HISTORIA

ALJARANDA

El Alumbrado de Tarifa (I)

Carlos Núñez Jiménez

    Desde el siglo pasado tenía Tarifa alumbrado, en un principio era con aceite y más tarde con petróleo. En el periódico tarifeño El Defensor el día 10-6-1891 decía: Se ha inaugurado la temporada del paseo en la Alameda, con alumbrado diario en estas fechas, pero la sorpresa de los paseantes al día siguiente, fue mayúscula al encontrarla oscura y tuvieron que desistir del paseo.
    Los encargados de encenderlas dicen que no tienen orden de encenderlas hasta el domingo próximo.

    También en esta fecha se da la noticia, que el reloj de San Francisco no se enciende nada más que los domingos, lo que quiere decir que durante la semana no habrá hora para el vecindario.

    El Defensor, 17-6-98: Ya el público de Tarifa se fijaría que el domingo en la noche con el pretexto de que había luna, sólo se encendieron los faroles del Emparrado, es decir, donde estaba el emparrado. ¿Esto no lo sabe el contratista?, ¿Qué ha de saber?, si lo supiera, procuraría que no volviese a suceder una cosa que resulta perjudicial para su bolsillo.

    Otra noticia dada por El Defensor, era la llegada al puerto de Tarifa del vapor "Cilta de Milano", procedente de Algeciras, el cual lleva a bordo el cable que se ha de tender entre Tarifa y Tánger, faena que no se llevará a cabo hasta que no llegue el "Legazpi", transporte de guerra que le ayudará en la citada operación. Después de proveerse de carne y otros víveres marchó a dicha población marroquí.

    El día 1-7-1891 volvía la prensa diciendo: Ocho farolas Sr. Alcalde, estaban sin encender la noche del domingo en la Alameda y lo más particular era que cuatro no tenían depósito. No debía Vd. tener consideración con un contratista que cobra 4.199 ptas. por dejarnos a oscuras.

    Días después decía: Sr. Alcalde ¿Porqué no se encendieron anoche las farolas de muchas calles? Esa condescendencia que tiene Vd. con el contratista da que pensar, puesto que por más queja que le damos se hace Vd. el sueco.

    El Tarifeño, 27-11-1892 hablaba del poco alumbrado público, pues un vecino de la calle Independencia nº 5, en cuyo frente ardía una farola, tuvo que encender una cerilla a las siete de la noche.

    El Tarifeño, 5-2-1893: Hace cerca de cuatro años que nuestro Ayuntamiento acordó establecer el alumbrado público en la aldea de Facinas, y para ello envió al lugar cuatro farolas, que yacen hoy desvencijadas en un rincón.
    Hace pocos días tomó posesión de la Alcaldía el Sr. Ruiz e informándose por el nuevo Alcalde pedáneo que el tal acuerdo era un mito, ha dado ordenes apremiantes para que se reparen con toda urgencia siete farolas que dentro de muy poco servirán de guía a los vecinos de la aldea para no romperse la crisma por aquellos sitios peligrosos.
    Ya era hora de que nuestros paisanos en Facinas, empezaran a notar los resultados del celo que nuestro Ayuntamiento debe mostrar siempre, por un lugar que debe ser considerado como parte integrante de nuestro pueblo, y no verse desatendido como hasta aquí, en eso como en otras muchas cosas.
    Tenemos entendido que a esa mejora seguirán otras varias muy reclamadas por aquel vecindario, y así como por la recientemente puesta en práctica, como las que se preparan, felicitamos a aquellos honrados y sufridos vecinos en primer lugar, y al Sr Ruiz.

    El Tarifeño, 6-6-1893, dice que el alcalde da cuenta en el pleno de haber quedado desierta la subasta en segunda del alumbrado de las calles, para el año entrante, se acuerda pase a comisión para modificar las condiciones.

    El día 4 de julio comenta de las malas condiciones del alumbrado público y al compararlo con la vecina ciudad de Algeciras, dice: que allí reluce el alumbrado y Tarifa se encuentra en tinieblas. El 17 del mismo mes mal alumbrado, hace pocos días ha empezado a regir el nuevo contrato y ya se notan deficiencias, que más bien son abusos.
    Las luces son tan pequeñas que debajo de una farola es difícil conocer a una persona.
    De las farolas permanentes no se encienden las que marcan en contrato, se culpaba al Alcalde por no mandar vigilar

    El 23 de agosto del mismo año y también en el mismo periódico: El Alumbrado del reloj de San Mateo, da una luz muy pobre, por lo que es difícil distinguir las horas, el encargado de encenderlo dice que sólo le dan una ración de petróleo en vez de un cuartillo y claro él no va a poner la otra racioncita.

    El 25 de octubre volvía la prensa a la carga diciendo que no se enciende el alumbrado a pesar de que la luna sale tarde.

    A principios del año 1899 el alcalde de Tarifa José Cazalla Sotomayor, citó a varios señores de la localidad, con el objeto de informarles que Fernando Arbazuza y varios señores más de Cádiz tenían la intención de instalar una fábrica de alumbrado eléctrico en nuestra ciudad y pedía la colaboración de los tarifeños en esta gran empresa, la aportación seri en un principio por parte de Tarifa de 25.000 ptas.

    Aunque todo el mundo estaba contento con el adelanto que sería para nuestra población con el montaje de esta empresa, pocos días después los accionistas no estaban conformes con el articulado de la sociedad, que según éstos, los propietarios de acciones no podían venderlas libremente, al final se acordó que serían libres las ventas de las acciones.

    Toda la maquinaria corre de cuenta de los señores Arbazuza, que tienen en Cádiz y otras localidades fábricas de alumbrado eléctrico, en Tarifa se diferencia de éstas, que en esta localidad será una sociedad anónima.

    El primer presidente del Consejo de Administración sería Fernando Arbazuza, años 1900-1901, y en el año 1902-1903 lo sería Marcos Núñez Reynoso, en el año de 1904 Pedro Ramos España y por fallecimiento de éste entra de presidente José Núñez Reynoso, que lo sería hasta el año 1910.

    Además del negocio del alumbrado tiene la sociedad un molino harinero en funcionamiento, las aguas necesarias para la fábrica la traen de "Mojicar".

    Empieza la sociedad debiéndole al señor Arbazuza, la cantidad de 30.986 ptas. que se le fueron pagando poco a poco, con el 5% de interés.

Recibo del alumbrado eléctrico del año 1919.

    El 9 de abril de 1905 tomó posesión el nuevo Consejo de Administración, presidido por Pedro Ramos España y los vocales Manuel Buas y Silva y Miguel Cantero Espigado, y ya entonces se trató del deficiente negocio que era el molino harinero, debido a que las ventas bajaban rápidamente se pensó en establecer la panificación como auxiliar del molino, por lo que se hizo y se adquirieron con este fin un horno y los enseres necesarios para su implantación y funcionamiento, los gastos ascendieron a más de 1.500 ptas.

    Pero al empezar la explotación de este negocio, se introduce en Tarifa la harina cernida extranjera con precios muy ventajosos para los panaderos y era imposible competir con ellos, toda vez que el valor que aquí se cotizaban nuestros trigos no permitía dar la harina en rama al precio de la cernida que ellos traían de fuera, y esto hizo que se desistiera de poner en marcha el mencionado negocio y todo esto causó un quebranto a la sociedad de más de 400 ptas. En el mes de septiembre hizo renuncia del cargo de presidente Pedro Ramos España, por motivos de salud y con arreglo a los estatutos hizo entrega del mismo al Vocal propietario Manuel Buas y Silva, entrando a sustituir a éste el Vocal suplente Antonio Villalta Sevilla. El día 4 del mes siguiente dimitieron también los señores Villalta y Cantero, quedando sólo en el Consejo el señor Buas, trabajó dicho señor sin descanso en favor de la sociedad e hizo algunas mejoras: como el arreglo del motor, techar la carbonera y el salón de gas, limpiar los depósitos de agua y del gasómetro, hacer un nuevo depósito de hierro para el agua de los aparatos e instalar un pararrayos.

    Para que el Consejo estuviera completo, convocó junta el día 19 de noviembre, saliendo elegido presidente José Núñez Reynoso y secretario Miguel Patiño.

    Se propone dar el 50% de dividendos y el 50% restante para pagar la deuda de Fernando Arbazuza, pero en opinión de todos los socios se decide que el 100% sea para pagar a dicho señor.

    Respecto al negocio del alumbrado eléctrico, se manifiesta que su marcha es satisfactoria, pues se están colocando limitadores en todas las instalaciones, evitando el excesivo consumo de fluido que se venía notando en el aparato registrador de la Central, pues había algunos abonados que tenían más luces y de más intensidad de las que pagaban, cosa que hoy lo impide el limita-corriente, y tienen que pedir a la compañía más luces de más bujías, lo que hace que el negocio funcione mejor.

    En la sesión del 25 de marzo de 1907 en primer lugar se hace figurar en acta el sentimiento de pesar por el fallecimiento del distinguido consocio y ex-alcalde de Tarifa, José Cazalla Sotomayor, Vocal suplente del Consejo de Administración e iniciador entusiasta del alumbrado eléctrico en esta ciudad en el año de 1899, y todos fueron testigos de lo que luchó y gestionó por la realización de dicho proyecto.

    Se ha conseguido aminorar la deuda con el señor Arbazuza en 10.997,75 ptas. y al 31 de diciembre debe el Ayuntamiento 12.675,95 ptas.

    Uno de los principales gastos son los carbones y leña, se han hecho ensayos con carbón de brezo y con cepa de dicha madera, cruda unas veces y algo carbonizada otras, y las pruebas han respondido siempre bien, respecto a la producción de gas y buena marcha del motor, pero se ha desistido del uso de las citadas cepas para el gasógeno, porque ensucian mucho las tuberías y válvulas, y se ha acordado seguir gastando en carbón de brezo hecho en hornillas al aire libre, tal como el que consumen los herreros, y aunque no se consigue una gran economía, tiene la ventaja de no producir escorias ni residuos que ensucien los aparatos y tiene una mayor duración.

    Existe un gasto considerable de combustible y agua en las calderas de vapor, de más de 7 ptas. diarias, que se suprimirá muy pronto cuando se sustituya dicha caldera por un ventilador, cuyo precio será de 2.200 ptas., y entre otras mejoras cabe destacar que en el mes de abril se pintaron los pescantes del alumbrado público, afianzándolos y variando su colocación del modo más conveniente, y en octubre se limpió y se empedró el pozo, teniendo el propósito de instalar en el mismo un bombillo a la tubería, necesaria para el suministro de agua a los aparatos, porque al agotarse la de "Mojicar", en años de sequías nos vemos precisados de tan importante elemento para el funcionamiento del motor y sus accesorios.

    Se da un voto de gracia al Consejo de Administración y al señor Lara por su valiosa gestión, quedando reelegidos los mismos señores, del Consejo y como Vocal suplente se nombra a Ignacio Ramos Sotomayor, en sustitución del difunto José Cazalla.

    En la sesión del 25 de marzo de 1908 en primer lugar se anuncia la venta de la maquinaria y enseres del molino harinero en 6.500 ptas., cantidad que se destina a Fernando Arbazuza, por lo que se le debe 6.675,44 ptas.

    El bombillo de mano instalado ahorra 500 ptas., cantidad que se le pagaba a la compañía del agua al cortarse la de Mojicar. El día 7 de septiembre, primer día de Feria, hubo una avería de consideración en el motor, fue una abertura en el envolvente del mismo que aunque dejó sin alumbrado ese día, no tuvo mayores consecuencias (año de 1996 también el primer día de feria tuvimos un apagón que duró toda la noche, claro que media 88 años), dato importante es que se cerró el año 1906 con 329 abonados y el 1907 con 418.

    En la sesión del 25 de marzo de 1909 se da lectura de la memoria del año 1908, en primer lugar se dice que se ha terminado la deuda con Fernando Arbazuza de 10.093,57 ptas. y que el dicho año se ha cerrado con 386 abonados con 8 lámparas de a 16,55 y 480 de 5, esto sin contar los abonados con contadores, que son 24 de propiedad y 14 alquilados, y se ha reducido el gasto de aceite en 414,90 ptas., esto se debe al celo puesto por el maquinista y su ayudante, las cuentas más importantes han sido las de carbones y leñas, y el bajar el consumo de ésta ha sido gracias al ventilador, a la supresión de la caldera de vapor y al uso del carbón de brezo en vez del de antracita, esto ha reducido los gastos en 1.506,56 ptas.

    Se ha ensayado la producción de gas con picón, y han sido muy buenas las pruebas, pues se dieron varios días luz con gas, pero no se puede seguir a pesar de los buenos resultados, porque el gas arrastra mucho polvo y la válvulas del motor se ensucian.

    Entre las 14.825,05 ptas. que hay en caja y lo que debe el Ayuntamiento, 17.948,11, se podría comprar otro motor y otra dinamo, con el fin de evitar oscuros por averías y asegurar así el alumbrado eléctrico en esta población.

    Cumplidos de nuevo los dos años de gestión del Consejo, propuso la asamblea la reelección, por la buena administración llevada.

    Para terminar la primera parte de este trabajo, decir que la Compañía de Alumbrado de Tarifa, se inauguró el día 5 de junio del año 1900, cuyo capital era de 125.000 ptas., con 500 acciones de 250 ptas. nominales y 100 acciones liberadas.

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