| HISTORIA | ALJARANDA |
Carlos Núñez Jiménez
![]() |
| Eugenia de Montijo, emperatriz de Francia que visitó Tarifa en 1863. |
Tarifa a través del tiempo ha recibido visitantes ilustres, reyes, jefes de gobierno, políticos de gran relieve e importantes hombres de la Ciencia, el Arte, etc.
Hoy nos vamos a referir a la visita realizada a nuestro pueblo por Eugenia de Montijo, el día 15 de octubre del año 1863.
Eran las tres y media de la tarde, cuando inesperadamente fondeó en la rada de Tarifa el yate real Thistle, acompañado de un buque de guerra francés, en el que viajaba la emperatriz Eugenia, esposa del emperador Napoleón III de Francia.
Al cruzar el Estrecho de Gibraltar, a la altura de Tarifa, al ver un pueblo tan blanco bañado por el mar y la gran mole del Castillo de los Guzmanes, -sus antepasados-, debió sentir un gran deseo de visitarlo, sus deseos se transformaron en órdenes para su séquito, y se botó una chalupa que arribó a nuestra playa. Al atravesar la Puerta del Mar los ilustres huéspedes debieron causar gran impresión entre los tarifeños que por allí transitaban, pues no era cosa común tales visitas en Tarifa. La noticia corrió como la pólvora y llegando a oídos de las autoridades, el alcalde que lo era Fernando Llanos Pérez y gobernador militar de la plaza Juan García de Busto, se apresuraron a presentar sus respetos a la regia dama y sus acompañantes, sirviendo de cicerones por nuestro pueblo. La iglesia de San Mateo, el Ayuntamiento y como no, el Castillo de Guzmán el Bueno, sería el recorrido. Gran satisfacción sentiría Eugenia de Montijo al conocer el legendario castillo donde se verificó la gesta de su antepasado Alonso Pérez de Guzmán.
El alcalde regaló a la emperatriz, dos mosaicos de los que pendían de la ventana de donde algunos historiadores sostienen, que Guzmán arrojó el cuchillo y que puso en la misma otro antepasado de dicha dama, me refiero al duque de Medinasidonia.
Acompañaron y despidieron a la emperatriz y su séquito hasta la chalupa que probablemente se encontrara varada en la playa junto al castillo, las autoridades locales y gran multitud de tarifeños, que mostrarían gran alegría por la inesperada visita. La emperatriz se paró hablar con cuantos se acercaron a ella y repartió gran cantidad de limosnas y al despedirse de las autoridades entregó mil reales para los pobres.
Nuestros antepasados tarifeños, aplaudieron y vitorearon a la regia dama y a sus acompañantes hasta que el yate y barco de guerra que le acompañaba, se perdieron a la vista en alta mar camino de Francia, donde le esperaría con impaciencia y ansiedad su marido Napoleón III, que ya hacia en esta fecha 10 años que se casaron y siete del nacimiento de su primer hijo.
Era Eugenia de Montijo, hija segunda de Cipriano Guzmán de Palafox y Portocarrero, conde de Teba, marqués de Ardales, grande de España (a la muerte de su hermano mayor heredó el titulo de conde de Montijo) y de Manuela de Kirpatrick y Grevignée, (era prima hermana de Fernando Lerseps y Grevignée, el constructor del Canal de Suez).
La hermana mayor de Eugenia de Montijo, Francisca, nacida el 29 de enero de 1825, se casó con el duque de Alba.
Nació Eugenia en Granada el 5 de mayo de 1826, en la calle Gracia número 12, por lo que contaba 37 años cuando arribó a Tarifa y según los testigos oculares, era de una gran belleza. Recibió de su padre el titulo de condesa de Teba y dio a luz un varón el 16 de marzo de 1856, su madre era camarera mayor de la reina Isabel II.
La boda de Eugenia de Montijo y Napoleón se celebró en la catedral de Nuestra Señora de Paris el 19 de enero de 1853, contaba ella 27 años y 45 su marido.
Es probable que viniera la emperatriz de visitar las obras del Canal de Suez, de la que fue una gran entusiasta e impulsora, cuya inauguración fue en el año 1869.
¿Dónde se encontrarán los mosaicos que le regalaron y que con gran cariño guardaría nuestra compatriota Eugenia de Montijo?
[ Volver al Índice ]