| HISTORIA | ALJARANDA |
Francisco Javier Criado Atalaya
INTRODUCCIÓNEn anteriores artículos hicimos relación tanto de los diversos beneficios eclesiásticos existentes sobre las iglesias de Tarifa (1), como de la problemática existente sobre los mismos al quedar vacantes, y en concreto sobre la aplicación de uno de los mismos a las obras de reforma de la vieja iglesia de Santiago entre los años de 1825 y 1826 (2). Hoy retomamos precisamente aquella cuestión para con ello poder dar referencias muy exactas sobre el estado y situación económica de la fábrica de la iglesia mayor de San Mateo Apóstol en la primera mitad del siglo XIX.
EL CUERPO DOCUMENTAL
Entre los años 1825 y 1826 el clero de la parroquia mayor de San Mateo, a través del cura rector de la misma, Antonio José Ramírez, solicitó al obispo de la Diócesis, Domingo de Silos, y mediante éste a la suprema autoridad del rey Fernando VII, la agregación a las rentas de la fábrica parroquial de uno de los beneficios de la misma, al estar vacante por fallecimiento o desaparición de su titular, el sacerdote pacense Anastasio Cabrera, durante la Guerra de la Independencia, argumentando para tal hecho lo corto de las rentas y las necesidades de reparación y adecuación de diversas partes del templo, para ello se fue formando un expediente (3) en el que junto con las informaciones de la propia parroquia de San Mateo se agregaron los acuerdos municipales favorables a tal ajuste y las revisiones que por petición del vicario de Algeciras y examinador sinodal del Obispado de Cádiz, Juan de Salas, hicieron los claveros de fábrica parroquial del estado y pertenencias del templo.
A estos datos nosotros agregamos, el vecindario general de la localidad de 1821, realizado por parroquias, con curiosa descripción del callejero tarifeño, y de diversas obras de reedificación en los almacenes de San Mateo, ya en el año 1840 (4) a continuación de las iniciadas en el año 1826.
LOS CALLEJEROS PARROQUIALES Y EL NÚMERO DE VECINOS EN EL AÑO 1821
En ese año la parroquia de San Mateo tenia bajo su distrito parroquial las siguientes calles: de los Silos (desde la casa de Pablo Gutiérrez y la de enfrente exclusive, hasta la calle del Pozo), Silla, Santa Bárbara, Luna, Cuatro Esquinas, Ave María, Comendador, Plaza alta de Chirinos, Peñita, Parra, Estanco, Retiro, Plaza de los Perdones, Santa Brígida, Florinda, Peligros, Perdones, Moral, Provilegios, Azogues, San Donato, Melo, Corta, Mesones de la calle Corta, Almedina, Plaza de Santa María, Amargura, San Juan, Aflixidos, San Rafael, Plaza del Viento, Jesús, Amor de Dios, Cuervo, Plazuela de las Caídas, Corrales, Clavel, Macho, Aguila. La colocación de San Mateo estaba compuesta de 40 calles y plazas en las que habitaban un total de 852 vecinos.
San Francisco tenía entonces bajo su jurisdicción las siguientes calles: Silos (7 casas desde la de Agustín Ruiz hasta la de Pablo Gutiérrez, por una y otra acera), del Pozo, Fuentes, Xerez, Portería, Flor, Horno, Plaza de San Martin, Paz, Bergonzosas, Esperanza, Plaza del Perulero, Lorito, Trinidad, San Casiano, Carnicería, Cantarillo, Inválidos, Palma, Embozados, Melo acera derecha, Mesones (desde la casa de José Serrano hasta la puerta de la Mar), Cuna, Sol, Hospital, Calzada de Solis (desde la calle del Sol hasta la esquina de la calle Melo), Barrio de Extramuros. Todo lo cual suponía un total de 28 calles con 720 vecinos, lo que hacia un total de 1.572 vecinos en la población.
EL ESTADO DE SAN MATEO SEGÚN LA DESCRIPCIÓN DEL CURA RECTOR. AÑO 1825
Según el cura rector de San Mateo, la parroquia había experimentado desde la Guerra de la Independencia una serie de calamidades y trastornos que la sumían en un triste estado de gran necesidad que ponía, incluso, en peligro la continuidad del culto divino y obligando [...] a suspender los cortos honorarios, que da a los sirvientes, a despedir a gran número de éstos, pedir a limosna la cera y demás renglones [...] y prevenir a los sacerdotes que de sus bienes costeen el vino y las hostias para la celebración del Santo Sacrificio de la Misa.
Las causas estaban como hemos dicho así eran señaladas por el propio sacerdote en las vicisitudes vividas desde la invasión napoleónica, pues la [...] poca plata que se conservaba se fundió el año de mil ochocientos doce para los gastos de la Guerra, los pocos tributos y posesiones con que contaba, estaban en el Barrio de Extramuros, que fue arruinado en aquella misma época [...], por lo que la fábrica sólo se sostenía con el producto de la renta decimal que le pertenecía, muy disminuida por las malas cosechas antes de mil ochocientos veinte, el poco afecto de pagar diezmos y las irregularidades, que según el clérigo habían causado las Cortes del trienio liberal, todo lo cual remataba con el saqueo y robo de esta ciudad por la gavilla de facciosos, que se apoderó de ella, refiriéndose de esta manera a la intentona liberal del coronel Valdés, que nosotros conocemos con el nombre del suceso de los cigarreros (5).
De otra parte estaban las necesidades que el culto promovía en una iglesia que no había sido concluida arquitectónicamente a causa del pleito entre el marqués y los vecinos de Tarifa, por ello en aquel entonces le faltaban sacristía, capilla bautismal, cuarto de guardia para el cura semanero, habitaciones y dormitorios para sacristanes y acólitos, aunque lo más doloroso para el cura rector era que se carecía de los fondos necesarios para realizar tales obras, hecho que obligaba a tener cerrada la iglesia desde fuera, lo que en opinión del sacerdote le dejaba sin defensa alguna expuesta a que algún mal intencionado haga o cometa algún exceso o desacato de los que no faltan exempiares. Sin embargo lo peor de la situación era el dolor y la consternación que el hecho causaba en el vecindario.
Junto a lo anterior se encontraba también el lamentable estado de conservación de los vasos sagrados, algunos de ellos inútiles, para la celebración del Santo Sacrificio de la Misa.
LAS CONSIDERACIONES Y APOYOS MUNICIPALES
En su petición el clero de San Mateo se vio apoyado por el Excmo. Ayuntamiento de Tarifa, quien hizo suyas las reclamaciones de los religiosos, en cabildo celebrado el día uno de julio de 1825 (6), esgrimiendo los mismos principios que sostenía el cura rector, como eran el pesar que causaba el doloroso caso, de ser llegado el tiempo de mirar la puerta del templo cerradas en los días mas solemnes y festivos que generalmente frecuentan sus fieles, así como los daños causados no sólo a la iglesia sino en conjunto a toda la plaza de Tarifa desde la Guerra de la Independencia.
Por ello solicitaba al rey su consentimiento a la agregación del beneficio, en línea con lo demandado por el clero, en un cúmulo de exposiciones, propuestas y acuerdos donde tuvieron gran participación el síndico personero del común y el procurador general del Consistorio, que concluyeron solicitando al cura rector de San Mateo y al mayordomo de fábrica de la misma nuevos datos sobre la situación del templo.
NUEVAS APORTACIONES DE DATOS POR PARTE DEL CLERO
A tal solicitud municipal contestaron los clérigos con una serie de nuevos datos que enriquecen los ya anteriores. Por ellos sabemos que el déficit de la fábrica eran en aquel entonces de ochenta mil reales de vellón, lo que llevaba a los sacerdotes a costear con sus rentas las dos luces, hostias y vino, todo motivado por la escasez de rentas decimales, debido a la destrucción, devastación y dilapidación que la campiña sufrió en los años de la guerra de la Independencia, las malas cosechas de los años posteriores, así como las dificultades para dicho cobro y la prohibición que de él realizaron las autoridades revolucionarias del Trienio, así como el saqueo, el robo y la destrucción que la población experimentó el verano próximo pasado por los hombres de Valdés.
Lo peor sin embargo era descrito a continuación, como era el deplorable estado y situación de su hermoso templo: la fábrica material de él amenaza ruina y es más de temer que en los temporales, tan recios, que esta ciudad experímenta en los inviernos por su situación topográfica se desplome parte del edificio. De este año de mil ochocientos doce está sentida la parte que a ella dirigían las baterías enemigas, y necesitando componerse a pocos días ha estado abandonada, y el tiempo ha ido aumentando el mal y perjuicios que sufrió más y más aquel y estos con las granadas que en los días del próximo Agosto, cayeron y reventaron sobre el edificio, en términos que a parecer de los peritos, necesita de una obra y reparos de consideración.
Igualmente hemos de señalar en este sentido que en su testamento el antiguo vicario José Castro y Aragón donó a la fábrica 40.000 reales, destinados a comprar el terno blanco de tela tisú, compuesto de casulla, dalmáticas, tres capas pluviales para el decoro del óbito y solemnidades.
| DIEZMOS | DERECHOS DE COLECTURIA | DERECHOS DE BAUTISMO | DERECHOS DE VELACIONES | TOTAL EN REALES Y MARAVEDIES |
| 7.760 | 2024 | 229 | 20 | 10.033 |
| OBLIGACIONES QUE TIENE LA FÁBRICA | 12.596 Reales y 20 Mv. | |||
| NECESIDADES DE UN SUPLEMENTO DE | 2.536 Reales y 20 Mv. | |||
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| Interior del magnífico templo gótico de San Mateo. (Foto M. Rojas) |
Lo que se concluía informando de la ausencia o grave deterioro de los vasos sagrados y demás útiles para celebrar la liturgia, habiéndose perdido la poca plata que poseía el templo, puesto que las catorce arrobas de plata pura con que contaba fueron trasladadas a Ceuta para evitar su posible saqueo por las tropas napoleónicas, y de allí perdidas irremisiblemente al remitirlas a Cádiz destinadas al beneficio y socorro de nuestro ejercito, extremo con el que no estamos de acuerdo y donde creemos hay ocultaciones, pues sabemos de la existencia en la actualidad de un número, eso si nada considerable de alhajas, vasos y ornamentos anteriores al siglo XIX, como la custodia de plata y las flores del mismo metal fruto de la cesión realizada en testamento por Luis Bermudes de Mendoza, vicario de sus Iglesias y del cáliz de plata del siglo XIV perteneciente a la Virgen de la Luz, por lo que debieron existir ocultaciones por temor a los franceses y luego a las autoridades tanto absolutistas como liberales.
Por lo que en vista de tales consideraciones el obispo de Cádiz determinó que el vicario de Algeciras y examinador sinodial del Obispado, fuera nombrado juez de Comisión en el expediente, regulando la correspondencia de los informes remitidos por Tarifa, verificando lo acertado de los mismos mediante las correspondientes certificaciones de las claveros, o miembros de la administración de la fábrica, y las validaciones del escribano local José de Ronda, proceso del cual resultaron los datos del cuadro que a continuación se ofrecen:
LA RENTA ANUAL DE LA FÁBRICA
La cuenta de gastos procedía de las siguientes partidas:
- Por el salario de los servidores
....................................................................................
4.372 R
- Por gastos en la Cuaresma (predicadores, pasionistas en la Semana Santa,
conducción de Santos Oleos) ..........................................................................................
1.500 R
- Por el aceite consumido en las tres lámparas del Santísimo, en el Altar Mayor y
en la Capilla del Rosario ......................................................................................
1.017R.,27Mv
- Por la habitación para el teniente cura de guardia, sacristán y monaguillos ................
400 R
- Por el aceite que se consume en dicha habitación de guardia .......................................
160 R
- Por las costas del Pan decimal ..........................................................................
789 R., 27 Mv
- Por la cera consumida en todo el año .........................................................................
2.000 R
- Por el honorario de los vestuarios en las misas cantadas ...............................................380
R
- Por las sotanas y sobrepellices, opas y roquetes a sacristanes y monaguillos ................290
R
- Por los reparos indispensables a los Pozos y deteriorados ornamentos de esta
Iglesia, de la de Santiago, conexa a esta fábrica, reparo del Órgano, y otros gastos
menores ...........................................................................................................................1.300
R
TOTAL ..............................................................................................................12,569
R, 20 Mv
Más desglosado si cabe es el capítulo de las rentas de los servidores:
- Sochante primero
...................................................... 1.150 R
- Organista ..................................................................... 915 R
- Entonador ...................................................................... 88 R
- Bajonista ...................................................................... 330 R
- Sacristán Mayor ........................................................... 154 R
- Sacristán Menor ........................................................... 154 R
- Maestro de ceremonias .................................................. 66 R
- Acólitos (cuatro) .......................................................... 528 R
- Pertiguero .................................................................... 132 R
- Hostiera y lavandera .................................................... 231 R
Es necesario aclarar que la renta de los citados servidores era exactamente la mitad de lo que en principio debían recibir, caso del sochante primero y organista, y una cuarta parte en el resto, donde falta además el campanero, que por otro documento de la misma índole pero referido esta vez a las nóminas del año 1821, sabemos cobraba por sus servicios 66 reales. En total los servidores de la iglesia de San Mateo habían dejado de recibir desde el año 1812 al entonces 1825 la cantidad de 79.989 reales, lo que se complicaba con los diversos réditos que la fábrica debía amortizar a algunas de las capellanías o fundaciones pías de la localidad que ascendían a un total de 80.263 reales.
LAS REPARACIONES NECESRIAS EN EL TEMPLO: LOS PRESUPUESTOS
Uno de los elementos a reparar era el órgano en aquellos momentos, pues presentaba tan mal estado que necesitaba [...] de una completa remonta de las dos lengüetería que se hallan inservibles, y un reparo general de todos los registros [...] y un fuelle nuevo lo que en boca del organista venia a suponer un gasto de 10.000 reales.
Por lo que respecta a las reparaciones y construcción de unas nuevas dependencias dentro del conjunto eclesial, los alarifes locales detallaron las siguientes partidas presupuestarias:
- Para la composición de las bóvedas y del techo de la iglesia
que necesita una
urgente composición ......................................................................................................
7.856 R
- Para recalzar los cimientos y sacra a plana lo preciso .............................................
10.682 R
- Para rematar el campanario, dos paños que faltan y bóvedas del mismo ...............
60.000 R
- Para composición de todas las puertas, el coro, el cancel, púlpitos del Evangelio
y la Epístola y otros reparos .......................................................................................
10.000 R
- Para una capilla del Bautismo que no existe ninguna .............................................
40.000 R
- Para el almacén alto y bajo del monumento en estado ruinoso ................................
4.078 R
- Para los almacenes de espalda de la iglesia, alto y bajo, en estado ruinoso ...........
30.600 R
- Para la surtida de los almacenes ...............................................................................
3.081 R
- Para la habitación del cura de guardia, sacristán, acólito, que hasta la presente
no tiene ninguno propio y se halla en el caso de arrendar unido a la inmediación
de la iglesia .................................................................................................................
8.900 R
- Para la construcción de la Sacristía de la Iglesia mayor que está demarcada
calculamos la cantidad de noventa mil reales ..........................................................
90.000 R
Todo lo cual suponía un total de
........................................................................ 266.257 Reales
LOS VASOS Y ORNAMENTOS DEL CULTO
Los claveros expresaron también en otro informe el número de vasos sagrados, ornamentos y ropajes de culto en la iglesia mayor, que al día de la fecha eran los siguientes:
Vasos sagrados
Cuatro cálices de plata, una custodia de metal y viril de plata, dos copones de
plata.
Termos
Uno blanco de tela en malísimo estado e indecente, uno encarnado de tela, que
quedó en mal estado por haberse mojado durante el sitio que sufrió la plaza en el año
de mil ochocientos doce, uno blanco de damasco muy remendado, uno encarnado de idem, uno
morado idem, uno verde, idem en buen estado. Uno negro idem, regular.
Ornamentos
Tres casullas blancas de tela, viejas, cuatro encarnadas, idem, idem, tres
moradas de damasco, tres verdes de idem, tres negras de idem, indecentes, tres encarnadas
de idem, tres blancas de idem indecentes.
Ropa blanca
Tres albas serridas y en muy mal estado, tres idem, finas de mediano uso, ocho
idem inferiores y muy remendados, tres amitos finos y surcidos, ocho idem ordinarios,
algunos de ellos remendados, tres docenas de purificaciones, muchos de ellos surcidos, dos
toallas para las manos, ocho corporales, los más de ellos con los encajes muy
maltratados, dos capas, blanca y morada para los bautismos, se hallan en malísimo estado.
LA RESOLUCIÓN
Como no era otra cosa de esperar a la vista de todas estas informaciones el obispo de Cádiz, determinó acceder a lo solicitado por los sacerdotes de la parroquia de San Mateo, informando a la Real Cámara sobre lo justo de tal petición remitiendo todo en informe a Madrid con fecha cinco de mayo de 1826.
LAS OBRAS DE CONSTRUCCIÓN DE UNA CASA PARA EL CURA PÁRROCO DE SAN MATEO Y RECONSTRUCCIÓN DE SUS ALMACENES. AÑO 1840
Las obras de construcción de los almacenes no debieron ser muy rigurosas, necesitando de pocos años más tarde, en concreto en 1840, de urgentes reparaciones destinándose para ello el producto de la venta de una corona de plata que cubría el dosel donde oficiaba misa en días de festividades y especialmente en el Corpus, toda vez que era innecesario debido a la consagración del altar mayor como ara máxima. Corona que fue vendida en Cádiz en precio de diez mil trescientos reales de vellón.
Las palabras del vicario de las iglesias de Tarifa, el doctor Antonio José Ramírez no dejan, de nuevo, lugar a dudas sobre el estado calamitoso de algunas de las dependencias: almacenes que estaban en alberca y ruinosos desde hacia quince años necesitando recalzar las paredes, construir arcos y tabiques, sacar a plana las paredes y colocar techos nuevos a dos aguas, así como rejas de hierro en las ventanas que daban a la calle del arroyo. Igualmente era necesario repellar y sacar de plana la pared o muro de la iglesia a espaldas del Altar Mayor [...] rellenando los infinitos mechinales y agujeros que tenía, así como los destrozos que en ella habían hecho las balas arrojadas por los franceses en el año del sitio de esta población y las raices profundísimas de las hierbas nacidas en la misma, no habiéndose verificado ninguna compostura ni embono de sus piedras desde su construcción, según bien lo demostraba y las humedades que percibía, perjudicaban del retablo, o sea a las llaves de hierro y madera con que este se asegura, aunque incluso en peor estado se encontraban algunas dependencias, como la sacristía, la cual se hallaba en parte arruinada por los destrozos causados en los bombardeos de 1812 y 1814, existiendo además sobre sus paredes unos zarzales, cuyas raices abrían las paredes y permitían el acceso al interior de las ratas existentes en el arroyo contiguo.
Junto a las reparaciones eran también necesarios otros aditamentos, caso de una baranda de hierro o pasamanos para las escaleras de acceso al archivo y a los almacenes y por supuesto el blanqueo de las instalaciones. De todo lo cual se desarrolló el siguiente presupuesto, que por ser demasiado concreto hemos esquematizado en partidas generales:
- Jornales de albañilería y dirección del maestro albañil Juan
Pitaluga ....................... 3.893 R
- Jornales de albañilería ...................................................................................................
630 R
- Gratificaciones a sacristanes, monaguillos, meriendas, refrescos, etc ..........................
363 R
- Cal, arena y yeso ........................................................................................................
2.560 R
- Portes de piedra y escombros ...........................................................................
113 R., 32 Mv
- Ladrillos, medios y tejas ............................................................................................
1.373 R
- Herreria y cerrajería ........................................................................................
640 R., 60 Mv
- Fletes procedentes de Cádiz con maderas, yeso, hierro, etc., traidos por el
patrón Sebastián Díaz .....................................................................................................
432R
-Maderas ......................................................................................................................
1.554R
- Pinturas ..........................................................................................................
109 R., 32 Mv
- Menudencias tales como escobillas para encalar, lebrillo para urinario de los
sacristanes, espuertas, candados y cristales ......................................................
83 R., 58 Mv
De todo lo cual se deduce que el importe de la obra ascendió a un total de 11.928 reales y 12 maravedíes, con lo que si la corona había dejado 10.336 R., existía un déficit de 1.512 reales con 12 maravedíes.
Pero no acabaron aquí las obras sino que aprovechando la reedificación de los almacenes, el cura párroco solicitó al obispo autorización para construir sobre ellos una vivienda para el clero parroquial, al que accedió el prelado, construyéndose, de este modo, una instalación enormemente necesaria para el control, seguridad y mejor uso litúrgico del templo.
De la obra resultante salieron una cocina, un comedor y un cuarto comedor, dos alcobas con un cuarto de desahogo en una de ellas y un cuarto más situado en un corredor, estando rematada la vivienda por tejado de terraza con dos miradores, que pusieron unos gastos que exponemos en el siguiente estado de cuentas o presupuesto general, que como el anterior hemos sintetizado en grandes partidas:
- Jornales de albañilería y gratificaciones, a Juan de
Pitaluga por la
dirección de la obra ...........................................................................................
3.305 R., 34 Mv
- Jornales de pintura y carpintería .......................................................................
804 R., 16 Mv
- Cal, arena y yeso ............................................................................................
1.709 R., 28 Mv
- Mandados ..............................................................................................................
42 R., 6 Mv
- Ladrillos, medios y tejas ................................................................................
1.360 R., 38 Mv
- Raspa, media raspa, corte de ladrillos ...............................................................
207R., 22Mv
- Herreríaycerrajería ....................................................................................
1.661 R., 181 Mv
- Fletes de hierro madera y yeso, traidos desde Cádiz por el patrón
Sebastián Diaz ....................................................................................................409
R., 46 Mv
- Maderas y cristales ......................................................................................
5.048 R., 42 Mv
- Pinturas y útiles ..............................................................................................
538 R., 32 Mv
- Menudencias ...............................................................................................................
115 R
Con lo que el total ascendía a 15.179 reales, 23 maravedíes, que unidos al déficit anterior de los almacenes hacía un cargo contra la fábrica de la iglesia mayor de San Mateo de 16.772 reales y 1 maravedí, que supuso un enorme lastre para las cuentas de la parroquia toda vez que en octubre de 1844 el déficit había ascendido a 20.212 reales con 21 maravedíes, que se confiaban fueran amortizados por la contribución y ayuda de los vecinos.
CONCLUSIONES
Tal y como ocurrió en Facinas, la Guerra de la Independencia, y los posteriores avatares, como la expedición de Valdés, dañaron algunas de las edificaciones más notables de la ciudad, entre ellos los templos de San Mateo y Santiago, que necesitaron de urgentísimas reparaciones, las cuales dinamizaron capitales y crearon en algunos años trabajos específicos de albañilería, forja, carpintería y pintura, impulsando de esta manera aunque fuera en una pequeña parte de la economía local, muy quebrada por los sucesos bélicos y políticos y sobre todo por los malos resultados agrícolas de los primeros años del siglo.
Si en el caso de Santiago, las obras, sirvieron para mantener el templo abierto algunos años más, en el de San Mateo supusieron el desahogo y mejor control y uso litúrgico de la misma, pues junto a ella y con acceso directo al interior del templo parroquial se encontraba la vivienda del propio cura párroco, que el pueblo con el tiempo bautizaría castizamente con el nombre de la casa del arcipreste.
REFERENCIAS
(1) CRIADO ATALAYA, FCO. J., Noticias sobre la situación de
la Iglesia tarifeña a finales del siglo XVIII, ALJARANDA, núm. 29, Tarifa,
1998, págs. 4-10.
(2) Ibidem
(3) Archivo diocesano de Cádiz, Sección Secretaría de Cámara. Prelatura de Don Domingo
de Silos Moreno, Caja Tarifa, expediente promovido para acreditar la vacante a un
beneficio de la Iglesia de San Mateo de Tarifa, y agregación al mismo a la fábrica de
dicha Iglesia, por escasez de rentas, años 1825-26.
(4) Idem., Prelatura de Francisco Javier Cienfuegos, Caja de Tarifa, Callejeros
parroquiales de San Francisco y San Mateo de Tarifa, año 1821.
Idem., Prelatura de Domingo de Silos Moreno, Caja de Tarifa, expediente sobre la cuenta de
gastos en la obra de reedificación de los almacenes de la Iglesia Mayor de San Mateo de
Tarifa, y demás verificado en la misma, de primera necesidad el año 1840.
(5) TERÁN FERNÁNDEZ, F., El suceso de los cigarreros, ALJARANDA, núm.
6, Tarifa, 1992, págs. 16-18.
POSAC JIMÉNEZ, Mª D., Dos versiones contradictorias sobre el ataque del Coronel
Francisco Valdés a Tarifa en 1824, Almoraima, núm. 13, Algeciras, 1995, págs.
341-342.
(6) Estuvieron presente en dicho cabildo el gobernador político y militar de la
plaza, el brigadier de infantería Domingo Dalmau, los regidores Andrés Ortega, Martín
Calderón, Francisco Patiño y Pedro Carranseja, así como Diego Maroto, síndico
personero del común.
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