PATRIMONIO

ALJARANDA

Monumento a Guzmán el Bueno
de Gabino Amaya

Wenceslao Segura González

    En dos ocasiones anteriores hemos tratado en esta misma publicación sobre los monumentos a Guzmán el Bueno (1) y (2). Un proyecto que se comienza a mitad del siglo pasado y que finalmente es inaugurado en el Paseo de la Alameda el día 10 de septiembre de 1960, aprovechando las celebraciones del milenario del Castillo de Tarifa.

    También habíamos expuesto que el entonces alcalde Francisco Terán Fernández hizo gestiones ante el escultor madrileño Gabino Amaya para que confeccionara un monumento al héroe de Tarifa. Como ya manifestamos en su momento la maqueta fue elaborada, pero no pudimos dar más datos sobre el particular.

    En el año 1955 deja la alcaldía Francisco Terán que había tenido la iniciativa del monumento después de haber dormitado este proyecto durante algo más de cincuenta años. La idea del proyecto del monumento a Guzmán el Bueno quedó viva en el Ayuntamiento tarifeño. La visita que hace a Tarifa Agustín Segura con motivo de la entrega de su cuadro de la Virgen de la Luz al ferry Ciudad de Tarifa, permitió que se hicieran nuevas gestiones, aprovechando que el eminente artista tarifeño era amigo del escultor Gabino Amaya (3). Fruto de este nuevo interés es que el propio escultor pidiera presupuesto del monumento -cuya maqueta tenía preparada desde hacía años- a la fundición de J. Ángel Gonzáles Sellas de Madrid, especializada en fundición de bronce a la cera perdida.

Maqueta del monumento a Guzmán el Bueno que hiciera el escultor Gabino Amaya. (Archivo del Autor)

    Se quería fundir la figura de Guzmán el Bueno con una altura de 2,40 metros, además de otros dos motivos que formarían parte del complejo escultórico. Se trataba de un águila de 1,5 metros de alto que posada sobre una gran concha, agonizaba tras ser atravesado su cuerpo por una flecha. En actitud aún amenazante, un hilo de agua salía de su boca que era recogida en la concha, todo esto a modo de fuente. Se trataba con este adorno, que iba situado en el frontal del monumento, representar a la sierra del Águila cerca de Gaucin donde Guzmán el Bueno encontró la muerte tras ser alcanzado por una flecha sarracena. El otro adorno con el que contaría el monumento era el escudo de Tarifa de aproximadamente un metro de altura. Entre ambos motivos la leyenda Tarifa a Guzmán el Bueno.

    El presupuesto solicitado por Gabino Amaya y que éste comunica al Ayuntamiento de Tarifa, ascendía a 85.000 pesetas para la estatua de Guzmán y 27.000 pesetas para el águila y el escudo (4). Si a esto le sumamos los portes, los honorarios del escultor y la construcción del pedestal de 5 metros de altura, es lógico que el Ayuntamiento rechazara el proyecto de Amaya por razones económicas y se inclinara por la idea de Manuel Reiné Jiménez, quien gratuitamente haría el trabajo escultórico que comenzó en el año 1959 y que en vez de bronce utilizaría la piedra.

Fotomontaje que nos muestra cómo quedaría el monumento a tamaño real. (Archivo del Autor)

    En las fotografías que acompañan a este articulo aparecen, en la primera de ellas, la maqueta del monumento de unas dimensiones de 0,95 metros de altura y 0,53 de ancho por su parte inferior. En ella aparece Guzmán, en actitud decidida en el momento de sacar su puñal para luego lanzarlo al campo musulmán en respuesta a la amenaza de los sitiadores del Castillo de Tarifa de matar a su hijo. En la segunda de las fotografías se muestra un fotomontaje de cómo quedaría el monumento a tamaño real, que alcanzaría unos ocho metros de altura.

REFERENCIAS Y BIBLIOGRAFÍA

(1) SEGURA GONZÁLEZ, W., El monumento a Guzmán el Bueno, ALJARANDA, núm. 12, marzo 1994, Tarifa.
(2) SEGURA GONZÁLEZ, W., La otra estatua de Guzmán el Bueno, ALJARANDA, núm. 23, diciembre 1996, Tarifa.
(3) Comunicación privada de Jesús Terán Gil, hijo de Francisco Terán Fernández.
(4) Archivo particular del autor.

 

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