BIOLOGÍA

ALJARANDA

Guadalmesí

Beatriz Díaz
Enrique Díaz

    Leyendo la revista de Estudios Campo-gibraltareños Almoraima número 11, suscitó el interés de mi hija Beatriz el tema de las jornadas sobre la flora campogibraltareña y comentándolo, recordamos que hace algo más de un año habíamos estado en la zona de Guadalmesí, en primavera, tomando nota de la flora y fauna de la misma. Tomamos muestras de plantas, flores y hojas de arbustos, que ella guardó con esmero entre las hojas de un voluminoso cuaderno de campo que llevaba y que, más tarde, prensó y catalogó para tener un recuerdo de la cañada en cuestión.

    Olvidaba decir que ella es bióloga, lo que justifica la afición por lo que antes he narrado. La animé a que pusiera en orden los datos que había tomado para dar a conocer las variedades de la flora que, aunque conocidas por unos, no tiene porque ignorarlas otros. Así se confeccionó este artículo. Procurando también evitar lo más posible los tecnicismos de Botánica, que son sólo para biólogos, e informando en lenguaje accesible para todos.

    Por supuesto que todo el término de Tarifa no es como Guadalmesí, lo que nos compromete para estudiar para próximas excursiones.

TOPONIMIA

    El estudio del nombre propio de Guadalmesí, o su origen, se fundamenta en la cita del geógrafo árabe Idrisi (siglo XII), citándolo como wadi al nasa y cuya evolución al nombre actual puede explicarse fácilmente por el fenómeno [...] del proceso fonético que afectó a algunas zonas lingüisticas de Al -Andalus, entre ellas la división territorial (cora) de Algeciras (1).

    Aunque el significado de al-nasa o Inasa, no lo hemos podido averiguar. Otras denominaciones posteriores fueron distintas a la toponimia árabe, como Guadamecí, Guadamecir, Guadamacil, etc.

FLORA DE GUADALMESÍ

    Crecen diferentes plantas y árboles según las características del terreno. En las zonas afectadas recientemente por el fuego, crecen primero las plantas que rebrotan de raíz, creciendo en suelos poco ricos en nutrientes como: Vara de San José, torvisco, lentisco, palmito y esparraguera.

    En los suelos mas degradados y erosionados, laderas con mas pendiente, también suelos algo quemados, crecen plantas que necesitan menos agua y menos nutrientes, (pero que colaboran a recomponer el suelo de forma que después puedan crecer otras), como: Harukka (Cistus salvifolium), Espliego (Landula stoechas) y Coscoja.

    En las cercanías de cursos superficiales o subterráneos de agua, crecen plantas como: Morrionera (Viburnum lantana), Adelga (Neriun Oleander) y Juncos que necesitan más agua.

    Esto en cuanto al terreno, y las plantas más frecuentes y fáciles de reconocer en la zona son árboles, arbustos y herbáceas, como:

    Alcornoque (quercus suber, dibujo a).- Se reconoce por su corteza gruesa y esponjosa (corcho) y por el color rojo del tronco cuando se quita la corteza. Las hojas y frutos son parecidos a los de la encina.

    Crece en la cuenca Mediterránea, en zonas húmedas y cálidas cerca del mar. A veces florece dos veces al año. Las primeras bellotas que da en septiembre y octubre se llaman brevas, primerizas o migueleñas y las segundas de octubre y noviembre se llaman secundarias, medianas o martinencas. Estas últimas son mejores para germinar.

    Este árbol puede vivir hasta 500 años. Los romanos le llamaban suber. Sus raíces son fuertes, profundas y se desarrollan en todas las direcciones. La madera se usa para herramientas de carpintería y pequeñas embarcaciones. Como leña de quemar da buenos resultados. Tiene un importante papel como protector y regulador hidrológico de los suelos.

    Acebuche, olivilla, olivo silvestre (Olea europea, dibujo b).- Se reconoce por su parecido al olivo aunque de forma más irregular. Según las condiciones de donde crezca puede ser matorral de espinas y hojas pequeñas (zonas ramoneadas por el ganado o azotadas por el viento), o un árbol mayor que el olivo (zonas más protegidas). Las flores son blancas y nacen en ramilletes.

    Crece acompañando a encinas y alcornoques, o en matorrales de una etapa más degradada, con el lentisco, palmito, etc..

    Aguanta muy bien el calor y poco las heladas. Su madera es muy apreciada por ebanistas y como combustible. Sus hojas se usan para bajar la tensión sanguínea y para disminuir el azúcar.

    Lentisco (Pistacia lentiscus, dibujo c).- Puede ser un arbusto o un árbol de hasta 7 metros de altura. Su copa es muy ramificada. Las ramillas son fuertes y rojizas cuando son jóvenes. Las hojitas permanecen todo el año y van apareciendo dos a dos a lo largo de un peciolo (2) aplastado (alado). Da flores pequeñas en racimo, unas plantas tienen flores masculinas y otras tienen flores femeninas, que son las únicas que dan un fruto en bolitas, primero rojas y luego negras.

    Crece en zonas cálidas, sin heladas, y en ambiente de encinares. En gran parte de lo que hoy son olivos en Andalucía, antes crecía el lentisco y el acebuche mezclados. Sus raíces son fuertes y bien desarrolladas. Brota muy bien de raíz, por eso es de los primeros que rebrotan después de un incendio.

    Las partes verdes tienen un olor aromático muy fuerte. Las mujeres orientales lo mastican para tener los dientes blancos, afirmar las encías y tener agradable el aliento. Como alimento sólo lo come el ganado. Su principal aplicación es la obtención de una resina aromática llamada almáciga o mastique, sobre todo en Asia Menor. Su madera es atacada fácilmente por la polilla y arde bien. Su nombre de origen persa pasa al latín a través del griego pistake.

    Palmito (Chamaerops humilis).- Es como una palmera pequeñita, con tronco corto, y éste está cubierto de un fieltro formado por fibras y restos de hojas viejas. La hoja tiene forma de abanico y el peciolo tiene espinas.

    Crece en laderas secas y soleadas, cerca del mar. No resiste las heladas, pero sí los fríos. Crece asociado al lentisco, esparraguera, espino negro y otros. Hay plantas con flores femeninas y plantas con flores masculinas. Su fruto, los dátiles, son comestibles y se emplean como astringentes y sus hojas se utilizan para hacer esteras, cestos, sombreros, etc.. También se comen los cogollos tiernos (higas) y tenían fama de ser afrodisiacos.

    Rebrota fácilmente de raíz y también se reproduce bien por semilla, que mantiené su capacidad germinativa por un año. Es muy útil para fijar terrenos y contener la erosión del mismo por el gran desarrollo de sus raíces. Su nombre científico deriva del griego Chamae (pequeño, que toca el suelo) y rhops (matorral), Humilis es palabra latina que significa también pequeño, humilde.

    Herguenes o jerguenes (Calycotome villosa, o C. infesta (¿?), dibujo d).- Es un arbusto espino de unos tres metros como máximo de altura con tallos estriados (con rayitas) y con espinas y las hojas van en grupos de tres que se caen en otoño y rebrotan en primavera. La flor es pequeñita, amarilla y amariposada y el fruto es una legumbre pequeña, cubierta de vello blanquecino de sección triangular.

    Crece en setos de laderas pedregosas de la costa del Estrecho. Se multiplica en esta zona del Estrecho a gran velocidad debido a que se reproduce por semillas y el viento de estas zonas le ayuda a ir ocupando zonas yermas. Se lo pone más fácil la ausencia de ganado cabrío que colaboraba a mantener el equilibrio de ocupación. Esta especie es adecuada para su cultivo como planta ornamental por su floración espectacular y olor penetrante dulzón y para la formación de setos, por sus respetables espinas.

    Majuelo, tapaculos (Crataegus monogyna, dibujo f).- Es un arbusto muy común en toda la península Ibérica, con hojas pequeñas de borde lobulado, flores blancas en ramillete de cinco pétalos y frutos en bolitas rojas del tamaño de un guisante, con un solo hueso. Los frutos son comestibles, con mucha vitamina C y astringentes (tapaculos).

    Los huesos del fruto se han encontrado en asentamientos prehistóricos ya que debió ser, este fruto, parte de la alimentación del hombre primitivo.

    También lo usaban antiguamente los zagales para comer su fruto y disparar el hueso por un canuto. Las flores son un buen tónico cardíaco y tomadas en tisana durante la comida y la cena son buenas contra la arterioesclerosis y la angina de pecho.

    El nombre (Crataegus) viene del griego krataios, que significa fuerte o robusto, en alusión a su madera muy apreciada en tornería y como combustible.

    Zarzamora, zarza común (Rubus ulmifolius).- Es la zarza común conocida, que da moras en otoño y sus flores son blancas o rosadas muy parecidas a las del majuelo. Crece en zonas cálidas e iluminadas y prefiere suelos frescos, siendo propia de toda la región mediterranea.

    Rubus viene del latín ruber que significa rojo, por sus frutos y por el color que deja al manchar. Tiene y ha tenido numerosos usos alimentarios, tanto su fruto como sus hojas.

    Esparraguera (Asparagus albus).- Es como una esparraguera silvestre con tallos largos y flexibles llenos de espinas que brotan de un sólo rizoma (raíz o tallo horizontal bajo tierra). Crece asociada o trepando sobre otras plantas.

    Los brotes tiernos de los tallos son los espárragos y sus frutos son bolitas rojas. Crece con el palmito y acebuche en colinas secas y soleadas. No aguanta las heladas. Rebrota bien de raíz tras el fuego y produce entonces espárragos gruesos y más carnosos. El rizoma es diurético.

    Olivilla, salvia amarga (Teucrium baeticum, dibujo g).-Es un arbusto que se mantiene verde todo el año, con ramas y pelos blancos y de sección cuadrangular. Las hojas son verde brillante por arriba y blanquecinas (por los pelos) por abajo. Las flores son azuladas o lilas con unos estambres muy largos y curvados.

    Crece asociada al lentisco, palmito y acebuche, en zonas soleadas y en cualquier tipo de suelo.

    El nombre del género (Teucrium) fue introducido por los romanos en honor a Teucro, hijo de Telamón y hermano de Ajáx, quien descubrió sus propiedades medicinales. Para otros autores es Teucro, primer rey de Troya, a quien se dedica el nombre.

    Esta planta es apreciada en jardinería por su agradable follaje y por ser muy resistente y exigir pocos cuidados. Aguanta bien la poda y es adecuada para formar setos y dibujos. Es apreciada por el ganado cabrio.

    Jara, Jaguarzo morisco o vaquero (Cistus salvifolius, dibujo h).- Es un arbusto bajito, de hojas pequeñas parecidas a las de la menta o salvia (de donde le viene el nombre), gruesas, rugosas y aovadas. Tiene flores blancas y vistosas que huelen bien. Crece en suelos secos y soleados, en alcornocales y encinares.

    Sus hojas se han empleado en medicina popular como astringentes y la raíz como cicatrizante (en Marruecos).

    Estepa blanca, estepilla, jaguarzo o bocha blanca (Cistus crispus, dibujo i).- Es una mata blanquecina, mas grande que el jaguarzo morisco. Tiene hojas muy afieltradas, de borde rizado. Sus flores son de color rosa muy vistoso. Crece en cerros y laderas soleadas de zonas cálidas.

    Torvisco (Daphne gnidium, dibujo j).- Es un arbusto de ramas flexibles que llegan hasta un metro de altura. Sus hojas son estrechas y alargadas y aparecen en la parte de arriba de las ramas. Sus flores blancas crecen en grupitos y el fruto es naranja o rojizo en bolitas.

    Crece en todo tipo de terrenos y ambientes boscosos de la región Mediterránea. Daphne es el nombre griego del laurel, también de la ninfa hija de Peneo, que se convirtió en laurel para escapar de la persecución de Apolo. Algunas hojas de las plantas del género Daphne, tienen forma parecida a las del laurel.

    Zarzaparrilla (Smilax aspera, dibujo k).- Es una planta que se mantiene verde todo el año. Trepadora, con tallos flexibles en zig zag y con espinitas en el borde. Los frutos aparecen en ramilletes y son rojos o negros.

    Crece en encinares y alcornocales de clima suave. Su nombre viene del griego smile que significa raspador. Los españoles que fueron a América dieron a diversas plantas de este género el nombre de zarzaparrilla y han alcanzado renombre por sus propiedades diuréticas depurativas y sudoríficas.

FAUNA DE GUADALMESÍ

    Los animales que pudimos detectar por sus rastros y por verlos, son los que se relacionan a continuación, pero es seguro que habrá otros más, cuyo rastro de persecución han dejado, los cartuchos por el suelo de los cazadores.

    Reptiles.- Salamanquesa común. Habita en zonas rocosas, ruinas o paredes. Es más activa de noche si la temperatura es superior a 15 grados.

    Tortuga. Caminan por zonas húmedas o alrededor de algún pozo.

    Mamíferos.- Topo común. Se detectan por las toperas en suelos sueltos o más degradados, ya que son más fáciles de horadar. Ayudan a airear el suelo.

    Jabalí. Se detecta por sus excrementos con forma de embutido de unos seis centímetros de grueso formado por una serie de masas oblongas pegadas unas a otras. También por dormideros o zonas donde levanta el suelo.

    Aves.- Buitre común. Vuela en zonas altas y rocosas y vive en grupos en acantilados.

    Águila calzada. Vive sola o en pareja. Es más pequeña que el buitre y desde abajo se ve de color muy claro con el borde de las alas de color negro y la cola recta y corta.

    Tarabilla común. Es un pajarillo algo más grande que un gorrión. Tienen la cabeza negra y un collar blanco en el pecho, su cuerpo es rojizo.

EPÍLOGO DEPLORABLE

    Pero ya, ahora, en este momento del mes de agosto, esta flora ha desaparecido, se ha convertido en cenizas, y la fauna ha huido a otras zonas o ha muerto por defender sus nidos.

    El acebuche, el lentisco, el palmito, la estepilla y el torvisco de Guadalmesí, Arroyo de los Alelíes y Arroyo Viñas sólo permanecen en el recuerdo.

    Cuando observamos el incendio desde los altos de "las canteras de losa", vimos como un águila calzada que volaba nerviosa, hacía incursiones por las nubes de humo, volviendo después a los claros, como si estuviera en la duda de quedarse en el nido, o salvarse. Malditos pirómanos. Y terminamos los comentarios, ya que la cólera e indignación por estos hechos nos abruman.

   Como un tributo a la Naturaleza, recordemos esta flora, que tardará años en resurgir.

REFERENCIA

(1) CUESTA ESTÉVEZ, G.J., Notas sobre microtoponimia del término de Tarifa, Almoraima núm. 9 (Magnífico trabajo histórico-filológico).
(2) Peciolo: rabo o rabillo.

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