HISTORIA

ALJARANDA

El Casino tarifeño cumple 125 años

Juan Navarro Cortecejo

    Tarifa a lo largo de su historia ha tenido varias sociedades de recreo subsistiendo en la actualidad el Casino Tarifeño que nació en el año 1875 y que ha sido el que más vida, más cultura e historia ha atesorado en toda su existencia. Una entidad de gran raigambre en Tarifa cuya vida va pareja a la historia de nuestra ciudad, pues en muchas de las cosas y hechos sucedidos en ella tuvo el Casino algo que ver, como veremos más adelante.

    En el siglo pasado existía: el Círculo Alfonsino, creado con más carácter político que otra cosa por los monárquicos de Alfonso XII y el Círculo de Pedro Valiente que, en memoria y honor del oscuro héroe de la batalla del Salado, funcionaba con mucho brío en las postrimerías del siglo XIX. También por 1900 hubo una sociedad recreativa fundada por jóvenes que se llamaba Juventud Tarifeña y que no duraría ni siquiera un año.

    Conocemos que en los años del veinte al treinta, el Circulo Mercantil -que coexistía con el Casino, aunque más joven que éste- compartió durante muchos años la vida de la sociedad en Tarifa. Llevaron la batuta de esta sociedad entre otros, los tarifeños Juan Quesada Mazuelas, Sebastián Puyol Iglesias, Antonio Vicente Moronta, Antonio Pretel Trujillo, Salvador Valencia García, Adolfo Benítez Duarte, Hiscio Rivas Araujo, Luis Villanueva Medina y Damián Chamizo Salado. Célebres eran entre otras cosas sus bailes de carnaval.

    Sabemos que también existieron otras sociedades como el Círculo Africano, La Armonía, los jóvenes de Acción Católica, Congregación Mariana, Circulo Doctrinal José Antonio (de corte falangista), Amigos del teatro, la Cinegética (años 20) y más reciente las actuales Sociedad de Caza y Pesca La Codorniz y de Pesca la Araña, etc.

    Curiosamente, la primera idea no fue la creación de una sociedad de ocio y entretenimiento, sino que fue la afición al teatro que siempre hubo en Tarifa la que movió a su creación por parte de un grupo de entusiastas tarifeños, entre los que destacaron Marcos Núñez Núñez, José María Morales, A. Cazalla y J. Arcos que consiguieron poner en pie, fundar y construir el edificio del Liceo, en cuyo alto crearon el teatro para sus representaciones y sus obras y sobrándoles la parte de abajo acordaron fundar el Casino. Constituido el Liceo como sociedad matriz, el Casino vino a ser un derivado de aquel. Los fundadores del Liceo fueron pues los fundadores del Casino, si bien los nuevos socios de éste no tenían nada que ver con la primitiva sociedad que percibiría un alquiler por el disfrute de los locales de los bajos del edificio.

    Los propulsores del Liceo en 1875 organizaron una sección filarmónica, una escuela benéfica y una banda de música. El Ayuntamiento aprobó una subvención anual de 5.280 reales para su mantenimiento.

    Podemos decir que la Restauración supuso ciertos logros tales como el aumento del nivel económico y cultural de ciertos sectores de la población y un ejemplo de ello fue la fundación de la Sociedad Cultural y Recreativa Casino Tarifeño

    Como ya hemos dicho, en 1875 se crea el Casino Tarifeño y el 20 de marzo de 1876 es aprobado por el Gobierno Provincial su primer reglamento.

    El 21 de febrero de 1881, el Ayuntamiento manda una carta a los socios instándoles a que no hagan uso de los juegos prohibidos (ilícitos).

    En 1905, siendo su presidente Marcos Núñez Reinoso, el Casino Tarifeño adquirió un solar contiguo en la calle Padre Félix, hoy plaza Padre Marchena, pagando la suma de mil doscientas cincuenta pesetas, doscientas cincuenta al firmar las escrituras de propiedad y las mil restantes a satisfacer antes de que se cumplieran los diez años a partir de la fecha en que se firmara la escritura de compraventa.

    En el año 1907 se puede leer en su libro de actas que el Casino formó una comisión, aparte de la Junta directiva, para realizar obras en el solar adquirido hacía dos años.

    En el año 1916 contaba la sociedad con 53 socios.

    En el año 1917 es inscrito en el Registro de la Propiedad, otorgado por Juan Abreu Herrera a favor del Casino Tarifeño el solar de la calle Padre Félix, comprado en 1905. En 1917 contaba ya el Casino con 72 socios que ascienden a 96 el año siguiente. En este año hubo intención de unir el Casino y el Círculo pero se fracasó en el intento, se dijo que por apatía. Este año de la Guerra Europea tuvo repercusión aquí y la Sociedad que debía 5.000 pesetas tuvo un déficit de 6.503 pesetas pues los gastos fueron de 7.357 y los ingresos de 6.356 pesetas.

    En el año 1918, debido a los escasos fondos que poseía la Sociedad, su presidente Rafael Morales Lara deja en suspenso la adquisición de un cuadro titulado "La batalla del Salado" que se le ofreció al Casino y que costaría 5.000 Ptas., mil pesetas al empezar el cuadro y doscientas pesetas mensuales una vez entregado. Era un cuadro de estilo renacentista del pintor linense José Cruz Herrera. Lo que sí tiene el Casino expuesto en su Salón Rojo es un cuadro que data de 1870 del pintor Emilio Benítez sobre la emblemática figura de Guzmán el Bueno y otro con un bello paisaje tarifeño de finales del siglo XIX.

    En el año 1919 se arrienda el patio de butacas del Liceo por veinticinco pesetas mensuales. Este mismo año la sociedad se dirige al Ayuntamiento para incluirse en el programa de festejos de la próxima velada, en el número de juegos florales. El número de socios ascendía a 105 y se hablaba de comprar acciones del Liceo.

    En 1923 se acuerda hacer un empréstito de seis mil pesetas para efectuar reformas, suscribiéndose acciones reintegradas de veinticinco pesetas por socio.

    En 1926 en el Casino tarifeño se ofreció un desayuno al general Primo de Rivera, entonces Jefe del Gobierno. Ese mismo año se le dio un almuerzo al General Vives, subsecretario de Fomento en aquel gabinete y al que se debe la concesión del Puerto de Tarifa y la rescisión del contrato de sus montes.

    En 1929 leemos en la Unión de Tarifa que había estado en nuestra Ciudad en visita de inspección, el director general de Carabineros, teniente general excelentísimo señor don Antonio Vallejo Vila, que antes fuera comandante general del Campo. Fue recibido por las autoridades y tras pasar revista a las fuerzas y pasear por la población descansaron en el Casino Tarifeño.

    En 1930, si bien las primeras cuotas que se pagaban fueron de dos pesetas, ya en este año los socios de números pagaban cinco pesetas y los eventuales cinco pesetas con cinco céntimos. Presidente este año era Mariano Moreno de Guerra. Algunas curiosidades de este año son las donaciones que hace el Casino: a la sociedad San Vicente Paul 2 pesetas; y al Asilo de ancianos 2,50 pesetas. Por el concierto de Acuña se pagó 15 pesetas; por la suscripción a la Unión de Tarifa 1 peseta; por el alumbrado eléctrico de octubre 36,54 pesetas. A los mozos: José Andrades 75 Ptas., a Sebastián Franco 20 Ptas. y a José Cortés 75 Ptas. Al botones por 7 días 17 pesetas.

    En el año 1934 el gobernador civil de la provincia, Luis Armiñan, a quien acompañaba su esposa, se detuvo en Tarifa cuando se dirigía a Cádiz procedente de Algeciras a cuya población había llegado aquel mismo día desde Madrid. El señor Armiñan al llegar a Tarifa se dirigió al Casino Tarifeño donde, habiendo tenido noticias de su llegada, era esperado por el coronel de infantería, comandante militar de Algeciras señor Martín Pinillos, alcalde de la ciudad señor Moreno de Guerra, capitán de carabineros señor Pérez Baturone, jefe de la Guardia Civil señor Guillén y otras personalidades. Después de los saludos de rigor el señor Armiñan pasó al comandante militar al reservado del Casino, sostuvieron ambas autoridades una conferencia que se prolongó unos veinte minutos.

    El año 1945 pasa por una situación bastante precaria y se cierra la Sociedad por decadencia económica. En ese año se le hace un homenaje al pintor tarifeño Agustín Segura al que se le ofrece una cena suculenta.

    El 12 de mayo de 1946, el alcalde de la ciudad, Salvador Pérez Gutiérrez, reúne en el Ayuntamiento a un grupo de tarifeños y logra la reapertura del Casino que estaba cerrado. Bajo la presidencia de Salvador Pérez, el Casino realizó grandes mejoras que contribuyeron a su embellecimiento.

    En el año 1947 se acuerda la conveniencia de reformar el reglamento por el que se regía la Sociedad y que databa del 21 de febrero de 1881, aun cuando en acta del 3 de enero de 1954 se aprueba la reforma del reglamento de fecha 20 de marzo de 1876 que debe ser el primero que tuvo la Sociedad.

    En el año 1951 el Casino gaditano se ofrece al tarifeño, siendo sus presidentes Federico Villar y José María Núñez Polavieja, respectivamente.

    En septiembre de 1952 se le ofrece un homenaje a Juan Cantero Herrera, hijo adoptivo de Tarifa y que era Comandante de Estado Mayor.

    En el año 1961 se produce la compra de la habitación que está junto a la sala de billares y que tenía su entrada por la calle Privilegio (hoy coronel Moscardó) a José Sotomayor Patiño, coronel de artillería. Este año era presidente Antonio Solís y vicepresidente Jaime Villanueva Ferrer.

    En el año 1965, siendo su presidente Fernando Villanueva Ferrer, se adopta el reglamento del Casino a la ley de asociaciones (12 de diciembre). Este año cuenta la Sociedad con 227 socios propietarios y 64 socios de números. Los socios pagaban 60 pesetas y la cuota de entrada se fijó en 400.

    El treinta y uno de marzo del año 1971, siendo presidente Joaquín Pérez Castro, Marcos Abreu otorgaba, por un documento privado al Casino, los derechos de administración del local Liceo tarifeño. El arcipreste de la ciudad cede los derechos de inquilinato del salón teatro Liceo al Casino el día 20 de diciembre. El Casino pagaría alquiler y lo mejoraría y además cederá a la parroquia el salón para todos los actos que les haga falta siempre que lo avisaran con 48 horas de antelación.

    En el año 1975 se cumple el centenario de la Sociedad y el Casino lo celebra por todo lo alto con un extenso programa de actos entre los que podemos citar torneos de ajedrez, ping-pong, mús, fiesta infantil de disfraces y un gran baile familiar. Entre los actos culturales, un ciclo de conferencias en las que participaron Enrique Martínez González, José María García León, Alfonso Rodríguez Castillo, Carlos Abollado del Río y José Jesús Hernández Palomo. También una exposición de pinturas y fotografías de aficionados locales.

    En el año 1976 se repara el Liceo y se ofrece como novedad excursiones para los socios a distintos puntos de Andalucía. Se donaron acciones y se vuelven a celebrar los bailes tradicionales de fin de año y carnaval.

    En 1977 se celebran sendas conferencias a cargo de Francisco Terán Fernández y Diego Prieto.

    En 1978, siendo presidente José Pérez Chico, se renuevan los estatutos de la Sociedad y se elige a Amalia Díaz Cuadrado como Miss Casino.

    En el año 1979 por simple curiosidad diremos que los precios de la cafetería del Casino Tarifeño eran: cerveza, 10 Ptas., con tapa 19. Un café, 14 Ptas., una copa de La Ina, 22 Ptas. En el baile de fin de año actúa la orquesta tarifeña Inquietud, que volvería a hacerlo en el año 1983.

    En el año 1989 amenizan la velada de fin de año la orquesta Pirámide, el gran Nicol y nuestro amigo Rafael Jiménez Valencia (q.e.p.d.) y sus bonitos boleros.

    En el año 1991, siendo presidente Jorge Vázquez Franco, se reforman los estatutos de la Sociedad y el Casino Tarifeño se hace presente en la Feria con una excelente caseta.

    En el año 1992, uno de los años, a mi modesto entender, de más fecundidad de nuestra Sociedad, el presidente Ignacio Teruel Gregorio de Tejada envía un saluda a los socios dando a conocer que por segunda vez habrá caseta de feria. Fue todo un éxito con la participación de la orquesta Sin fronteras, los magos Eliseo y Jennifer y la chirigota gaditana "Los borrachos". Su vicepresidente, Juan Villalta Rivas, se propone desde el primer momento como meta la restauración del Liceo, que por motivos económicos no se pudo hacer. Me consta que Juan hizo y sigue haciendo múltiples gestiones y contactos para tratar de conseguir el arreglo de tan bonito y coqueto coliseo. Este mismo año se celebran innumerables actos culturales como las conferencias de Pedro Albert y Bernardo Prado, la mesa redonda sobre el turismo en la que participaron Ildefonso Sena y Guillermo Pérez Villalta. Se le tributó un merecidísimo homenaje a Cristóbal Peralta "Oba". Se proyectaron diapositivas sobre el mundo submarino en la Isla de las Palomas, así como una exposición de fotografías sobre los puertos de la comarca.

    Se celebró un gran baile de disfraces durante el carnaval que estuvo amenizado por la orquesta Nuevo amanecer y en el baile fin de año actuó la orquesta Trío Show el Sábado noche.

    Mencionar que en el Salón Rojo de la Sociedad tuvo lugar la presentación del libro Vínculos del que es su autor Juan Antonio Notario Rondón, y que el Centro Andaluz de Tarifa eligió al Casino para celebrar su primera Semana Cultural con conferencias y coloquios a cargo de Mario Luis Ocaña, Andrés Sarriá Muñoz y José María García León, miembros del Instituto de Estudios Campogibraltareños.

    En el año 1993 se vuelve montar la caseta de feria que estuvo amenizada por el trío Juan y Odisea, el trío Géminis y la orquesta Zodiaco.

    En el año 1995 de nuevo se anuncia que habrá caseta de feria y el presidente apostilla que no le costará ni un duro a la Sociedad, y de tener algún coste lo asumiría el propio presidente.

    En el año 1996 es nombrado presidente Jorge Vázquez Franco, muy activo y sobre todo muy crítico con las cuentas presentadas por la anterior directiva a las que calificaba de "mamarrachos" y tasaba la deuda "conocida" al 30 de abril en 4.388.613 Ptas. Se subió la cuota, redujo la plantilla e hizo una consulta al socio para una aportación especial para la instalación de la caseta de feria. Ese año jugábamos el 43.810 en la lotería de Navidad.

    Este mismo año tuvo lugar en el Salón Rojo del Casino la presentación de la revista de estudios tarifeños Aljaranda que fue presentada por Mariano Vinuesa Macías.

    En el año 1997, como novedad, se da una cena el día de San Valentín, día de los enamorados, con un dúo musical amenizando la misma

    En el año 1998, tras concluir la votación, los elegidos para distintos cargos renuncian por lo que se celebra nueva asamblea, en la que sale elegido Juan Manzano como presidente para el bienio 98-99.

    En el año 2000 se cumple el 125 aniversario de la Sociedad que lo celebra por todo lo alto. Además de copa de inauguración, distintos campeonatos de mús y dominó, diferentes conferencias a cual más interesantes a cargo de Francisco Javier Criado Atalaya, José Jesús Hernández Palomo (ya lo hizo también en el centenario) y Juan Antonio Patrón Sandoval, una excelente exposición de fotografías de Juan Villalta Rivas, otra de programas de feria de Tarifa de Rafael Sánchez Ruiz, una exposición colectiva de escultores y pintores tarifeños que ha supuesto un verdadero éxito con obras de Antonio Rojas Peinado, Manuel Reiné Jiménez, Chema Cobo Pérez, Juan Sanders, Mariano Moreno de Guerra Abreu, Shus Terán Reyes, José Vicente Araujo Peralta, José Araujo Balongo, Eulogio Garrido Pérez, Antonio Chía Parrado, Juan Quintero Alcaraz, Antonio Casado Ortiz, José Manuel Garrido Araujo, Paco Serrano Campos, Enrique Díaz Rodríguez, Francisco Ruiz León, Antonio Rico Espinosa, Puri Torres, Fernando Villanueva Ferrer, Augusto Jiménez Trujillo y una copia de un cuadro sobre Guzmán el Bueno del autor Guillermo Pérez Villalta. También se han expuesto una exposición de carteles taurinos de Tarifa de la valiosa colección del tarifeño Juan Vaca Ferrer. Durante la misma tuvo lugar una mesa redonda taurina con una cartel de categoría, formado por el ganadero y caballero rejoneador Álvaro Domecq y Diez y los matadores de toros, Miguel Márquez Martín y Francisco Ruiz Miguel, actuando como moderador el entendido y gran aficionado tarifeño José Puyol Moreno. Realizó la Sociedad un gran baile social amenizado por la orquesta tarifeña y el viernes 27 de octubre tuvo lugar la brillante clausura de los actos conmemorativos donde se hizo entrega de una metopa que se ha hecho para esta efemérides a los distintos campeones de los diferentes campeonatos y de las exposiciones celebradas, como ya se le entregó a los conferenciantes. También se homenajeó a Antonio Gil Santamaría, que en la actualidad ostenta el número uno de la Sociedad, y a Antonio Escribano Chico por sus veinticinco años de servicio al Casino. Los actos culminaron con unas palabras del presidente de agradecimiento a todos los que han participado, a los medios de comunicación por la difusión dada y finalizó con un interesante relato de la historia del Casino desde su origen hasta nuestros días. Seguidamente realizó el descubrimiento de una placa de cerámica en la fachada principal de la entidad en recuerdo del 125 aniversario. Se finalizó con copa de vino que contó con la participación de gran cantidad de socios, sus esposas, invitados y participantes a los actos.

    Puede estar satisfecho su presidente Carlos Núñez Jiménez porque ha empezado su presidencia con un gran logro: que la gente vuelva al Casino y que fuera se hable mucho y bien de él. Felicito muy cordialmente tanto a su presidente como a su junta directiva y a la comisión organizadora de los actos por celebrar de esta manera tan brillante el 125 aniversario de esta Sociedad tan arraigada en la vida tarifeña.

    Sé que me dejo muchas cosas en el tintero, como relacionar los socios de Mérito que son aquellos socios propietarios que llegan a ser el número uno, o los socios de honor como don Benito Flores Millán, el comentaros unos versos de Alberto Díaz Quiles titulados "El Casino tarifeño", sobre la propia vida del Casino y sus personajes, como socios ilustres o trabajadores que dejaron huella, así como hablar de que cuenta con una rancia biblioteca con obras muy curiosas del siglo pasado, pero si así fuera esto se haría larguísimo de tal forma que lo dejaremos para otra ocasión.

    Este trabajo lo he realizado husmeando en el propio archivo del Casino por gentileza del que fue su presidente Juan Manzano, revisando textos del Diario de Cádiz, de Europa Sur, de Jesús Terán Gíl, etc.

    Todos conocemos lo estricto que fue siempre el Casino en lo que se refiere a dejar entrar a personas no socios; pues bien, me contaron esto y con ello termino: "Salió el Casino ardiendo y naturalmente llamaron a los bomberos, pero cuando estos llegaron el conserje no les dejo entrar ¡porque no eran socios!

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