HISTORIA

ALJARANDA

Tarifa maltrecha: la Comisión de 1895 a Madrid

Juan A. Patrón Sandoval

    En las postrimerías del Gobierno Sagasta estalla, de forma ya irreparable, la insurrección en Ultramar que llevaría a España hacia el desastre de 1898. Como si de un presagio se tratara, el 10 de marzo de 1895, el mejor barco de la escuadra española, el crucero "Reina Regente", naufragó en el bajo de Las Aceiteras (1), en aguas del Estrecho de Gibraltar, al verse sorprendido por un fortísimo temporal cuando realizaba el corto trayecto de Cádiz a Tánger, desapareciendo con él, sin dejar rastro, toda la tripulación y pasajeros. No hubo ni un solo superviviente (2).

    Ese mismo temporal de la noche del 10 de marzo de 1895, provocó cuantiosos daños en Tarifa, hasta el punto que la situación se hizo crítica: más de quinientas familias que vivían del producto de la pesca, una de sus fuentes principales de riqueza, habían perdido su medio de vida quedando sumidas en la más absoluta miseria (3). Ante tal situación, al día siguiente (4), el alcalde de la ciudad Marcos Núñez de Reynoso expresó, con la premura que se exigía, la necesidad de que el Ayuntamiento se ocupara de las desgracias que en esos momentos lamentaban como consecuencia del fuerte temporal y ciclón experimentado en la noche anterior y que había causado, ahora si, la completa destrucción de la dársena (5) y la pérdida de treinta y cinco embarcaciones, la mayor parte de cabotaje (6), que constituían la casi totalidad de las que existían en la localidad.

En la fotografía, anterior a 1908, se puede observar el dique rompeolas parcialmente destruido, si bien la dársena ya estaba sujeta a una cantidad en el Presupuesto de Obras Públicas para su conservación. (Foto colección Sebastián Trujillo)

    Tras lo ocurrido, ya se había dado cuenta al Gobernador Civil de la provincia y al Diputado a Cortes por el Distrito, el Conde de Niebla, interesando al primero para que informara al Gobierno de S.M. la Reina Regente, Maria Cristina, y al segundo para que interpusiera sus influencias ante quien correspondiese con el fin de que se dieran las órdenes oportunas para llevar a cabo las obras de la dársena que, ya desde antes del nefasto temporal, se venían reclamando.

    Confiados en que tales reclamaciones resultarían más eficaces si se gestionaban por una Comisión de su seno que se trasladase a Madrid, la Corporación acordó designar para ello al Presidente de la misma, a su hermano, el primer teniente alcalde José Núñez de Reynoso, y al concejal Ignacio Ramos Sotomayor, a los cuales se les habría de abonar los gastos que el viaje les pudiera ocasionar en concepto de indemnización (7).

    Camino de la Corte, el ex-Diputado del Distrito Rafael de la Viesca y Méndez, hijo adoptivo y predilecto de Tarifa, se ofreció en Cádiz a la Comisión para marchar junto a ésta y facilitar cuantas cartas de recomendaciones fueran necesarias para el mejor éxito de la misma.

    Ya en Madrid, Marcos Núñez adquirió al precio de sesenta pesetas un álbum piel de Rusia con inscripción dorada sobre la cubierta, álbum que fue entregado a S.M. la Reina para encabezar la suscripción en beneficio de los pobres de esta ciudad con motivo de las desgracias que la población había experimentado el día 10 de marzo (8).

La Reina Regente Doña María Cristina de Habsburgo

    Después de catorce días de Comisión, el Alcalde daría cuenta el día 8 de abril del resultado obtenido. Así, según consta en el acta del cabildo celebrado ese día (9): [...] reseña con toda claridad las dificultades con que han tropezado, dificultades de todos conocidas, pues no han solo coincidió en su estancia en Madrid el cambio de Gobierno (10) sino que se confirmó la desgracia del Crucero Reyna Regente y la noticia más grave aún de la guerra de Cuba (11), esto ha hecho que no dé por resultado que eran de desear sus gestiones, pero que sin embargo tiene la gratísima satisfacción de participar al Ayuntamiento la favorable acogida que había tenido la Comisión por parte de S.M. la Reyna y S.A. la Infanta Isabel, cuyas R.R. personas habían hecho un donativo de dos mil quinientas y mil pesetas respectivamente para mejorar las desgracias de los pobres de la ciudad de Tarifa con motivo de los fortísimos temporales que han reinado en esta Comarca, hace presente también el resultado de la conferencia tenida con el Ministro de Fomento el cual hubo de manifestar a la Comisión que el estudio que se ha hecho para la recomposición de la Dársena tenía por necesidad que reformarse puesto que las obras que habían de realizarse habían sufrido alteración [...].

    En esa misma sesión Marcos Núñez manifestó, en su nombre y en el de su hermano, que para no gravar en nada los fondos municipales y mejorar con esa cantidad el precario estado en que se encontraban dichos fondos, renunciaban a la indemnización que el Ayuntamiento pudiera concederles por los gastos del viaje realizado (12). Sería el 22 de abril, y siendo ahora alcalde José Núñez de Reynoso cuando se abonaron definitivamente parte de los gastos que el viaje a Madrid ocasionara al tercer integrante de la Comisión, Ignacio Ramos Sotomayor, y que sumaron la cantidad de doscientas diez pesetas como dietas a razón de quince pesetas por cada uno de los catorce días que duró la Comisión (13).

    Por aquel entonces el Ministro de Fomento había dirigido al Diputado por el Distrito una carta ofreciéndole activar en cuanto pudiera las obras de la dársena (14); el ofrecimiento sólo quedó en eso puesto que, mientras se confirmaba el desastre en 1898 e inmerso después el Gobierno en una drástica reforma de la Hacienda Pública, nada consta se hiciera al respecto. El pequeño refugio de las naves tarifeñas seguiría en estado ruinoso hasta que, gracias a los donativos del vecindario y a la labor realizada por el entonces alcalde José Cazalla Sotomayor apoyado por el ex-Ayudante de Marina Ramón Sánchez Ferragut, se pudieron reunir unas seis o siete mil pesetas para reconstruir parte de los muros que defendían la dársena de los embites del mar (15), siendo en 1902 y como consecuencia del mismo Sr. Cazalla y de las gestiones del Ingeniero segundo Jefe de la provincia Enrique Martínez y Ruiz de Azúa, cuando se consiguió consignar en el Presupuesto General de Obras Públicas una cantidad anual para la completa reconstrucción y limpieza de la misma. Ese año se consignaron 10.000 ptas., que se consagrarían a la limpieza de la boca (16).

REFERENCIAS Y NOTAS

(1) NÚÑEZ JIMÉNEZ C., La construcción del Puerto de Tarifa a través de la Prensa. Suplemento de ALJARANDA, Excmo. Ayuntamiento de Tarifa, pág. 30, Tarifa, 1994.
(2) El Mar, Gran Enciclopedia Salvat, tomo 4, pág. 265, Salvat S.A. de Ediciones, Pamplona, 1975.
(3) NÚÑEZ JIMÉNEZ, C., Opus cit, pág. 31.
(4) ARCHIVO MUNICIPAL DE TARIFA (en adelante A.M.T.), Actas de Cabildo de 11 de marzo de 1895, punto segundo.
(5) Único refugio entonces existente para las embarcaciones de la población y cuyas ruinas conocemos como el Foso de la Isla.
(6) NÚÑEZ JIMÉNEZ, C., Opus cit, pág. 31.
(7) A.M.T., Actas de Cabildo de 11 de marzo de 1895, punto segundo.
(8) A.M.T., Actas de Cabildo de 8 de abril de 1895, punto cuarto.
(9) Ibídem, punto tercero.
(10) Tras la virtual dimisión de Sagasta, el 23 de marzo de 1895, Cánovas formaba el que iba a ser el último Gobierno, hasta su muerte en 1897. En Historia General de España. Revolución, Restauración y Dictadura, tomo IX, pág 117 y ss. Planeta, Madrid, 1980.
(11) El 24 de febrero de 1895 los insurrectos se habían alzado nuevamente en varios puntos de la isla, siendo la manifestación más celebre el grito de Baire. Ídem.
(12) A.M.T., Actas de Cabildo de 8 de abril de 1895, punto tercero.
(13) A.M.T., Actas de Cabildo de 22 de abril de 1895, punto décimo.
(14) A.M.T., Actas de Cabildo de 22 de abril de 1895, punto décimo primero.
(15) LÓPEZ ZARAGOZA, L., Gibraltar y su Campo. Guía del Forastero, pág. 246, 2ª Ed. Escuela Tipográfica y Librería Salesiana, Sevilla, 1902.
(16) NÚÑEZ JIMÉNEZ, C., Opus cit, pág. 21.

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