GEOGRAFÍA

ALJARANDA

Patronazgo de Sanct Hiscio por la Villa de Tariffa

Wenceslao Segura González

    Con el título de Patronazgo de Sanct Hiscio por la Villa de Tariffa, se encuentra en la Biblioteca Nacional de Madrid un libro manuscrito (1) en pergamino, encuadernado en piel, con 83 páginas en tamaño cuartilla y escrito con letra del siglo XVII y que como veremos más adelante puede fecharse por el año 1624. Por lo que representa el libro más antiguo escrito no solamente sobre Tarifa, sino sobre cualquier otra población del Campo de Gibraltar.

    En contra de lo que pudiera parecer por su título, la obra más que religiosa hay que enmarcarla en el ámbito de la geografía, pues son sus referencias a los geógrafos de la antigüedad, lo que da al libro extraordinario valor.

EL AUTOR

    El Patronazgo de Sanct Hiscio por la Villa de Tariffa, fue escrito por Pedro Díaz de Rivas, religioso y arqueólogo (2), nacido en Córdoba en 1587, falleciendo en la misma ciudad en 1653. Se dedicó al estado eclesiástico, haciendo sus estudios en el Colegio de la Compañía de Jesús, aunque sin tomar nunca más que las órdenes menores.

    Gastaba Pedro Díaz sus dineros en libros y antigüedades y llegó a reunir una extensa colección de monedas, juntando además amplia información sobre la historia de su ciudad natal.

    Inició su actividad literaria como poeta, obteniendo primeros premios en varios certámenes poéticos. Posteriormente su obra se inclinó hacia los estudios históricos.

    Entre las obras de Pedro Díaz de Rivas que han llegado hasta nosotros se encuentran: Piedra de Córdoba que es memoria de los Godos y Elogio de la Cruz, de 1624; De las antigüedades y excelencias de Córdoba, de 1625; Discurso sobre unos sepulcros romanos que se hallaron en Córdoba, de 1648; El Arcángel San Rafael, particular custodio y amparo de la Ciudad de Córdoba.

    Pedro Díaz de Rivas compuso también otras obras de las que sólo se tienen referencias, en particular sus doce discursos sobre Bética Ilustrada, de los cuales sólo se conoce la citada obra sobre Tarifa.

FECHA DE TERMINACIÓN DEL PATRONAZGO DE SANCT HISCIO POR LA VILLA DE TARIFFA

Portada del libro Patronazgo de Sanct Hiscio por la Villa de Tariffa, de Pedro Díaz de Rivas (Foto Biblioteca Nacional).

    Varias son las razones que nos llevan a suponer que el libro de Pedro Díaz fue escrito en 1624 aproximadamente. El libro se encuentra dedicado al entonces marqués de Tarifa, al igual que otra de las obras del mismo autor (Piedra de Córdoba) que está fechada en 1624. Por otra parte, en la dedicatoria con que se inicia el libro, aparecen los títulos y cargos del marqués, pero no aparece ninguno de los cargos diplomáticos que tuvo durante los últimos años de su vida. El primero de los cuales fue el de embajador ante el papa Urbano VIII, que ocupó el solio pontificio desde 1623. A lo cual hay que añadir que en 1625 el título de marqués de Tarifa pasa a la Casa de Medinaceli.

    No es de extrañar de que el libro Patronazgo de Sanct Hiscio esté dedicado a Fernando Enríquez Afán de Ribera, pues a su condición de marqués de Tarifa se le unía la de ser un personaje culto e ilustrado, tal como lo reflejó Lope de Vega en una de sus obras.

SAN HISCIO PATRÓN DE TARIFA

    Tras hacer algunas consideraciones generales sobre la conveniencia de que las ciudades tengan algún patrón, el autor del libro comentado traza la vida del santo patrón de Tarifa. Se nos dice que es desconocida la nacionalidad de San Hiscio, cuyo nombre también ha sido transcrito como Hesicio, Hesichio o Iscio. Sabemos que fue convertido por el apóstol Santiago ya en España, por lo que aún sin asegurarlo habría que suponer que fuera español.

    Estuvo San Hiscio con Santiago predicando en Galicia, para después pasar con el apóstol a Jerusalén, donde Santiago fue degollado por orden de Herodes Agripa, en el año 44 de nuestra era. Su cadáver fue traído a España por sus discípulos, entre ellos nuestro patrón, para ser enterrado en la ciudad de Compostela.

    San Hiscio según el deseo de su maestro, partió con otros seis compañeros hacia Roma, en donde San Pedro los ordenó obispos de España.

    De vuelta a nuestro país y estando cerca de Guadix el día en que sus habitantes celebraban una fiesta a sus dioses, tuvieron los cristianos un enfrentamiento con los nativos del lugar. Tras darse aquellos a la fuga, fueron perseguidos, pero tras pasar un puente, éste se hundió en el mismo momento de pasar los perseguidores. Acontecimiento que fue considerado como milagroso, motivo por el cual la señora principal de aquellas tierras se convirtió a la fe cristiana.

    Después del suceso de Guadix, llega San Hiscio a Tarifa y allí hizo assiento en su officio de Apostol y Obispo. Fue el que primero enseñó la luz de el Evangelio en esta tierra, ahuientando las tinieblas de la Gentilidad, el que con gran sudor y fatiga extirpó los errores de la superstición en los campos, que fueron fecunda sementera de el Evangelio. Aquí obraria este sancto grandes milagros que acompañaria con vida sanctissima.

    La vida de San Hiscio terminó con el martirio, en la ciudad de Granada, acompañando a su amigo el Obispo de Illeberi. Tras ser quemado vivo, sus discípulos recogieron sus restos y lo depositaron en el monte santo de Granada. Le pusieron la siguiente inscripción en una lámina de plomo: En el año segundo de el Imperio de Neron, padeció martyrio en este lugar Ilipulitano, escogido para este effecto, Sanct Hiscio, discipulo de el Apostol Sanctiago, con sus discipulos Turilo, Panucio, Maronio, Centulio, por medio de el fuego, en el qual fueron abrassados vivos. Passaron a la vida eterna, i se convirtieron, como las piedras en cal. Los polvos de los quales esta en las cavernas de el Monte Sagrado: el qual en su memoria se reverencie, como la razon lo pide.

    Pedro Díaz recoge la antigua tradición de que San Hiscio predicó en Carteya. Sin embargo algunos autores antiguos (Favio Dextro) citan a dos ciudades con el mismo nombre, una en el Estrecho y otra Carteya en el Mediterráneo. Tras descartar esta duplicidad de ciudades, se acepta la afirmación del Martiriologio Romano que dice que San Hiscio predicó en nuestra Carteya.

    Todo el libro se basa en apoyar la hipótesis de que la antigua Carteya es Tarifa, la misma ciudad en donde predicó San Hiscio. El Concilio Africano estableció que no se adore memoria de mártires, sino donde haya certeza que esten enterrados o donde existe fidelísima tradición de que allí nació, vivió o padeció [...] I assi Tariffa debe elegir por Patrón al bienventurado sanct Hiscio, que fue su primer Apostol, i Prelado.

LA LOCALIZACIÓN DE CARTEYA

Imagen de San Hiscio en San Mateo (Foto M. Rojas)

   Son varias las opiniones sobre el lugar en donde se encontraba la ciudad de Carteya. Entre las más notables afirmaciones se encuentran las siguientes: que es la actual ciudad de Cartagena; que hay dos Carteya, una en el Estrecho y otra que podría estar en los Caños de Meca; otra opinión es que Carteya sería la denominaba torre de Cartagena en consonancia con los conocimientos actuales; también ha habido opiniones de que Carteya estuvo en Algeciras y por último la extendida creencia en el siglo XVI y XVII de que Carteya y Tarifa eran una misma ciudad.

    Muchos historiadores apoyaron la última opción, como: Antonio de Lebrija, Florian Ocampo, Pedro de Medina, Esteban de Garivai o Juan de Mariana, entre otros.

    Pedro Díaz de Rivas analiza en su libro las afirmaciones vertidas por los antiguos geógrafos sobre la localización de Carteya. Como es bien conocido, los distintos juicios no son coincidentes, siendo algunos de ellos incluso contradictorios.

    El análisis de los geógrafos de la antigüedad lleva al autor de Patronazgo de Sanct Hiscio, a afirmar con rotundidad de que Carteya tuvo que encontrarse en la salida del Estrecho. Así Tito Livio escribía Cadeia ad Oceanum, mientras que Estrabon: Y en lo exterior del mar se cogían morenas y congrios de gran peso, pero por mar exterior los romanos y griegos entendían el Océano. Algo similar afirmaba Ptolomeo, que ponía el siguiente orden en las ciudades del Estrecho: Calpe, Carteya, Transducta, Mellaria y Belon, indicando que Carteya se encontraba al final del Estrecho.

    Especial atención se presta a la visión de Pomponio Mela, pues según sus propias palabras era natural de alguna ciudad del Estrecho. Según el original y traducción que utiliza Díaz de Rivas, la descripción de Mela sobre el Estrecho es la siguiente: El monte Calpe es mui concavo por la parte Occidental que es la cercana al Oceano, abre casi la mitad a un lado: desde este lugar es mui facil de costear a los que entran al Estrecho todo lo que comiençan a descubrir con la vista: 1 de mas, que está hacia el Oceano, es una ensenada, i cueva: i aqui está Carteia. De este texto se desprende que Mela toma como el monte Calpe, todo el que corre a lo largo del Estrecho (los montes Oróspeda de la antigüedad) y no el Peñón de Gibraltar. El anterior texto se compara con el que escribiera Florian Ocampos: Y aquí por el fin de estas cumbres son casi todas ellas huecas, y vacias. Y fue tiempo, que las gentes antiguas, por esta razón sobredicha, llamaron a la Villa de Tarifa Tartesso, a causa que la tierra cercana a ella era como Tartaro, que quiere decir hondura; o lugar confuso, bajo y obscuro en lo postrero de la tierra, cuyas bocas parecen aquellas concavidades.

    Díaz de Rivas no considera el término Tingentera (3) del que afirma que es bárbaro y ajeno a lo escrito por Mela; la traducción del citado geógrafo continúa: Y después una ciudad, dicha Zeles antes: la qual habitan los Aphricanos, traspasados de la costa frontera de Aphrica i de donde io soi natural. Ciudad esta última que tiene que coincidir con la bien documentada Mellaria, que se encontraba situada ya entrado el Océano.

    Finaliza el libro Patronazgo de San Hiscio refutando las opiniones sobre la situación de Carteya, tomando como principal argumento que esta ciudad tuvo que encontrarse a la salida del Estrecho.

REFERENCIAS

(1) DÍAZ DE RIVAS, Pedro, Patronazgo de Sanct Hiscio por la Villa de Tariffa. Al Excelentissimo Señor Don Fernando Enríquez Afán de Ribera, Mss. 1.686, Biblioteca Nacional.
(2) RAMÍREZ AVELLANO, Rafael, Ensayo de un Catálogo Biográfico de Escritores de Córdoba, Biblioteca Provincial de Córdoba. En este libro se encuentra una biografía de Pedro Díaz de Rivas. Otros datos se encuentran en Colección de estudios históricos de Valdenebro, que se encuentra en la misma biblioteca.
(3) En contra de la traducción que aparece en GARCÍA BELLIDO, A., La España del siglo primero de nuestra era, Espasa-Calpe, Madrid, 1982.

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