarifa las supuestas reliquias de san Hiscio donadas por el arzobispo de Sevilla. En la fotografía vaso con las reliquias del obispo de Carteya. |
En el año 1620 el clero de Tarifa comisionó al licenciado y vecino de la localidad Francisco de Piña para que fuera a Sevilla y solicitara a su arzobispo Pedro de Castro una reliquia del que ya se tomaba como patrón de Tarifa. El arzobispo contestó afirmativamente, accediendo a la petición del clero tarifeño como refiere en su carta de contestación: "le entregamos al licenciado vapores (?) de las masas de sus huesos en un vaso, del que los Historiadores de España escriben que fue obispo de esa ciudad".
En la comitiva que transportó las reliquias a Tarifa se encontraba Diego Palomino, presbítero y médico sevillano, que parece ser fue enviado por el arzobispo y quien nos ha dejado una precisa crónica de lo sucedido (4).
La llegada de la reliquia de san Hiscio a Tarifa se convirtió en un gran acontecimiento popular. Al darse aviso a la población de que el séquito con la reliquia se encontraban a pocas leguas de Tarifa "sus moradores se regocijaron con la noticia de su buena negociación", se prepararon los músicos, se engalanaron las fuentes, se construyeron arcos triunfales, se pusieron "colgadores, invenciones de fuego, luminarias,...". Caballeros y particulares embarcaron en galeones de vela y remos recorriendo la comarca dando la noticia y animando a los vecinos a que asistieran al acto de entrada de la reliquia en Tarifa.
Para dar tiempo a los preparativos "estuvo la reliquia en una ermita que dista del lugar una legua, i es de nuestra señora de la Luz asistiendola muchos capellanes i otras personas particulares con gran gasto dicen...". Llegado el día 28 de octubre de 1620 la reliquia de san Hiscio hizo su entrada en la ciudad. De la iglesia mayor de san Mateo y de la parroquial de san Francisco salió el clero y del convento de la Santísima Trinidad lo hicieron los miembros del concejo. Juntos fueron en procesión al encuentro de la reliquia. Al toparse con ella en las afueras de la ciudad fue descubierto el vaso que contenía los restos de san Hiscio y al momento se disparó toda la artillería y los arcabuces. "I bolviendo la procesión a la iglesia de la ciudad salio de lo mas alto de una torre (que es la puerta de la ciudad) un angel con vistoso artificio con las llaves de la ciudad en las manos las quales entrego a su Prelado i bien venido huésped".
Llegados a la iglesia de san Mateo "pusieron la reliquia en la capilla mayor dando por gracia de Dios hubo misas cantadas, sermones con musica y gran gasto de cera i otras espirituales demostraciones". Todo el pueblo fue besando la reliquia a la vez que juraban ante los santos evangelios de tener a san Hiscio por patrón. Desde entonces fue costumbre que se "repitiese la fiesta todos los años sacando en procesión las reliquias".
Hoy día la reliquia del santo obispo de Carteya se sigue conservando en la iglesia mayor de Tarifa. Se encuentra en un sencillo relicario de plata a modo de copón, que sustenta un vaso de cristal de forma poliédrica en cuyo interior se encuentran envueltos en telas los supuestos restos del patrón de Tarifa. La tapa que la cubre, también de plata, se culmina en un pequeño crucifijo. El estado de conservación del relicario es bueno, exigiéndose una limpieza a fondo y la reparación del sistema de cierre. La nula devoción a la que ha caído san Hiscio en el municipio de Tarifa, ha dejado en el olvido sus reliquias, incluso su recuerdo, como bien lo muestra el escaso número de personas que hoy en Tarifa llevan el nombre del patrón de la ciudad.
REFERENCIAS Y BIBLIOGRAFÍA
(1) ARMENGOL TRIVIÑO, J. Tarifa en la
Historia. Servicio de Publicaciones del Ayuntamiento de Tarifa. Tarifa,
1998. pp. 47-50.
(2) SEGURA GONZÁLEZ, W. "Patronazgo de Sanct Hiscio por la Villa de
Tarifa". ALJARANDA, nº 16. pp. 12-14. Servicio de Publicaciones del
Ayuntamiento de Tarifa. Tarifa, 1995.
(3) GOZALBES CRAVIOTO, E. "Tarifa, San Hiscio y los Olcades". ALJARANDA,
nº 32. pp. 4-7. Servicio de Publicaciones del Ayuntamiento de Tarifa. Tarifa,
1999.
(4) PALOMINO, D. Epílogo de la breve historia donde se prueba ser la ciudad
de Tarifa, la Carteya de los antiguos de donde fue obispo San Hiscio.
Biblioteca Capitular de la Catedral de Sevilla. Manuscrito con signatura,
83-3-19-F-152.
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