HISTORIA

ALJARANDA

Tarif, el conquistador de Tarifa

Enrique Gozalbes Cravioto

    En julio del año 710 los árabes, que desde dos años antes ocupaban la ciudad y puerto de Tánger, mandaron una expedición contra la costa de la península ibérica. Se trataba de explorar la posibilidad de un ataque de más largo alcance. Desde Tánger, en cuatro barcos, pasaron a la isla de Tarifa un total de 400 soldados de a pie y 100 jinetes. Según narra Arib, un cronista del siglo X, las tropas desembarcaron frente a Tánger, en el lugar llamado hoy, a causa de este hecho, la isla de Tarifa; desde allí mandó incursiones a los alrededores, hasta Algeciras, y tomó cautivos, un botín considerable y volvió sano y salvo (1).

Las playas de Tarifa fueron escenario del desembarco de Tarif en el 710. (Foto M. Rojas)

    El éxito de este ataque, protagonizado por beréberes, animó a los árabes a la realización de una depredación que tuviera mayores dimensiones (2). El rey godo Rodrigo se hallaba en ese momento en el norte de Hispania combatiendo una sublevación de los vascos; al conocer la noticia de la incursión de Tarif, algún tiempo después, decidió reorganizar su ejército y marchar hacia el sur.

    La incursión dirigida por Tarif se perpetuaría en el tiempo. Al año siguiente el desembarco de otro general musulmán, Taric ibn Ziyad, se produjo en la montaña de Gibraltar, la cual tomaría su nombre (Yabal Taric, la montaña de Taric). De igual forma, el desembarco del año 710, realizado en Tarifa, iba a dejar en el lugar la perpetuación del nombre de este general. La isla en la que desembarcaron sus tropas iba a ser conocida permanentemente con la denominación de Yazira Tarif, la isla de Tarif, de donde procede el nombre de Tarifa.

    Esta etimología ha sido discutida en fechas recientes por Joaquín Vallvé (3). La considera particularmente sospechosa, por lo que señala la posibilidad de que procediera de otra raíz, por ejemplo la de Tarif, con el significado de punta. Sin embargo los autores árabes medievales citan de forma reiterada el dato del ataque, al personaje y la derivación toponímica. Otro problema distinto es si el apelativo atribuido a Tarif, Abu Zara (el sembrador), es correcto o si realmente se aplicó en su tiempo a otro personaje distinto. En todo caso tanto Ibn Kardabus como al-Himyari lo nombran como Tarif ibn Malik al-Muafari, con el sobrenombre de Abu Zara (4).

    Pero, ¿quién era este personaje, el tal Tarif que dio nombre a Tarifa? En principio parece casi seguro su origen beréber, lo cual repite una y otra vez los cronistas árabes medievales al tratar del episodio de Tarifa. Sin embargo, el historiador africano al-Maqqari, que en el siglo XVII utilizó muchos textos medievales hoy perdidos, aún mencionando como más probable su origen beréber, afirma que había leído otras versiones sobre Tarif; en ellas el personaje era citado como un árabe (5). Este hecho, y las confusiones con Taric, debido al parecido de los nombres, explica el cierto desconcierto de Lévi-Provençal en la voz que dedica a Tarif en L 'Encyclopédie de L 'Islam.

    Sin embargo, nos parecen mucho más solventes las fuentes que consideran su origen beréber; aparentemente en todos los casos en que se habla de que era un árabe se confunde el beréber Tarif, autor del ataque contra Tarifa, con Zura ibn Abu Mudrik, general al que Musa ibn -Nusair encargó la sumisión de los beréberes masmudas de Marruecos (6). En un cementerio de la Ceuta medieval existía una famosa, y muy venerada, tumba que se afirmaba algunos siglos más tarde que era de Abu Zara, el primer propalador del Corán en el Magrib occidental (7). Indudablemente la tumba de Ceuta pertenecía al general árabe Zura ibn Mudrik y no a Tarif.

    Por otra parte, también sabemos que este Tarif era un liberto de Musa ibn Nusair, el general en jefe de las tropas árabes del Norte de África y que fue éste quien tomó la iniciativa de realizar la expedición (8). Así pues, si Taric era un general, también liberto pero de muy probable origen persa, Tarif era un liberto de origen beréber masmuda. En principio los autores orientales más antiguos prefirieron ignorar su existencia; en fechas tardías los escritores orientales le atribuyeron un erróneo origen árabe, siguiendo su tendencia a sobrevalorar el papel de los árabes (en detrimento del de los beréberes) en la conquista de al-Andalus.

    Parece indudable que Tarif recibió el encargo de atacar la costa hispana del Estrecho debido a su conocimiento personal de la misma. Al menos, ésta parece una hipótesis razonable. Es lógico que Muza encargara esta expedición a personas que no solamente eran beréberes sino que, prioritariamente, habitaban en la costa marroquí más cercana. Así pues, una hipótesis a verificar seria la de que el ataque a Tarifa fue realizado por beréberes asentados en la costa africana frontera y que conocían, de una o de otra forma, la isla de Tarifa.

    En favor de esta hipótesis tenemos un dato del geógrafo árabe al Bakri, que escribió en el siglo XI. Al describir la costa africana del Estrecho, el litoral entre Ceuta y Tánger, nombra una localidad, al-Kasar al-Auwal, el primer castillo, al cual considera habitado por beréberes Banu Tarif; más adelante este mismo geógrafo africano indicará que: vis a vis, en la costa de al-Andalus, y a la distancia de una tercera parte de jornada de navegación, se encuentra situado el puerto de la isla de Tarifa (9).

    Debemos detenernos en estos datos. Este castillo o ribat en la costa africana del Estrecho, ubicado justo frente a Tarifa, no es otro que el conocido después como Alcazarseguer. Justamente el puerto, lo conocemos por muy distintos testimonios, que en la Edad Media mantenía unas relaciones privilegiadas con Tarifa (10). Los almohades potenciaron más tarde, de una forma muy particular, la conexión entre Alcazarseguer y Tarifa, especialmente por motivos de estrategia militar (11).

    Nos parece una desmesurada casualidad el que los beréberes habitantes de este puerto de Alcazarseguer, en el siglo XI, fueran conocidos como los Banu Tarif. Parece mucho más probable el que la denominación de estos beréberes, Banu Tarif, y el nombre de la isla de Tarifa se encuentren relacionados. Y la hipótesis más razonable es la de que Muza mandó realizar la expedición del 710, contra Tarifa, a los beréberes que habitaban justamente en la costa situada vis a vis, es decir, a los beréberes masmudas que habitaban el territorio de Alcazarseguer.

    Así pues, Tarif no dio únicamente nombre a la isla y, más tarde, población de Tarifa. También los beréberes que con él vinieron, procedentes de la zona de Alcazarseguer, pasaron a ser denominados, al menos por algunos, como Banu Tarif. Con este nombre aludían en el siglo XI, a un antepasado que había dirigido la razzia contra Tarifa. Todas estas tribus beréberes tenían un factor de identidad y de conexión en la común descendencia de un antepasado más o menos ilustre.

    Tarif y sus guerreros participaron en la conquista de al-Andalus efectuada a partir del verano del año siguiente. Muza no podía prescindir de unos soldados y de un dirigente que había alcanzado una exitosa experiencia. Sin embargo, las fuentes árabes silencian su intervención en todos los hechos guerreros. Cuando aparecen nombres de generales musulmanes, muy escasos por otra parte, el de Tarif es desconocido. Después de los acontecimientos, hacia el año 716, la mayor parte de los soldados beréberes de Tarif volvieron a la costa marroquí del Estrecho. Habían logrado un cuantioso botín. El cordobés lbn Hazm, en el siglo XI, indica que en Osuna habían quedado algunos beréberes Banu Tarif (12). Mucho más problemático es que tengan nada que ver con Tarif  los árabes yemeníes, nombrados Banu Tarif, asentados en el siglo XI en el Campo de Cartagena (13).

    Sobre las actuaciones de Tarif, después de la conquista de al-Andalus, tenemos algunos datos, muy pocos conocidos, recogidos por autores árabes ya mencionados, en concreto por el geógrafo al-Bakri y por el cronista lbn Idari. Nos ofrecen sendas versiones coincidentes en muchos puntos. En concreto al-Bakri afirma que Tarif fue puesto por los árabes al frente de los beréberes Zanata, beréberes nómadas procedentes del este, y que en esta época se encontraban asentados en la región de Tiaret, es decir, en zonas de Argelia occidental (14).

    En el año 739 estalló una terrible insurrección general de los beréberes contra los árabes. Estos sometían a los africanos a constantes vejaciones, y a una explotación considerable, como si no fueran pueblos convertidos al Islam. Desde Tánger la llama de la sublevación se propagó por todo el norte de África. Al frente de la rebelión se hallaba Maysara, un modesto aguador de la ciudad de Tánger. Tarif entonces tomó decidido partido en favor de los beréberes. Pese a las victorias beréberes, que en varias batallas aplastaron a los ejércitos árabes, el movimiento social fue, poco a poco, diluyéndose. Ignoramos cuáles fueron las circunstancias en las que Tarif, que había sido emir de los zanata, perdió el mando de las poblaciones.

    AI-Bakri afirma que después de la rebelión, hacia el año 744, este Tarif, del que expresamente indica que dio nombre a Tarifa, se estableció en la Tamesna, donde fue proclamado como jefe (emir) por los beréberes bargawata (15). Esta región de la Tamesna se extendía en el Marruecos atlántico, entre los ríos Umm Rabia y Bu Regreb, es decir, básicamente entre las actuales ciudades de Casablanca y Rabat. Tarif murió allí, sin haber renunciado nunca a las prácticas del Islam. Por el contrario, fue su hijo Salih, quien le sucedió como emir a su muerte, quien dio origen a una religión herética, que realizaba una mezcla entre los elementos del Islam y creencias locales (16).

    Versión muy similar es la recogida, tres siglos más tarde, por el cronista marroquí lbn Idari: Tarif estuvo entre los partidarios de Maisara, a cuya muerte, y con la dispersión de sus seguidores, se instaló en la región de la Tamesna. Los beréberes lo tomaron como su jefe y se puso al frente de su gobierno. Profesaba la religión musulmana y la península de Tarifa había tomado su nombre de él. Permaneció a la cabeza hasta su muerte y dejó cuatro hijos, de los que uno, Salih ibn Tarif, nacido en el año 110, le sucedió. Éste fue considerado profeta, recibió el nombre de Salih al-Muminin, y transmitió a su hijo Elyas la nueva creencia que instituyó, con la recomendación de que no la hiciera pública hasta que fuera suficientemente fuerte (17).

    Como hemos visto, Tarif permaneció fiel al Islam ortodoxo en su etapa como emir de los bargawata de la Tamesna. Tuvo en total cuatro hijos, siendo el mayor de ellos, Salih, quien le sucedió en el gobierno. Pero mientras al-Bakri señalaba que en su juventud había combatido junto a su padre, al lado de Maisara, por el contrario, lb Idari afirma que nació en el año 728. Tenía 11 años cuando estalló la revuelta beréber, por lo que vemos su participación en acontecimientos bélicos desde adolescente. Salih marchó después a Iraq donde realizó estudios que utilizaría años más tarde. Si calculamos, de forma hipotética, que Tarif tenía unos 25 años cuando atacó a Tarifa, en el 710, en el momento de la revuelta de Maisara tenía 54 años, y unos 59 cuando se estableció en la Tamesna. Su hijo Salih, cuando le sucedió en fecha imprecisa posterior (con mucha probabilidad en torno al 760), y fue el verdadero cerebro y creador de una nueva herejía religiosa.

Desde Tanger, en cuatro barcos, pasó Tarif con 400 soldados de a pie y 100 jinetes. (Foto M. Rojas)

    Un geógrafo árabe del siglo X, que ignora la existencia de Tarif, el padre de Salih, nos habla extensamente de éste último y de la religión por él creada: Un cierto Salih ibn Abd Allah había ido a Iraq, donde hizo estudios de astrología y adquirió un grado considerable de conocimientos. Se consagró al cálculo de la posición de los astros y al establecimiento de los calendarios y horóscopos, siendo bastante exacto en la mayoría de sus pronósticos. Poseía una hermosa caligrafía y su competencia se extendía a varias ramas de la ciencia. A su vuelta se estableció en medio de dicha tribu. Beréber de origen, había nacido en el Magrib; hablaba también la lengua de los beréberes, comprendiendo incluso varios dialectos. Predicó a sus compañeros de tribu, y los empujó a creer en él, quedándose como profeta encargado de extender su doctrina en su propio idioma (18).

    Otra obra geográfica marroquí del siglo XII habla de este pueblo de los Bargawata. En los mismos cundió una herejía del Islam que fue creada por un falso profeta, el ya nombrado Salih ibn Tarif. El nombre que dio a estas poblaciones se debió a que el tal Salih había nacido en al-Andalus, en concreto en la localidad de Barbate, considerando en este caso que tenía unos orígenes judíos (19). Este relato se extiende en detallar muchas de las creencias y ritos de la herejía creada por el hijo del conquistador de Tarifa. Esta versión considera que era Salih, el hijo de Tarif, el natural de Barbate; más creíble es la versión de que esa era la procedencia del nieto de Tarif.

    En el año 789 el gobierno de la Tamesna fue asumido por al-Yas, llamado Yunus, a quien se considera hijo de Salih (20). Parece curioso el que Yunus fuera natural de esta zona gaditana, en concreto Barbate. AI-Bakri ofrece la versión de que debido a este origen pasó a denominarse bargawata a los beréberes de la Tamesna: Yunus fue el primero que sostuvo con las armas la religión de los bargawata. Era originario de Saduna, en al-Andalus, de la localidad llamada Wadi Barbate. Como era nativo de Barbate dio a sus seguidores el nombre de barbatis, y esta palabra, pasando por la boca de los beréberes, se convirtió en barguatis (21).

    Esta versión de al-Bakri se confirma con otra fuente fiable el historiador lbn Jaldun: se le daba el sobrenombre de barbati, esto es, nativo de Barbate, valle en las proximidades de Jerez en España. Los árabes cambiaron esa palabra en bargawati para adaptarla a su lengua (22). Así pues, Salih, en época del gobierno de su padre Tarif, y probablemente antes de marchar a Iraq, estuvo en la zona de Barbate. Allí tuvo, sin duda con una mujer hispana, un hijo, el primogénito al-Yunus, debido a su lugar de nacimiento, Barbate, dio a los beréberes de ese territorio de Marruecos el nombre de bargawata.

    En suma, podemos seguir, a grandes rasgos, la trayectoria de Tarif y de sus descendientes después de su triunfal ataque contra Tarifa. Participó en la guerra de conquista del al-Andalus (711 -716), recibió el gobierno de poblaciones Zanata, ubicadas en zonas marginales (¿hacia el 720?), tuvo su hijo primogénito hacia el año 728, a los que seguirían otros tres más adelante; participó en la revuelta beréber de Maisara contra los árabes (739-742); se estableció más tarde, hacia el año 744, en la región atlántica de la Tamesna donde, manteniendo fidelidad al Islam ortodoxo, fue reconocido como emir por parte de los beréberes de la zona. Murió hacia el año 760, por tanto alrededor de medio siglo después de conquistar y de dar nombre a Tarifa.

    Al frente de su emirato en la Tamesna le sucedió su hijo Salih. Adolescente le acompañó en los episodios militares de la rebelión contra los árabes. Familia y relaciones, por vía de su padre, debió mantener en la zona de Tarifa. En Barbate nació su hijo primogénito, al-Yunus. Marchó a Iraq donde estudios ciencias, religión, sobre todo astrología. A su vuelta heredó el gobierno, a la muerte de su padre. Fue Salih quien inventó una nueva religión, mezcla del Islam y creencias locales. A su muerte en el 789, le sucedió al-Yunus. Este extendió la nueva religión, con una fuerte represión sobre aquellos que se negaban a aceptarla. Según la versión de diversos autores medievales, debido a su origen, de Barbate, los beréberes de la Tamesna que le siguieron iban a pasar a ser nombrados como bargawata.

BIBLIOGRAFÍA

(1) ARIB en IBN IDARI, Al- Bayan al-Magrib, trad. francesa de E. Fagnan, Argel, 1901, II, pág. 7.
(2) GOZALBES, E., La primera incursión árabe a España, Tarifa, 710, ALJARANDA, núm. 7,1992, págs. 16-19.
(3) VALLVÉ, J., Nuevas ideas sobre la conquista árabe de España: toponimia y onomásticas, Madrid, 1989.
(4) AL-HIMYARI, Kitab ar Rawd al Mitar: trad. de M.P. Maestro, Valencia, 1963, pág. 29; IBN AL-KARDABUS, Historia de al-Andalus, trad. de F Maíllo, Madrid, 1986, pág. 59, ambos indican que Tarif fue quien dio nombre a Tarifa.
(5) AL-MAQQARI, Nafh al-tib min ghush al-A nadalus al ratib, ed. de I. Abbas, Beirut, 1968, págs. 253-254.
(6) IBN IDARI, I., pág. 35.
(7) AL-ANSARI, trad. de M.Turki: La physonomie monumentale de Ceuta, un hommage hostalgique a la ville par un de ses fils, Muhammad b. al Qasim al- Ansari, Hespéris, Tamuda, 20-21, pág. 121. (1982.83).
(8) AJBAR MACHMÚA, Crónica anónima del siglo XI, trad. española de E. La Fuente Alcántara, Madrid, 1867, pág. 20. (9) AL-BAKRI, Description de l'Afrique Septentrionale, trad. francesa de M. G. de Slane, Argel, 1913, pág. 206.
(10) Sobre Alcazarseguer medieval, GOZALBES BUSTO, G., Estudios sobre Marruecos en la Edad Media, Granada, 1989, págs. 261-280.
(11) GOZALBES E., Tarifa, puerto estratégico de los almohades, ALJARANDA, núm. 11, Tarifa, 1993, págs. 11-13.
(12) IBN HAZM, Kitab yamharat ansar al-Arab, Ed. de E. LÉVI-PROVENCAL, El Cairo, 1948, pág. 465; GUICHARD P. Al-Andalus, Estructura antropológica de una sociedad islámica en Occidente, Barcelona, 1976, pag. 370.
(13) MOLINA LÓPEZ E., La Cora de Tudmir según al-Udri (s. XI), Cuadernos de Historia del Islam, 3,1972, pág. 49.
(14) TERRASSE H., Historie du Maroc 1, Casablanca, 1949, pág. 23.
(15) AL BAKRI, págs. 259-260.
(16) Sobre esta religión, GONZALBES BUSTO, G., págs. 115 y ss.
(17) IBN IDARI, pág. 325.
(18) IBN HAWKAL, Configuración del mundo (fragmentos alusivos al Magreb y España), trad. de M.J. Romani, Valencia, 1971, pág. 33.
(19) KITAB AL-ISTIBSAR, trad. de E. Fagnan, L' Afrique Septentrionale au XII siécle de notre Ere, Argel, 1900, pág. 157.
(20) IBN IDARI, pág. 59.
(21) AL-BAKRI, págs 264-265.
(22) IBN JALDUN, Historie des Berbéres, II, París, 1927, pág. 133.

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