PRENSA

ALJARANDA

Baelo

Manuel Liaño Rivera

    Han pasado nada menos que cuarenta y ocho años desde la última cabecera periodística en la ciudad, cuando gracias a las inquietudes de algunos miembros de la Asociación Cultura Tingentera, hace su aparición un mes de Diciembre de 1983 la revista Baelo.

    Editada bajo el patrocinio de la Asociación Cultural Tingentera, en principio se pretende hacer una revista de interés cultural, pero termina por ser de información general.

    La salida al mercado tenía carácter bimestral y su precio era de 125 pesetas. Imprimióse por primera vez en San Fernando, en la Imprenta La Voz, editado a dos columnas y con 18 páginas.

Portada del primer número de Baelo.

    Estaba dirigida por Wenceslao Segura González, acompañado como adjunto a la dirección por Gaspar Luna, la redacción la llevaba Juan Antonio Zambrano y los colaboradores eran: Jesús Terán Gil, Ildefonso Sena Rodríguez, Francisco Gil de Varela, Encarnación Velardo de la Encarnación, Sebastián García León y Antonio Manuel Rodríguez Rodríguez. Santiago Baeza era el encargado de componer la revista.

    En su primera Editorial, su director Wenceslao Segura González, decía: ¿ Y por qué no? ¿Porqué Tarifa no podría tener una publicación periódica? Esta pregunta fue el inicio de esta obra: Baelo. En ella han intervenido muchas personas. Y aquí aparece el que va a ser el rasgo más característico de esta pubIicación. Baelo debe ser obra de todos. Esta es la mejor manera de conseguir nuestro objetivo, que no es más, que el de tener una amplia audiencia, para crear un medio de comunicación entre los tarifeños.

    Baelo es una revista independiente, solo interesada en las mejoras de nuestro pueblo. Teniendo en todo momento sus páginas abiertas a todos los trabajos, comunicaciones, artículos, etc. que se nos envíen, que con seguridad serán publicados, siempre que reunan unos mínimos requisitos de calidad.

    Editamos esta revista inicialmente, con carácter bimestral, al objeto de tener tiempo para solventar los múltiples problemas que tiene lanzar una publicación de este carácter, a partir del mes de Julio de 1984, esperamos poder sa/ir a la calle mensualmente.

    Baelo se edita con el patrocinio de la Asociación Cultural Tingentera, en el afán de esta entidad de crear una importante vida cultural en nuestra ciudad. Su publicación ha sido posible gracias a la colaboración de las personas que al margen se indican, no profesionales en su mayoría y a las cuales, desde esta primera Editorial, agradecemos muy calurosamente su desinteresada labor.

    Sacar un solo número de esta Revista representa un considerable esfuerzo económico. Su participación en este aspecto, estimado lector, es muy importante. ¡¡Suscríbase!!, no solamente asegurará su número, sino que contribuirá a mantener esta revista, que solamente puede ser beneficiosa para Tarifa.

    Por último, insistir en que Baelo debe ser de todos. Por favor haga llegar hasta nosotros sus críticas, sus consejos, sólo de esta manera podremos ir mejorando esta revista; su revista.

    Pero es en su segundo número, cuando, también en una Editorial, se orienta definitivamente y aunque la Dirección queda inalterable entra en la Subdirección de la misma, Jean Baptiste Loussert Fernández y como Redactor-Jefe Francisco Gil de Varela. Los encargados de la documentación fotográfica son: Santiago Baeza, Manuel Rojas y Juan Villalta. La relación de colaboradores a la misma sigue aumentando y entran: Francisco Maldonado, Juan Quero, Enrique Martínez y José Pérez Notario. En sucesivos números, se incorporan Manuel Liaño y Francisco J. Criado.

    Se imprime en la Imprenta Roca de Algeciras, esta vez a tres columnas y con el mismo número de páginas.

    Sus secciones: Editorial, Informativo, Entrevistas, Opinión, Reportaje, Narrativa, Tarifeños Ausentes, Cuadro de Honor, Pasatiempos, Deportes. Incorporándose posteriormente secciones como Cartas al Director, Miscelánea, Los tres pies del gato, Poesía y Foto Comentada.

Portada del número 7 de Baelo, por Antonio Santamaría.

    En su segunda Editorial, su Director nos comentaba: No pecamos de falta de humildad, sino de sinceridad, cuando decimos que el primer número de la revista Baelo ha causado gran impacto. A pesar de las escasas críticas que se nos han hecho, hemos modificado sustancialmente este segundo número, en efecto, ha variado el formato, la composición interior, el tipo de papel. Los temas tratados tienen una mayor diversidad. En lo sucesivo será uno de nuestros principales objetivos, el hacer una revista adecuada al deseo de nuestros lectores.

    Como ya expusimos en nuestra primera Editorial, Baelo tiene y tendrá carácter independiente y su único fin: ser un medio de comunicación abierto a todos. Y lo volvemos a decir: nuestro principio fundacional no se modificará, aunque en estos primeros meses iremos poniendo en práctica diversas experiencias.

    Tarifa es nuestra ilusión y nuestro problema. Baelo pretende, mediante sus páginas, promover el desarrollo económico, social y cultural de Tarifa. Esta promoción se basará en el siguiente criterio: la solución de los problemas pasa por nosotros, con o sin ayuda. Pero nosotros, los tarifeños, debemos ser los principales protagonistas de nuestro desarrollo.

    Puede parecer absurdo hablar de desarrolío económico en una época en que la crisis se agudiza diariamente, hablamos de desarrollo ¡sí!, lo hacemos por las especiales circunstancias que concurren en Tarifa. Por una serie de razones que no es nuestro deseo analizar, Tarifa ha quedado estancada. En su momento no nos enganchamos al "boom" turístico, ni al crecimiento de la industria pesquera y menos aún a la reconversión de ésta, quedando marginada en la industrialización del Campo de Gibraltar y, por último, no hubo capitales para modernizar el sector agrario y ganadero. Pero lo anterior, puede hacerse ahora. ¡No!, no es tarde para crear una industria turística propia; tampoco lo es para capitalizar el campo. Nos encontramos en el momento más adecuado para mantener y aumentar nuestro potencial pesquero, gracias a las nuevas técnicas piscícolas que se están desarrollando. Y todo ésto sin hablar de nuestra situación geográfica; de los pocos kilómetros que nos separan de un rico continente, que desea mantener intensas relaciones comerciales con Europa.

    Y no solamente nos es lícito hablar de desarrollo sino aún más. Podemos hablar de dirigir nuestro propio desarrollo con la ventaja de conocer los graves transtornos de todo tipo que causó el "desarrollismo" de los años sesenta.

    Puede sorprender el que escribamos con tanto optimismo en un momento como el actual en el que se ha aprendido a no hablar del futuro. La desilusión se adueña de nuestros corazones, y ante ello, debemos de rebelamos; debemos de reconocer que la Historia está mal escrita; no fueron los monarcas, los principes, los Papas, los estadistas, los políticos, los que ganaron las guerras, los que construyeron las catedrales, los que crearon las riquezas; ¡fue el pueblo!, las clases altas y bajas y cada uno según sus posibilidades. ¡Descubrámoslo! En nuestras manos se encuentra nuestro porvenir, entonces ¿a qué esperamos? ¡Adelante!.

    La revista Baelo está en el mercado apenas dos años, pues en octubre de 1985, con su número 8 nos dice adios.

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