PATRIMONIO

ALJARANDA

50 Aniversario
de la iglesia de Tahivilla

    El pasado 20 de septiembre se celebró con una eucaristía de acción de gracias las Bodas de Oro de la colocación y bendición de la primera piedra para la construcción de la iglesia San Isidro Labrador en Tahivilla. El acto estuvo presidido por el Obispo D. Antonio Ceballos Atienza y concelebrado con casi todos los sacerdotes que han ejercido su labor en la parroquia desde sus comienzos. Acudieron las autoridades locales y municipales y un gran número de vecinos. Antes de finalizar la celebración se homenajeó a todos los sacerdotes con una placa así como también a algunas personas relevantes en la vida del pueblo, y se descubrió una inscripción junto a la puerta del campanario hecha con lozas de cerámica, en donde se detallan los nombres de dichos sacerdotes a la vez que se conmemora el acto. Por este hecho he decidido escribir un artículo en ALJARANDA como homenaje propio a tan importante evento y aportar así mi granito de arena en nuestra historia de Tahivilla.

    Hasta la construcción del templo, los oficios religiosos se venían desarrollando en la localidad vecina de Facinas situada a unos 8 Km. Así que los vecinos que por entonces necesitaban del auxilio espiritual debían desplazarse en burros, caballos o carretas hasta la localidad. No será hasta más tarde cuando una habitación de la antigua Venta de Tahivilla será destinada a escuela rural y a la vez como pequeña capilla para celebraciones religiosas hasta donde venía el párroco de Facinas para oficiarlas.

    En el año 1947 la finca Tahivilla sale publicada en el boletín oficial del 14 de abril como finca de "Interés Social", lo que conllevó su expropiación y la redacción de un "Proyecto de Colonización" aprobado el 6 de julio de 1947. En dicho proyecto se contempla la construcción de viviendas para los colonos así como edificios públicos, entre los que se encuentra la iglesia. El inicio de las obras comienza con la bendición y colocación de la primera piedra el 1 de marzo de 1951. El acta de dicho acontecimiento dice así:

    "En el nuevo pueblo de TAHIVILLA, término municipal de Tarifa, Diócesis y provincia de Cádiz, a primer día del mes de marzo del año mil novecientos cincuenta y uno, XXV Año Santo Jubilar Romano extendido a todo el orbe, ocupando la Silla de San Pedro Su Santidad el Papa Pio XII y en el año duodécimo de su pontificiado y siendo Jefe del Estado Español el Excmo. Sr. D. Francisco Franco Bahamonte, Generalísimo de los Ejércitos de la tierra, mar y aire, el Excmo. y Rvdmo. Sr. Obispo de Cádiz-Ceuta Dr. D. Tomás Gutiérrez Díez bendijo solemnemente y colocó la primera piedra de la iglesia de San Isidro Labrador, actuando de padrinos el Iltmo. Sr. Director General del Instituto Nacional de Colonización D. Fernando de Montero y García de la Valdivia y su esposa Dña. María Isabel Tremoya Nacarino-Brabo. Asistieron a la ceremonia el Excmo. Sr. Gobernador Civil de la Provincia D. Carlos Mª. Rodríguez de Valcárcel, el Iltmo. Sr. Presidente de la Excma. Diputación Provincial D. Juan Luis Martínez del Cerro, el Ingeniero Jefe de la Delegación del Instituto Nacional de Colonización de Jerez de la Frontera D. Francisco Beato Pérez y el Alcalde de Tarifa D. Francisco Terán Fernández.

    En memoria de lo cual yo el Canciller y Secretario de Cámara y Gobierno del Obispado de Cádiz-Ceuta levanto la presente acta que firman con el Rvdmo. Prelado todas las Autoridades citadas y se incluye en dicha primera piedra en el acto de la bendición y fecha arriba indicada. Doy fe".

    Hasta que se finaliza el templo los oficios se celebran ahora en la nueva escuela construida con anterioridad y finalizada en 1950 tras ser desglosada del proyecto por su carácter urgente. Una vez que finalizan las obras, el templo es solemnemente bendecido en una celebración que tuvo lugar el 6 de junio de 1953, poniéndose bajo el patronazgo de San Isidro Labrador y la Divina Pastora, santos éstos bajo los cuales se ponían la advocación de todos los nuevos pueblos de colonización. Sin embargo, debemos destacar que aun siendo también la Divina Pastora patrona de Facinas, no llegó a cuajarse este culto en los pobladores ya que éstos tenían y tienen a la Virgen de la Luz como patrona, llegando a ser su sentimiento religioso hacia ella muy fuerte. Es decir, el culto mariano hacia esta virgen está muy arraigado por tradición no sólo en este poblado, sino en toda la campiña tarifeña, incluso más que a San Isidro que también culto en todo el término municipal por estar dedicado éste a la agricultura y ganadería.

    Descripción del edificio construido: La planta del templo es una única nave central reforzada con cuatro contrafuertes exteriores y con una cúpula en la cabecera. En estos contrafuertes se insertan unas pequeñas capillas a modo de pequeños ábsides separadas por unos arcos deprimidos con la nave central, siendo éstas tres en cada lateral, aunque la primera de la izquierda es de mayor proporción. En los pies del lateral izquierdo se encuentra la torre campanario y en el derecho un pequeño almacén, ambos con planta cuadrada. Entre estos dos, encima de la entrada, se localiza el coro con una balaustrada de madera cuyo acceso es por la puerta del campanario. La entrada a la iglesia se realiza a través de una puerta con tres arcos apuntados superpuestos y construidos en ladrillo visto. La cubierta es a dos aguas y con tejas árabes, apoyadas sobre arcos apuntados que unen los contrafuertes, siendo el que separa la nave central con la cúpula un arco más pronunciado por la superposición de otro arco apuntado. En el interior la cubierta está decorada con unas vigas de cemento pintadas en color madera. La cúpula se apoya sobre un tambor cuya base son cuatro pilares unidos por arcos de medio punto bajo los cuales existen otros deprimidos formando capillas laterales. La cúpula se resuelve con cuatro trompas y es rematada en el exterior por una especie de linterna sin iluminación interna. La iluminación natural del edificio viene dada por unas ventanas de forma circular en cada capilla y cuadradas por encima de éstas hacia la nave central, otra en forma circular en la fachada principal dando al coro a modo de rosetón, y por dos cuadradas en la cúpula en los laterales entre el arco de medio punto y el arco deprimido. Los cristales son simples y de color verde en sus inicios y transparentes actualmente. La luz artificial se resuelve con una especie de pebeteros realizados en hierro y colocados en cada uno de los muros interiores de los contrafuertes que van separando las capillas, en los cuales primero se colocaron las velas y con la llegada más tarde de la electricidad las bombillas. Todo el edificio está enlucido con cemento y/o yeso pintado todo de blanco, tanto el interior como el exterior del templo. El campanario posee tres cuerpos. El primero de mayor altura y sin ninguna moldura o resalte a excepción de las pequeñas ventanitas que dan luz a las escaleras que van por su interior. El segundo lo forma el cuerpo de campanas, con arcos de medio punto en cada lateral y con molduras o ribetes que lo resaltan, a la vez que unas cornisas superiores trazan otro pequeño cuerpo que es rematado en la parte superior de cada esquina por unas bases cuadradas sobre las que se apoyen unas bolas. El tercer cuerpo lo forma un pináculo cónico embellecido por una cubierta de azulejos color verde y rematado por una cruz. En el cuerpo de campanas se instaló una única campana en el lateral de la fachada en la cual se puede leer esta inscripción:

AÑO 1951
IGLESIA DE SAN ISIDRO
FEBRERO 1952
FUNDICIÓN MANUEL ROSAS
TORREDONJIMENO

    A la entrada del templo, en los dos laterales, se colocaron dos pequeñas pilas de mármol para el agua bendita. En la primera capilla lateral izquierda, de mayor tamaño y cerrada por unas rejas negras de metro y medio, se ubicó la pila bautismal realizada en mármol gris en forma de media naranja o de flor, y en la primera capilla lateral derecha el confesionario de madera. Bajo la cúpula se ubica el altar mayor en mayor altura que el resto del templo al cual se accede por medio de tres escalones. Este altar estaba compuesto por un pequeño altar de mármol rojo sobre el fondo y bajo un arco apuntado, en donde se colocó el sagrario con unos candelabros. En ese frontal también se encontraba la puerta para acceder a la sacristía en el lado izquierdo y un pequeño armario con idéntica puerta en el lado derecho.

    A parte del templo se construyó también una sacristía, un salón parroquial, un despacho y otras dependencias, así como también un curato de dos plantas donde viviría el sacerdote, incluyendo un pequeño huerto-jardín en la parte trasera de la iglesia y curato.

    Tras la bendición del templo, se hace cargo de la parroquia el párroco D. Manuel Flores Fernández. Se abre el primer libro de bautismos con el realizado el 2 de julio de ese año a la niña Francisca Barrios Quintana y el de matrimonios con el celebrado el 21 de septiembre entre D. Baltasar Serrano Barrios y Dña. María España Valencia. También es con quien se pinta un fresco de la Divina Pastora en el frontal del altar. La pintura fue realizada por un pintor al parecer sudamericano procedente de Madrid y pagado por el I.N.C. En estos años se hace donación de la imagen en escayola de la Virgen de Fátima por parte de Dña. Catalina Jiménez Durán la cual fue a su vez un regalo de la exprofesora de Tahivilla Dña. Blanca y que ahora estaba destinada en Madrid. En 1956 se incorpora D. Manuel Avezuela Calleja, con el que se inicia la primera romería independiente de Tahivilla y la compra por parte de los colonos en 1957 de la actual imagen en escayola de San Isidro Labrador. Dos años más tarde, 1958, se incorpora a la parroquia D. Manuel Jiménez Jiménez, con el que el 18 de junio de 1959 se constituye la parroquia de Tahivilla canónicamente independiente de la de Facinas. Según el anuario de ese año, el poblado de Tahivilla tiene la categoría de rural, con unas 2.000 almas y posee una capilla dedicada a San Isidro Labrador. Sus límites eran Cañada, arroyo Hondo en su cruce con la carretera general Cádiz-Málaga, sigue en dirección norte por el arroyo de la Haba, Molino de Doña Concha y arroyo de la Goma hasta Medina Sidonia, sigue la línea municipal hasta el mojón de Tarifa, Vejer-Medina, y sigue en recta imaginaria hacia el sur. El decreto entra en vigor el 1 de enero del siguiente año Es con él con quien se abre el libro de defunciones, el 15 de abril de 1960 con la muerte de D. Alfonso Moreno Valencia. Una anécdota de estos años (1961-62) es que la lengüeta de la campana que hasta entonces volteaba a la hora de tocarla se cayó justo a los pies de la entrada durante la celebración de una misa dominical, quedando clavada en el suelo pero sin ningún percance mayor, dejándose a partir de entonces de voltear para ser picada solamente. En 1963 llega un nuevo párroco llamado D. Mateo Silva Romero, con el que el 11 de febrero de 1969 se hace donación del templo por parte del I.N.C. al obispado. También en estos años (1968 aproximadamente) se hace donación por parte del I.N.C. de dos esculturas de madera que representan a San Isidro y a la Virgen de la Esperanza, las cuales fueron colocadas en unas repisas de mármol sobre los arcos apuntados superpuestos que separan la nave del altar, la Virgen a la izquierda y San Isidro a la derecha. También se colocaron unas cruces de hierro para el vía crucis alrededor del templo. En 1970 llega a la parroquia un nuevo sacerdote llamado D. Antonio Torrejón Colón, con el que se instala una mesa-altar para celebrar la eucaristía en el centro del altar tal y como ordenan las nuevas normas y se sube la pila bautismal al lateral derecho. Debemos decir también que es durante estas décadas cuando se adquieren dos tallas de escayola de una Inmaculada y de un Corazón de Jesús. En 1973 D. Manuel Gaitero Rosano llega al pueblo permitiendo en 1975 que la familia de D. Antonio Alba se instale en la planta superior de la vivienda del curato. En 1976 llega otro nuevo sacerdote llamado D. José Neira Prada pero sin residir en el pueblo ya que lo hizo en Facinas. Con él se acometió una de las primeras reformas en el templo. Esta consistió en tapiar con un muro de ladrillo visto y barnizado el fresco de la Divina Pastora que existía en el altar por su mal estado de conservación, y levantando unos muros laterales sobre las dos puertas del frente del altar (sacristía y armario), también a ladrillo visto. Se desmonta el altar del Sagrario que estaba en el frontal y se deja una especie de nicho en el nuevo muro para él. Para embellecer este tapiado se compra una talla en madera de un crucificado en Madrid al cual se le pone el nombre de Cristo de la Esperanza, según votación de los feligreses en misa dominical. Este será el Cristo que saldrá a partir de entonces en procesión el Viernes Santo. También lleva a cabo la primera instalación de megafonía la cual será mejorada con el paso de los años. Así llegamos al año 1982 con la llegada de un nuevo párroco llamado D. Salvador Rivera Sánchez, con el cual se coloca una moqueta de color crema en todo el altar y se enluce el frontal dándole el mismo color que la moqueta. En 1985 tenemos con nosotros a D. Fructuoso Antolín Camacho, con el que de nuevo se realizan mejoras y restauraciones en el templo pero de mayor envergadura. De modo que se sustituye todo el suelo, se deja al descubierto nuevamente el fresco en el altar siendo restaurado por D. Miguel Ángel Sánchez Moreno, desaparecen las paredes laterales del altar, reconstru-yéndose el antiguo altar de mármol rojo para el Sagrario y cambiándose la mesa para la eucaristía por otra movible de madera, se baja la pila bautismal a la tercera capilla del lateral derecho junto al altar, se sustituyen los bancos por unos nuevos, el Cristo de la Esperanza pasa a la Capilla de su nombre con varios reclinatorios (antigua bautismal), se coloca una baranda con rejas negras en un nuevo avance del altar hacia la nave central en el lateral izquierdo del altar con un atril para las lecturas del evangelio, y se pone un nuevo cuadro con la fotografía de la Virgen de la Luz donado por D. Miguel Perea Franco en la segunda capillita del lateral izquierdo, donde antes también habían sido colocados otros cuadros de la Virgen. En las repisas del frontal, entre el altar y la nave, se quitan las imágenes de madera de la Virgen de la Esperanza y de San Isidro por su mal estado de conservación, colocándose en su lugar la Inmaculada y el San Isidro de 1957. La campana es casi restaurada y se vuelve a voltear pero durante muy poco tiempo ya que debido al mal estado de conservación por oxidación de los soportes, se pican otra vez los toques de campana. Por otra parte, el curato es también reformado ya que después de 10 años la familia que vivía en la planta superior deja la vivienda tras ser entregadas las casas de protección oficial en noviembre de 1985, dejándose las dependencias de la planta baja para despacho del sacerdote y salones varios y la superior para la vivienda del sacerdote. Todas estas reformas fueron inauguradas en una celebración eucarística que tuvo lugar el 8 de marzo de 1991 coincidiendo con los cuarenta años de la colocación de la primera piedra, asistiendo al acto el señor obispo D. Antonio Dorado Soto. En 1991 llega a la parroquia D. Antonio Diufaín Mora, con el que se reforman y se crean algunos salones parroquiales uniendo varias dependencias. En 1994 tenemos a D. José María Quintana Raigadas, con el que se vuelve a colocar fijo un altar de mármol gris para las celebraciones eucarísticas en el centro del altar mayor. Es también con el que en 1995 pasa la parroquia a formar parte del nuevo Arciprestazgo de Tarifa, junto a otras parroquias del término. En 1999 toma posesión de la parroquia D. Antonio Acosta Prado. Con este nuevo párroco se lleva a cabo otra rehabilitación del templo, aprovechando una escuela taller creada en Tarifa a través del Ministerio de Fomento y denominada "Iglesias de Tarifa". Con ella jóvenes aprendieron y practicaron unos oficios a la vez que las iglesias se beneficiaron de esta oportunidad para arreglar numerosos desperfectos. En ello también colaboró el Ayuntamiento de Tahivilla con personal y materiales, sobre todo en las obras de la sacristía y la nueva capilla. Así, se pone nueva la instalación eléctrica con una nueva iluminación mediante focos, nueva instalación de megafonía, se reparan ventanas y paredes del lateral derecho por su mal estado debido a la humedad, se reparan las cubiertas, se pinta por dentro y por fuera, y, sobre todo, de nuevo el fresco es tapado como consecuencia de su mal estado por la humedad y se coloca un retablo de madera donde, sobre una repisa, es colocada la imagen de San Isidro de 1957, ya que como hemos dicho anteriormente la talla de madera de San Isidro estaba en muy mal estado de conservación, colocándose en su lugar del lateral derecho la imagen de Fátima, que fue restaurada por Doña Inmaculada Camacho unos años antes. De tal modo que el altar del Sagrario es nuevamente desmontado. El antiguo almacén a la entrada del templo en el lateral derecho es rehabilitado para una pequeña capilla dedicada a la Virgen de la Luz con el cuadro que se encontraba en la capillita de la iglesia, evitando con ello posibles riesgos con las velas que a ella se le encienden. También es colocada en esta capilla una talla de madera pequeñita pero muy buena de una Dolorosa donada por Doña. Andrea García García. Las cruces del vía crucis que rodeaban el templo son sustituidas por pequeños cuadros que relatan la pasión y el vía crucis a la vez que las cruces son colocadas ahora bajo éstos pero sin ningún signo. También el curato sufrió mejoras, como son la colocación de suelo nuevo, puertas, reparación de paredes del antiguo salón parroquial y llegada de nuevos materiales inmuebles (muebles, sillas, ...). Estos trabajos fueron inaugurados en las comuniones del 6 de mayo del presente año. Y finalmente, en septiembre, coincidiendo con la celebración del cincuentenario, llega un nuevo párroco llamado D. Martín José García Ramírez.

Proyecto de poblado de Tahivilla. Alzado principal de la iglesia. Fechado en Jerez de la Frontera en julio de 1947.

    Algunas anécdotas o hechos simpáticos que podemos resaltar son propios de las normas o costumbres que por entonces existían, como puede ser la limpieza del templo que es una labor que es repartida semanalmente entre las vecinas, o el hecho de que los hombres y las mujeres se sentaran por separado, hombres izquierda, mujeres derecha y niños en la parte delantera, colocando los hombres sus gorras y sombreros sobre las rejas de la capilla bautismal, la asistencia a misa de gran número de personal que empezó a disminuir con los años de la Democracia, la celebración de la misa en latín y el entrar las mujeres al templo con velo los cuales son suprimidos junto a otras normas con las reformas del Concilio Vaticano II entre 1962 y 1965, los meses de mayo dedicados a María en los que los niños del colegio llevaban todos los días flores a la Iglesia, las tan famosas misiones que se hacían a lo largo de una semana durante todas las primaveras con la llegada de los misioneros, las cuales consistían en rezar el rosario de la aurora, la misa, el ángelus, tardes de coloquios y charlas y rosario de nuevo, o la celebración destacada más reciente de la Fiesta de la Espiga en 1986, en la que acudieron personas de toda la provincia para realizar rezos durante todo un día con su noche, o las celebraciones propias del año litúrgico como son las Navidades, la Semana Santa, Comuniones, o la Romería, todas ellas con mayor participación de feligreses. Debemos destacar y resaltar la colaboración que durante muchos años ha realizado y realiza D. Miguel Perea Franco, con la preparación y decoración del templo en la mayoría de sus celebraciones y de los diferentes pasos para las distintas procesiones.

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