EDITORIAL

ALJARANDA

Un intento de justificación

    El hombre como especie discurre su trayectoria vital a través de dos coordenadas: el espacio y el tiempo.

    Cada una de las colectividades humanas ocupa una zona concreta de la superficie terrestre, siendo en algunas ocasiones determinadas por el medio y en otras actuando como modificadoras de éste.

    Sea como fuere generan una serie de actividades que son objeto de estudio de la ciencia que los griegos denominaron Geografía o estudio de la superficie terrestre.

    Cuando el hecho geográfico deja de ser contemporáneo y se adentra en el pasado surge el fenómeno histórico.

    Pero la Historia como mera narración de hechos y sucesos generados y protagonizados por grandes personajes, ha pasado a ser un concepto transnochado, frente a él surge una nueva realidad, toda una pléyade de nuevas secciones de estudio que reflejan cada uno de los aspectos de la trayectoria pretérita de los seres humanos.

    Por ello hoy día se habla de una Historia Socioeconómica, de las Instituciones, de las Mentalidades, del Arte, de la Literatura, de la Filosofía y del Pensamiento Científico, todas ellas disciplinas académicas más o menos consolidadas, aunque tampoco debemos olvidarnos de las manifestaciones más genuinas surgidas de las masas del pueblo, su cultura popular, que los estudiosos denominan con el genérico nombre de Artes, Costumbres y Tradiciones Populares, uno de cuyos componentes fundamentales es el Folklore.

    Quedan pues aquí esbozados los campos de estudio que tendrán cabida en la nueva publicación que hoy nace.

    Una publicación que tampoco olvidará ocuparse de aquellos aspectos más diarios y cotidianos y también porque no decirlo más publicistas de nuestras manifestaciones historico-geográficas y por supuesto de la siempre enriquecedora creación literaria.

    La publicación llevará un sonoro y transcendente nombre, ALJARANDA, reminiscencia castellanizada de aquel topónimo árabe, al-jara, que aludía al primer y quizás único arrabal de la ciudad musulmana de Al-Yazirat Tarif.

    Una Aljaranda que, el 21 de septiembre del año 1292, fue escenario en su casi laberíntico adarve urbano, del inicial asalto de las tropas de Sancho IV el Bravo, que comenzaban de esta manera la toma de la medina o ciudad de Tarifa incorporándola al reino de Castilla.

    Fue un hecho de transcendental importancia histórica, que puso las bases de nuevas realidades, se rompía al final y al cabo, aunque no de manera total, con una larga tradición de influencia oriental y más concretamente semítica sobre la civilización y cultura de esta tierra, que tiene su referencia más remota en el impacto colonial fénico-púnico.

    Cambiaron pues por el hecho de las armas habitantes y cultura, en un largo proceso cuya resultante somos nosotros mismos y el bagaje de conocimientos que portamos y como obligación debemos transmitir.

    Es aquí donde la fecha del 21 de septiembre de 1292 alcanza su verdadera dimensión, un encuentro y reflexión con y sobre nuestro pasado, asumiéndolo como nuestro en su integridad, lo que implica la puesta en marcha de mecanismos de reflexión colectivos y personales, que deberán al mismo tiempo analizar nuestro presente y proyectar una dimensión de futuro.

    Todo este sencillo y a la vez complejo proceso de reflexión conlleva un mejor conocimiento de los hechos, al que se llega a través de largos y profundos estudios, que salvando las distintas y posibles disparidades metodológicos tendrán siempre cabida en la revista ALJARANDA.

Francisco Javier Criado Atalaya
DIRECTOR

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